El
cuerpo humano , como maquinaria, está regido de un
impulso primordial; sobrevivir. Cuando lo sometemos a
una dieta que lo priva de alimentos y caloriías de una
manera excesiva, al principio no reacciona y
principalmente desecha agua almacenada, esto es lo que
vemos como la pérdida rápida de peso, poco después,
cuando se da cuenta que este cambio de consumo calórico
aparenta ser de larga duración, el cuerpo, comienza un
proceso de adaptación, ya que analiza que va a tener que
sobrevivir con esta nueva y limitada cantidad de energía
calórica.
Es en
ese momento que se frena la pérdida de peso y nuestro
sistema metabólico funciona más lentamente adaptándose
al reducido volumen ingerido en las comidas . Si
continuamos insistiendo, y si la dieta es muy limitada,
el cuerpo comienza a utilizar como combustible la masa
muscular aún más que las grasas almacenadas, ya que son
más accesibles, y nos ponemos fláccidos y con menos
energía.
Finalmente paramos de hacer dieta y ahora tenemos un
cuerpo y un metabolismo nuevo. Pues nuestro metabolismo
ahora está adaptado al consumo alimentício que habíamos
mantenido y también nuestra masa muscular se ha
reducido.
Regresamos a las comidas normales, y así como demoró
unas semanas nuestro metabolismo para acostumbrarse a
menos consumo diario, ahora tenemos un metabolismo lento
que recibe cantidades normales o mayores de comida que,
como no son utilizadas rápidamente se convierten en
grasa.
Es este
proceso bajo el cual a menudo después de una dieta
recobramos el peso perdido, y usualmente aún más.
Es
por esto que la mayoría de las dietas no funcionan. Tal
es así que personas que frecuentemente hacen dieta
alteran su sistema metabólico y químico a tal punto que
su salud peligra.
Sabiendo
el mecanismo de esta trampa, si somos responsables,
debemos evitar caer en ella en el futuro.
PERO, ¿QUÉ PODEMOS HACER?
Hay una
acción que sí funciona: Reparar y acelerar nuestro
sistema metabólico. Esto se puede lograr de tres
maneras:
Ejercicio aeróbico moderado.
Incrementando nuestra masa muscular.
Usando sustancias termogénicas naturales para
influenciar a nuestro sistema metabólico.
En estos
principios está basado el Sistema de Control Metabólico.
QUÉ SIGNIFICA TERMOGÉNESIS?
Termogénesis se refiere a la habilidad del cuerpo a
producir calor de calorías consumidas y almacenadas. Más
específicamente se refiere a termogénesis en el tejido
Adiposo carmelita, un órgano especializado en convertir
calorías en energía. Termogénesis es la manera natural
del cuerpo de desechar el exceso de calorías y que no
sean depositadas como grasas almacenadas. Este es el
concepto básico sobre el cuál está basado El Control
Metabólico como manera de controlar el peso corpóreo.