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La electroterapia es la
parte de la fisioterapia que, mediante una serie de
estímulos físicos producidos por una corriente eléctrica,
consigue desencadenar una respuesta fisiológica, la cual se
va a traducir en un efecto terapéutico. Se engloba dentro de
este termino todas aquellas actuaciones en las cuales, de
una forma u otra, se utiliza una corriente eléctrica en el
cuerpo humano con fines terapéuticos.
Tipos de corrientes:
Baja frecuencia:
van desde la galvánica pura o
continua hasta corrientes con frecuencias de 800 Hz. Como
formas de corriente de baja frecuencia tenemos: galvánica
pura o continua, galvánica interrumpida o rectangular,
farádica rectangular, galvano-farádica progresiva y
moduladas.
Con este tipo de corrientes se busca sustituir estímulos
fisiológicos naturales por un estimulo artificial que se
consigue a partir de un equipo generador. Por ejemplo, se
puede estimular un músculo paralizado. La corriente va a
producir la contracción del músculo al crear una diferencia
de potencial entre la membrana y el interior de la fibra
nerviosa excitada. También tiene un efecto analgésico,
antiespasmódico, hiperemiánte y térmico.
Indicadas para el tratamiento de afecciones del sistema
neuromuscular como las neuritis, neuralgias, mialgias,
miositis, lumbalgias y contracturas musculares, afecciones
del sistema circulatorio y, generalmente, patologías que
cursan con problemas de irrigación o edemas. También se
utiliza para tratar afecciones osteoarticulares como la
artrosis, artritis, procesos traumáticos, distensiones
músculo tendinosas y rotura fibrilar. Están indicadas en
patología neurológica y electrodiagnóstico, entre otras
muchas aplicaciones, ya que va a depender mucho de la
intensidad y tipo de estimulo que se aplique.
Media
frecuencia: Abarca frecuencias entre 801 y 20.000 Hz
y son las denominadas corrientes interferenciales. Con este
tipo de corrientes se consigue una baja sensación de
corriente, una gran dosificación y es aplicable a todo tipo
de lesiones, ya que, dependiendo de la frecuencia aplicada,
conseguiremos un efecto excito-motor.
Indicada en procesos de atrofia muscular por inmovilización,
degeneración parcial del sistema neuromuscular,
estimulación, en caso de anquilosis, contracturas,
tonificación, y en casos de problemas de circulación
periférica.
Alta frecuencia: Engloba frecuencias que van desde
los 20.001 a los 5 Mhz, entre ellas encontramos la diatermia,
que va a tener unos efectos hiperemiante, analgésicos,
antinflamatorios y antiespasmódicos. La onda corta, que
dependiendo de su forma de aplicación tendrá un efecto
térmico o no, va a tener un efecto analgésico, relajante
muscular, estimula la circulación sanguínea, favorece la
cicatrización de las heridas, antinflamatoria, profiláctica
en postoperatorios. También esta indicada para esguinces,
roturas musculares, contusiones, fracturas, osteomielitis,
bursitis, sinusitis, prostatitis y estimulante de la
circulación periférica, ciática...etc.
Estas indicaciones dependerán del tipo de aplicación si es
onda corta continua o pulsada. Microondas, el principal
efecto terapéutico es el térmico, se va a producir una
fuerte vasodilatación, tanto arterial como venoso, aumento
de la velocidad circulatoria, analgesia, antinflamatoria por
lo que esta muy indicada en infecciones de órganos anejos a
la piel, como forúnculos, ántrax,... Otra de las
indicaciones de la microonda es para la otitis, sinusitis,
artropatías, esguinces, epicondilitis, neuritis, asma
bronquial, pleuritis, procesos perianales, cistitis,
prostatitis, etc...
Contraindicaciones: Quemaduras, portar algún tipo de
estructura metálica en el organismo como puede ser alguna
placa de metal o tornillo, marcapasos, fiebre, tumores,
embarazo, zonas de crecimiento óseo en niños, tratamientos
con anticoagulantes o antinflamatorios.
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