La incógnita se incrementa cada día mas, brindando un
nuevo panorama a esta visión si la dieta realmente
influye en las probabilidades de contraer cáncer de
próstata. Importantes avales de la medicina se
encuentran en estos momentos investigando sin tener
ningúna probabilidad certera
sobre la cantidad de
alimentos a consumir y las probabilidades de que
comiendo mas frutas, mas pescado, así como también menos
grasas y menos carne pueda llegar a ser una cuestión de
prevención para cualquier tipo de cáncer.
Pero médicos y eruditos en el tema como Arthur Schatzkin
ó Barnett Kramer, nos confirman que el tema sigue siendo
un gran signo de interrogación y que no pueden dar
ninguna certeza de que ésto así sea, la prevención del
cáncer definitiva se espera de aquí a unos 7 u 8 años
mas en adelante.
Una gran diferencia se dá cuando se produce un traslado
de personas de un país al otro, los nuevos inmigrantes
pasan a formar parte del índice de cáncer que el nuevo
país tiene, por lo tanto ¿por qué en otros países hay
mayores riesgo de contraer cáncer?.
Las diferencias se hacen notar y un increíble dato
permite confiar en que las dietas pueden solucionar los
problemas de cáncer; en 1930, la mayor causa de muertes
en los Estados Unidos era por cáncer de estómago, en la
actualidad, no figura ni entre las 10 causas principales
de mortalidad en el mismo país. ¿Que fué lo que
aminorizó tanto ésta causa?. El cáncer de mámas muchas
personas lo ponen a prueba y confirman que no se dá en
personas que consumen mucha menos grasa de lo habitual.
Pero el tema no se termina ahí, estudios confirmaron que
personas con mayor cantidad de fibras, que comían frutas
y verduras, estaría frente a probabilidades nulas de
contraer cáncer de cólon, así como aquellos pacientes
que consuman menos grasas, evitarían el riesgo de un
cáncer de mámas.
Los estudios quieren dar a luz pero todavía no lo logran
ya que esta nube de esperanza y desesperanza al mismo
tiempo desalientan a los médicos.
Sin embargo, se siguen llevando a cabo largas pruebas
que conforman a mujeres de todas edades a llevar a cabo
diversas dietas bajas en grasas y altas en fibras. Los
resultados por momentos fueron muy alentadores pero
luego decrecieron.
La dieta y el cáncer parece ser una etapa muy
relacionada, pero todavía no se encontró el punto exacto
en donde poder detener a la enfermedad que mas
mortalidad produce luego del Sida.
No hay que desalentarse, el camino está marcado, y en
poco tiempo es muy posible que se encuentre finalmente
la solución a éste mal.