¿Qué son las
enfermedades transmitidas por alimentos?
Las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA, es la
sigla tal como se la reconoce en los distintos ámbitos
vinculados a la alimentación) son aquellas que se
originan por la ingestión de alimentos infectados con
agentes contaminantes en cantidades suficientes para
afectar la salud del consumidor. Sean sólidos naturales,
preparados, o bebidas simples como el agua, los
alimentos pueden originar dolencias provocadas por
patógenos, tales como bacterias, virus, hongos,
parásitos o componentes químicos, que se encuentran en
su interior.
Los
síntomas varían –entre los diversos factores que pueden
incidir- de acuerdo al tipo de contaminación, así como
también según la cantidad del alimento contaminado
consumido. Los signos más comunes son diarreas y
vómitos, pero también se pueden presentar: dolores
abdominales, dolor de cabeza, fiebre, síntomas
neurológicos, visión doble, ojos hinchados, dificultades
renales, etc. Además, ciertas enfermedades transmitidas
por alimentos pueden llevar a una enfermedad de largo
plazo. Por ejemplo, la Escherichia coli O157:H7 puede
provocar fallas en el riñón en niños y bebés, la
Salmonella puede provocar artritis y serias infecciones,
y la Listeria Monocytogenes puede generar meningitis, o
un aborto en las mujeres embarazadas.
Sin embargo, existen malestares provocados por los
alimentos que no se consideran ETA, como las alergias
que se manifiestan a los mariscos y pescados, o a la
leche, por ejemplo. Para algunas personas, la mayoría de
las ETA pueden representar enfermedades pasajeras, que
sólo duran un par de días y sin ningún tipo de
complicación. Pero, en ciertos casos, las ETA pueden
llegar a ser muy severas, dejar graves secuelas o
incluso hasta provocar la muerte en personas
susceptibles como son los niños, los ancianos, las
mujeres embarazadas y las personas con las defensas
bajas.
Las enfermedades transmitidas por alimentos pueden
manifestarse a través de:
Infecciones. Son enfermedades que resultan de la
ingestión de alimentos que contienen microorganismos
vivos perjudiciales. Por ejemplo: salmonelosis,
hepatitis viral tipo A y toxoplasmosis.
Intoxicaciones. Son las ETA producidas por la
ingestión de toxinas formadas en tejidos de plantas o
animales, o de productos metabólicos de microorganismos
en los alimentos, o por sustancias químicas que se
incorporan a ellos de modo accidental, incidental o
intencional desde su producción hasta su consumo.
Ocurren cuando las toxinas o venenos de bacterias o
mohos están presentes en el alimento ingerido. Estas
toxinas generalmente no poseen olor o sabor y son
capaces de causar enfermedades después que el
microorganismo es eliminado. Algunas toxinas pueden
estar presentes de manera natural en el alimento, como
en el caso de ciertos hongos y animales como el pez
globo. Ejemplos: botulismo, intoxicación estafilocócica
o por toxinas producidas por hongos.
Toxi-infecciones causadas por alimentos: es una
enfermedad que resulta de la ingestión de alimentos con
una cierta cantidad de microorganismos causantes de
enfermedades, los cuales son capaces de producir o
liberar toxinas una vez que son ingeridos. Ejemplos:
cólera.
Un brote de ETA sucede cuando dos o más personas sufren
una enfermedad similar, después de ingerir un mismo
alimento, y los análisis epidemiológicos o de
laboratorio, lo señalan como el origen de ese malestar.
Mientras que, un caso de ETA se produce cuando una sola
persona se ha enfermado después del consumo de alimentos
contaminados, según lo hayan determinado los análisis
epidemiológicos o de laboratorio.

Entre 1993 y 2002, 152 brotes (6324 en los países de
América Latina y el Caribe) de Enfermedades Transmitidas
por Alimentos (ETA) en Argentina ocasionaron 3.309 casos
y 4 muertes (228.579 y 314 en la región,
respectivamente). Estos son los brotes que fueron
notificados al Sistema Regional de Vigilancia
Epidemiológica de las ETA (SIRVETA), desarrollado por el
Instituto Panamericano de Protección de Alimentos y
Zoonosis (PANALIMENTOS) y que se encuentra en fase de
consolidación respecto a la detección y registro de
brotes y casos.
De acuerdo con la información sobre la ocurrencia de ETA
en las Américas, los riesgos que rodean a la inocuidad
alimentaria plantean una preocupación evidente para la
salud pública, que además de afectar las condiciones de
salud de la población general, tienen un impacto directo
en actividades como el turismo y el comercio de
alimentos, que se encuentran en expansión.
Una acción a la que los países también deben
comprometerse es la de mantener el esfuerzo para
garantizar la inocuidad tanto de los alimentos que son
destinados a la exportación, como aquellos que se
asignan al consumo interno, con el firme objetivo de
lograr la equidad de acceso a alimentos sanos y aptos
para el consumo.
Según datos del SIRVETA, el lugar donde se originan más
casos de ETA en las Américas, es en la vivienda (37%).
Por eso, el papel de las comunidades, y especialmente el
de cada persona, cobra un valor fundamental en la tarea
de prevenir las enfermedades que son transmitidas por
los alimentos.
La Organización Mundial de la Salud ha desarrollado las
5 claves de la Inocuidad de los Alimentos, cuya
implementación constituyen una accesible manera de
evitar las ETA.
Las 5 claves se presentan cada una con una misión
especial:
1) Conservar la higiene;
2) Separar alimentos crudos y cocinados;
3) Cocinar completamente los alimentos;
4) Mantener los alimentos a las temperaturas seguras;
5) Usar agua potable y materias primas seguras.