Biografías

Índice por Letras

Buscador

Reproducir

Índice General

 

Francisco de Zurbaran, encuentra biografías de cantantes, actores, actrices, deportistas, famosos, filósofos, personajes históricos, escritores, personalidades mundialmente reconocidas, y toda la información acerca de su vida. Información, datos, vida y obra en la Biografía de Francisco de Zurbaran.



A  B  C  D  E  F  G  H  I  J  K  L  M  N  O  P  Q  R  S  T  U  V  W  X  Y  Z

Biografía de Francisco de Zurbaran

Pintor español que se hizo conocido, en la época del Barroco y la Contrarreforma, con sus cuadros religiosos y escenas de la vida monástica. Su momento de gran producción artística fue la década de 1640, pero en la siguiente el trabajo mermó. Murió en 1664 sumido en la pobreza.

Sus inicios

Nació en Fuente de Cantos (al sur de la provincia de Badajoz) el 7 de noviembre de 1598. A los 16 años, y durante tres años, fue aprendiz en el taller sevillano de Pedro Díaz Villanueva -pintor de imágenes piadosas-. Una vez terminado el aprendizaje, Zurbarán se fue a Llerena. Con 18 años se estableció como pintor y al año siguiente contrajo matrimonio por primera vez con María Páez, una mujer viuda, diez años mayor. Se casaron en 1618 y ella murió en 1623. En 1625 contrajo matrimonio con Beatriz de Morales, también viuda y mayor que él. En 1644 fue su tercer y último matrimonio con Leonor de Tordera, una mujer mucho menor que él.

En Llerena residió durante más de diez años realizando trabajos para diversos conventos de Extremadura y Sevilla. En 1629 fue invitado por el municipio de Sevilla y se instaló en la ciudad durante los siguientes 30 años, pero entre 1634 y 1635 se fue a Madrid con el encargo de pintar la serie mitológica de Los trabajos de Hércules y dos cuadros de batallas para el Palacio del Buen Retiro.

Su momento de gran producción artística fue la década de 1640. En ese tiempo realizó varias pinturas para el monarca Felipe IV, por lo que alguna vez firmó pintor del Rey. En la siguiente década, por el contrario,  comenzó a mermar el trabajo, ya que no recibía tantos encargos. Una de las causas pudo haber sido la competencia que le empezaba a hacer Murillo. Pero él, a pesar de este declive en su carrera, continuó pintando excelentes obras.

En 1649 se produjo una epidemia de peste que redujo la población de Sevilla a la mitad. En ella murieron casi todos los hijos del pintor. Por lo que las circunstancias adversas se agravaron con estos hechos.

En 1658 viajó por segunda vez a Madrid, donde se quedó a vivir de forma definitiva, aunque con dificultades económicas. Hasta su muerte, la cual ocurrió el 27 de agosto de 1664, estuvo sumido en una gran pobreza.

El particular estilo de su obra

Se ha hecho conocido, en la época del Barroco y la Contrarreforma, con sus cuadros religiosos y escenas de la vida monástica. Su estilo se mantuvo prácticamente invariable durante varias décadas, lo cual en un principio fue el secreto de su éxito, pero por otro lado terminó por condenar su carrera artística.

Su estilo corresponde a la corriente tenebrista, debido al uso que hizo de los contrastes de luz y sombras, y se caracterizó básicamente por la sencillez, el realismo, el rigor en la concepción, la exquisitez en los detalles, las formas amplias y la plenitud en los volúmenes, etc.

Con respecto a las influencias que recibió, se puede decir que fueron las obras de Caravaggio, José Ribera y Diego Velázquez las más destacadas. Al final de su carrera artística también fue influido con el estilo más sutil de Bartolomé Esteban Murillo.

Su primera obra iconográfica conocida, pintada cuando tenía 18 años de edad, fue la Inmaculada Concepción (1616), en la cual manifestó una devoción muy defendida en la España del siglo XVII. Otra obra de este estilo fueron las Vírgenes niñas o dormidas, las Sagradas Familias de la Virgen, poéticas, con visiones de la cotidianeidad de la España del momento. Otro tema de éxito fueron las imágenes de Jesús, niño o adolescente, los Crucificados de cuatro clavos y dos tipos: muerto con la cabeza ladeada, vivo con la cabeza alzada. Otra obra de su juventud fue un Cristo crucificado (1626-1630), tema que repitió en numerosas ocasiones a lo largo de su carrera.

Aunque Zurbarán pintó historias e imágenes religiosas, sus obras principales fueron retablos y series de lienzos para conventos. Para el Colegio Franciscano de Sevilla hizo el ciclo de Historias de san Buenaventura (1629) y para los mercedarios de Sevilla Las dos Visiones de san Pedro (1629). Una obra de primera magnitud fue La Apoteosis de santo Tomás de Aquino (1631), pintada originariamente para el Colegio Mayor de Santo Tomás en Sevilla.

Entre 1630 y 1635 llevó a cabo las pinturas para Nuestra Señora de las Cuevas, en Triana, de las que se destacó San Hugo en el refectorio de los cartujos. Luego, entre 1638-1645, realizó el ciclo de pinturas del Monasterio de Guadalupe -únicas piezas que se conservan en el lugar de origen-, en el que retrató en diversos lienzos la vida de san Jerónimo y las principales figuras de su orden monástica, como Fray Gonzalo de Illescas.

A la vez que llevó a cabo estos encargos efectuó obras más mundanas, en las que representó a santos, como: Santa Casilda y Santa Margarita, que son las que más resaltan en esta línea. Otros temas de la obra de Zurbarán son los retratos (Conde de Torrelaguna), históricos (Socorro de Cádiz) y sobre todo los bodegones (pinturas de naturaleza muerta o en que se representan escenas de taberna, mercado, etc.).

 



No dejes de Visitar:
Tetris - Pacman - Space Invaders - Elena Anaya - Juegos Infantiles - Juegos Clasicos - Antivirus - Femenino - Cirugía Estética - Frases Celebres - Maria Valverde - Jamon Ibérico - Penelope Cruz - apuestas deportivas
 

Este es un web del Grupo Publispain © Inversiones Foley SA. San José. Costa Rica.