Se puso de
moda a principios de los años 70, con el nacimiento de
las filosofías hippies y contestatarias. Su base es el
consumo de pomelo o piña, alternando con otros
alimentos.
Duración:
una semana
Kilos perdidos: de dos a tres .
Para quién
no: personas con infección urinaria o diabetes.
Durante tres días a la semana sólo se puede comer pomelo
o piña, en zumo o fruta. Los cuatro días restantes se
permite una alimentación variada, con carne, pescado,
huevos y ensalada, guisados con muy poco aceite. El
pomelo (o la piña) se debe incluir como postre. No se
puede tomar azúcar, alcohol ni bebidas carbónicas.
Ventajas:
Adecuada
para personas caprichosas en su forma de comer. Rica en
vitamina C.
Inconvenientes:
No se debe prolongar más de siete días, al tratarse de
una dieta de pocas calorías. El peso perdido se ecupera
con facilidad, ya que se pierde mucho agua. Se trata de
una dieta de semiayuno. El pomelo es muy rico en
vitamina C, pero un kilo sólo aporta 370 calorías, es ya
por debajo de las mínimas ecesarias.