Los orígenes exactos del juego
de cartas Blackjack son desconocidos. Algunos historiadores suponen
que deriva del juego italiano “Siete y Medio”; otros
sostienen que el Blackjack proviene de los juegos franceses del
siglo XVIII, tales como el “Chemin de Fer” o el “French
Ferme”, y en los casinos franceses de aquel entonces era llamado
“vingt-et-un”; es decir, “veintiuno”.
Es difícil precisar la fecha en que se comenzó a jugar
el Blackjack en Estados Unidos. Se cree que fue alrededor del año
1800, aunque el primer estado en legalizar el juego fue Nevada y
recién lo hizo en 1931. El Blackjack es un típico
juego de casinos cuyo nombre proviene de la combinación de
la Jota (Jack) y el As de picas; o sea, de color negro (Black).
En un principio, el jugador que obtuviera esas dos primeras cartas,
recibía una remuneración adicional.
Se estima que hasta la mitad de los años 50, el Blackjack
tenía mucha similitud con otro juego de cartas: el Baccarat.
Los casinos ganaron en esa época grandes cantidades de dinero,
ya que la mayoría de los jugadores desconocían las
reglas y las estrategias fundamentales del juego del Blackjack.
A partir de ese momento, la situación de este juego de casino
sufrió un cambio. Los jugadores demostraron interés
por estudiar el juego, la mesa y las cartas del Blackjack, y fue
en ese entonces cuando surgió la nueva era de las estrategias
y del conteo de cartas a la hora de jugar Blackjack.
En 1956 Roger Baldwin publicó su artículo “La
estrategia óptima en el Blackjack” en el Journal of
American Statistical Association. Allí planteaba la idea
de aplicar las matemáticas en el juego del Blackjack: es
decir, hacía cálculos, estudiaba las probabilidades
y las estadísticas con el fin de reducir la ventaja de los
casinos.
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