
Los últimos, tenían como lugar de encuentro las termas donde entre masajes y vapores intercambiaban opiniones sobre política & cia. Las más famosas fueron las de Caracalla. Dotadas de una gran pileta con capacidad de hasta 2000 personas. También tenían gimnasios, bibliotecas y salas de masaje, donde recibían sesiones profesionales untando el cuerpo con una mezcla de arena, aceite y polvo.
Lo cierto es que hoy, como en aquellos tiempos, a través de los baños de calor puede mejorar su calidad de vida y alcanzar un estado físico y psíquico armónico. Como se logra una distensión total de los músculos, también se puede aliviar el estrés.son terapias altamente desintoxicantes y depuradoras muy reconfortantes para la piel.
El
baño sauna es de calor seco. Como
el ambiente es menos húmedo que el del baño
turco, el sudor se seca en la piel y genera
una sensación más agradable. Se trata de una
sala cubierta en madera llena de gradas para
poder descansar - cuanto más arriba se
siente, más calor va a sentir -.En este
caso, la sensación térmica proviene de
piedras volcánicas a altas temperaturas. Los
mismos bañistas se encargan de humectar el
lugar echando agua sobre las piedras. Al
evaporarse, generan una sensación de aumento
de la temperatura. Se trata del löily que,
para los pueblos escandinavos no es más que
el espíritu del sauna.
El baño turco es un sistema de salas de calor dotadas de diferentes temperaturas: la primera, a 45°; la segunda, a 55°; y la tercera, a 70°;. Aquí, el calor es tan húmedo que la transpiración provocada no se evapora. Por esta razón, el cuerpo no puede enfriarse y suda más y más. ¡Atención! Si tiene presión alta, alguna enfermedad cardíaca o un trastorno de circulación, no dude en consultar a un médico antes de entrar.
Un dato técnico, aquí adentro el calor se genera gracias al agua caliente que circula a través de cañerías y radiadores ubicados en las paredes de las salas.








