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Una nueva
técnica para la implantación de prótesis
Se trata de la cirugía mínimamente invasiva
SANTO DOMINGO. Realizar procedimientos
quirúrgicos que impliquen incisiones más
pequeñas y menor agresión a los tejidos es la
tendencia del momento. Y es que los
especialistas, además de resolver los problemas
de salud, buscan conservar la estética del
paciente y disminuir los gastos post
operatorios.
La artroplastía de cadera y rodilla también se
ha unido a la tendencia de la cirugía
mínimamente invasiva. En el país llegó en
noviembre del 2005 al Hospital General Plaza de
la Salud, de la mano de los cirujanos Luis
Alcántara Abreu y Rómulo Gómez Hernández, jefe
del departamento de traumatología de ese centro
de salud.
“La cirugía mínimamente invasiva para prótesis
de cadera y rodilla utiliza una técnica e
instrumentos especiales para reducir el tamaño
de la incisión, separando los músculos,
ligamentos y tendones, en vez de cortarlos”,
explica Gómez Hernández.
“Es la misma cirugía que la tradicional.
Consiste en sustituir una articulación que está
dañada, que ya no funciona, por una de metal”,
agrega el cirujano ortopedista Alcántara Abreu.
La diferencia está en que con la tradicional el
cirujano hace una lesión grande, cortando los
músculos, ligamentos y tendones para poder
insertar el implante.
Y es que con el procedimiento tradicional la
incisión puede ser de 10 y hasta 12 pulgadas,
mientras que con la cirugía mínimamente invasiva
el corte es de apenas 4 pulgadas. Alcántara
explica que la ventaja no sólo se basa en el
tamaño de la herida, sino que como se desmontan
menos músculos, el paciente puede regresar mucho
más rápido a su casa, se disminuye el dolor y se
necesita menos rehabilitación. “El internamiento
de una cirugía mínimamente invasiva es de
aproximadamente 48 horas como máximo, con la
intención que se reduzca al protocolo de 24
horas. Cuando es de la otra forma el paciente
pasa de tres a cinco días ingresado”, agrega el
especialista.
Otra de las ventajas de utilizar esta técnica es
el tiempo de recuperación del paciente. El
período es por lo general de cuatro semanas, en
comparación con el otro método que puede variar
entre seis y doce semanas. O sea, que una
persona que se someta al primer procedimiento a
los 30 días puede estar realizando sus
actividades cotidianas y reintegrarse a su
trabajo.
En manos de expertos
“Se necesita hacer un tipo de entrenamiento
especial para realizar estas cirugías”, dice
Gómez Hernández. Argumenta que no es una cirugía
con un alto grado de dificultad, pero requiere
de una combinación correcta entre la técnica y
los instrumentos. “Lo que hacemos es cortar
menos tejidos y para eso se necesita de un
instrumental especial”, comenta. Algunos de los
equipos que emplean son separadores, plantillas
para los cortes y adaptadores de luz de fibra
óptica que iluminan dentro de la herida. Todos
vienen con una forma más anatómica para que
puedan penetrar por la pequeña hendidura.
Los candidatos
“El diagnóstico clínico que lleva básicamente a
un reemplazo de rodilla o cadera es la artrosis
(conocida también como la enfermedad
degenerativa articular) y también las fracturas
de cadera; estos son dos de los casos
principales”, dice Alcántara Abreu.
El tiempo
Una pregunta frecuente de quienes se tienen que
someter a un reemplazo de rodilla o cadera es
cuánto dura la prótesis. Los expertos explican
que dependerá de varios factores como el estado
físico y nivel de actividades del paciente. Por
lo general la vida media de una prótesis es de
15 a 20 años.
Su origen
La cirugía mínimamente invasiva para prótesis de
cadera y rodilla surgió hace cuatro años en
Europa y Estados Unidos simultáneamente y se ha
ido extendiendo en los principales centros de
ortopedia del mundo.
fuente: diariolibre.com |