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ME SIENTO COMO UN ANIMAL AL QUE TIENEN
QUE CAZAR
La actriz, una de las mejor pagadas del momento en Hollywood, pone
la voz a la princesa Fiona en la segunda parte del éxito de
animación «Shrek»
«No debo trabajar para sobrevivir, pero eso no me hace feliz»
Cameron Diaz tiene tanto desparpajo como la princesa Fiona,
personaje al que la bella actriz norteamericana presta su voz en
Shrek, cinta de animación cuya segunda entrega se estrena esta
semana en Estados Unidos. La chica de Gangs of New York ha estado
promocionando la película esta semana en Cannes, donde acudió con su
novio, el músico Justin Timberlake.
-¿Vive sólo para el trabajo?
-Estoy presentado Shrek 2 y acabo de terminar el rodaje de In Her
Shoes. Una película te quita todo el tiempo, pero es genial porque
cuando lo has pasado bien haciendo un trabajo, me encanta hablar de
ello.

-La princesa Fiona es muy buena chica, pero no es nada glamurosa.
Nada que ver con usted, que es alta, rubia y con unos ojos muy
azules...
-Nadie es perfecto. Todos somos ogros. Fiona es un ogro bellísimo,
adorable y tiene unas cualidades maravillosas. Además, a mí me
gustan las mujeres con curvas, y Fiona tiene muchas. No hay que
olvidar que cada mujer es una pieza de arte.
-Sí, pero, tanto Fiona como «Shrek», tratan de cambiar su aspecto
porque, cuando uno es guapo, la vida resulta más fácil...
-No veo nada malo en ser un ogro verde. Lo importante es ser uno
mismo. Cuando Fiona se convirtió en ogro, sus padres la encerraron
en una torre, pero ella es un ogro y se enamora, se acepta como es y
también como es su amor, porque cuando te enamoras no necesitas nada
más.
-Eso es fácil de decir cuando se sale en la exclusiva lista de las
mujeres más bellas del mundo.
-Conozco mucha gente que es atractiva exteriormente, sobre todo en
Los Ángeles, pero nadie quiere pasar con ellos más de cinco minutos.
Para mí no es importante el aspecto físico, sino lo que ofrece cada
persona interiormente. Muchas veces me he sorprendido con gente que
te cautiva con su sentido del humor, su inteligencia, su bondad...
Con esto no quiero decir que ser atractivo sea algo negativo.
-El culto a la imagen que vivimos apunta en una dirección opuesta.
-Estamos perdiendo nuestra individualidad. La grandeza de este país
siempre ha sido que cualquiera podía venir aquí a vivir sin
problemas. Ahora, con tantas prohibiciones nadie puede expresarse
libremente, ni practicar la religión que quiera. Mi idea es que cada
uno debe llevar el color de pelo que quiera y la ropa que le gusta.
Fuente: lavozdegalicia.es
DELICIOSAMENTE PELIGROSA
Bella,
pero pendenciera, acaba de ganar un juicio millonario contra un
fotógrafo. Asimismo, disfruta de su espectacular regreso a la
pantalla grande con el estreno de En sus zapatos y se prepara para
casarse con el cantante Justin Timberlake, siete años menor que
ella.
No es por sus ojos color cielo, su cabello dorado, ese cuerpo
estilizado o sus dientes perlados. No. La belleza de Cameron Diaz
tiene más que ver con su increíble mix de razas, la enorme sonrisa
franca y esa combinación inquietante de perfección y torpeza,
glamour y guarangada. “Besaría un sapo aunque no existiese la
promesa de que se puede convertir en príncipe encantador. Amo los
sapos. Lamería uno ahora”, comentó inmutable la misma dama que,
enfundada en un modelito exclusivo, se prestó a concursar en una
guerra de eructos frente a las cámaras y hasta se dio el lujo de
ganarles por robo a sus contendientes masculinos.
Cameron Michelle Diaz nació el 30 de agosto de 1972 en San Diego,
California. Le gustaba la zoología, pero a los 16 años fue
descubierta por un fotógrafo en una fiesta y, automáticamente, pasó
a integrar el staff de la agencia de modelos Elite. Anhelando
convertirse en actriz, consiguió su primer papel importante a los
21, junto a Jim Carrey, en La máscara, y el resto es historia
conocida.
La última vez que paseó su privilegiada anatomía por la pantalla
grande fue hace dos años en Los ángeles de Charlie: al límite.
Después, sólo puso su voz para volver a ser la princesa Fiona en
Shrek 2 y ahora está grabando la tercera parte.
-¿Te gusta hacer ese tipo de trabajo?
-Siempre que no tenga que usar maquillaje, para mí es un buen día.
Así que, el protagónico de En sus zapatos es su regreso con gloria
en carne y hueso. El estreno mundial fue en el Festival
Internacional de Cine de Toronto. Por los pasillos, entre el 8 y 17
de septiembre, corría un rumor: la película podría ser una de las
favoritas para los premios de la Academia y la actuación de Cameron
tendría mucho que ver con eso.
En el film, interpreta a una chica muy sexy que se cree tonta y
tiene una hermana (Toni Collette) que es una exitosa abogada que se
ve fea. “Maggie siempre quiere estar en el lugar de Rose y
viceversa. Rose es dueña de un departamento, tiene un auto, un
trabajo y todas esas cosas que para Maggie, son imposibles de
conseguir. Pero Rose piensa que su hermana es bella, toda la ropa le
queda bien, tiene muchos novios y una vida divertida. Pero en
realidad, son incapaces de ponerse en los zapatos de la otra, porque
se sienten así de distantes”, explicó la actriz.
Como toda mujer, y a propósito del título del film, Cameron se
declaró fanática del calzado. “Tengo zapatos de todo tipo... Bueno,
no es tan cierto: en realidad adoro usar sandalias y también ojotas...
Y los compro de todos los colores. Amo coleccionar muchos tonos
diferentes de un mismo modelo y creo que ahí es donde me vuelvo
peligrosa a la hora de ir de shopping”.
-¿Te incomodó rodar casi toda la película en traje de baño?
-No.
Yo uso biquini todo el tiempo. Crecí en la playa, hago surf... Así
que no me sentí para nada incómoda: no tengo ningún complejo con mi
cuerpo y trato de no obsesionarme con mi imagen. No me gusta ir por
ahí preguntándome si mi cola está gorda. Con este personaje, y
dirigida por el talentoso Curtis Hanson (L.A. Confidential), vuelve
a demostrar lo lejos que está de ser una rubia boba: sabe usar sus
virtudes estéticas... para reírse de ellas cuando lo desea (por
ejemplo, en La cosa más dulce) o explotarlas a su favor si le hace
falta (como cuando consiguió su ingreso al exclusivo Club de los 20
millones de dólares por su caché en Los ángeles de Charlie). “Mis
raíces latinas son muy fuertes. Pero como soy rubia de ojos claros
la gente no me cree que soy hispana. Ni siquiera los latinos, porque
no luzco como tal. Ser latina es parte de quien soy yo y es algo que
además, uso en mi trabajo” explicó. La receta de la belleza ideal
está compuesta por un padre cubano y una madre con ascendencia
italiana, aborigen y alemana.
El resultado: esta esbelta y llamativa blonda
de ojos celestes con un toque especial que la distingue del resto de
las californianas.
Impuntual declarada y con una fama de malhablada que le divierte
sembrar, esta damisela de Hollywood es, también, una chica de armas
tomar. Militante fervorosa, encabeza una lucha contra la invasión de
la prensa a la privacidad de las estrellas. Y ojo con ella. Después
de dos años en tribunales, recientemente le ganó un juicio a un
fotógrafo que le quiso vender por más de tres millones de dólares (a
cambio de no publicarlas) unas imágenes en topless que le tomó
cuando ella tenía 19 y aún buscaba una rendija para acceder a la
fama. John Rutter, de 42 años, fue encontrado culpable de falsificar
la firma de autorización a la sesión de fotos, intento de robo por
un monto elevado y perjurio. ¿La sentencia? Tres años y ocho meses
de prisión efectiva.
Hace poco, en medio de la conferencia de prensa de promoción de En
sus zapatos, la señorita Díaz perdió la paciencia y soltó un poco
amistoso: “OK, muchachos, ¿cuántas fotos piensan sacar? ¿Así se
comunican también en sus vidas privadas? Es insano. En serio, estoy
por sufrir una crisis nerviosa de tanto click y flash”.
Un tiempo antes, dos papparazzi habían presentado una demanda ante
la Corte Superior en Los Angeles contra Cameron y su joven novio, el
cantante pop Justin Timberlake, por lesiones corporales y agravios.
Parece que la mediática pareja no quería que los retratasen y, según
cuentan, mientras él los insultaba y les gritaba, ella aprovechó
para golpearlos y arrancarles la cámara. Sí, ella.
Con respecto a su matrimonio, hubo -y aún hay- muchos dimes y
diretes. El ex de Britney Spears y la ex de Matt Dillon se
conocieron hace dos años. Desde diciembre pasado, ella luce una
imponente alianza de compromiso repleta de diamantes... Y todos,
incluida su gran amiga Drew Barrymore (que declaró públicamente sus
deseos de ser la madrina), están listos para verla dar el “sí,
quiero”. En mayo se llegó a asegurar que la boda se llevaría a cabo
en un hotel en el sur de Francia. Pero no fue así. Ahora otra vez se
habla del tema y Hawai sería el lugar elegido para realizar la
ceremonia, según comentan por ahí, esta próxima Navidad. La pareja
habría invitado a más de 150 personas sólo para “celebrar el
romance”, pero de acuerdo con algunos de sus allegados, la cita se
trataría realmente de su casamiento.
Mientras, para alimentar rumores y después de enojarse con la
prensa, la futura esposa ya le encargó su vestido al modisto David
Jet Black Horse. Por su parte, el autodenominado “verdadero
diseñador norteamericano”, adelantó que el atuendo será de cuero
blanco con diversos adornos y va a ser complementado con mocasines.
Ella misma llegó a comentar que le gustaría llegar al altar con un
look Pocahontas, aprovechando su ascendencia Apache. “Pienso que se
va a ver maravillosa”, dijo el novio, que también confesó que está
impaciente por ver a su amada “vestida de indiecita”.
Subida a varias tendencias hollywoodenses (tiene un restaurante como
Jennifer Lopez y un novio más joven igual que Madonna y Demi Moore),
anunció que le gustaría seguir los pasos de Angelina Jolie, madre
del camboyano Madox y la etíope Zahara Marley. “Me encantaría formar
una familia. Estoy en la edad en que el deseo de tener hijos es
mayor. Especialmente, estoy muy a favor de la idea de adoptar a un
niño sin hogar”, comentó.
“Crecí rodeada de muchachos. Probablemente tenga mucha testosterona
para ser una chica”, bromeó esta preciosura natural que sólo se lava
la cara con agua mineral Evian. Cuando le preguntan por su secreto
de belleza, ella responde en tono jocoso: “Pasar rápido la
adolescencia; ese era el plan número uno. Yo era de esas chicas que
llevaban un peine en el bolsillo de atrás del jean a todos lados
para batirse el pelo. No tenía nada de clase”.
Bella y talentosa, pero bastante iracunda, lleva adelante su vida
públicamente. Cuando le preguntan qué implica para ella ser una
celebridad, deja ver que le molesta... tanto como le agrada: “Ser
famosa me resulta interesante. ¿Quién lo habría pensado? Pero en los
últimos años se fue convirtiendo en otra cosa, no sólo para mí.
Ahora hay muchas más revistas de chismes que antes y el interés del
público está cada vez más vivo. Es muy extremo. Muy seguido pienso
en el tema y no puedo dejar de preguntarme: ¡Qué es lo que quieren
de mí!”.
Fuente: luz.uol.com.ar
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