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Dover Sintetizando - Dover |
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Dover Sintetizando, esta y muchas
otras entrevistas donde el grupo lo cuenta todo, descubre lo
que deseas saber y mas sobre Dover Sintetizando. |
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Dover Sintetizar un apretón de rabia
Son grupo de vender cientos de miles de discos, la inmensa
mayoría en España. Practicantes de un rock duro
desgarradoramente bello y melodioso. Son la sonrisa
diabólica que se le pone a quien lleva un expediente limpio,
sin cesiones a nadie y sin engaños propios, sin haber bajado
el nivel de sus amplificadores aunque se quejasen los
vecinos.
A la hora acordada aparecen los cuatro componentes del
grupo. Las hermanas Llanos, Jesús y Álvaro. Un vinito blanco
para Cristina y los demás con agua. Jesús se descalza y
planta los pies en la mesa, Álvaro lía un cigarrito y Amparo
toma la voz cantante. Del disco anterior despacharon
doscientas mil copias, si les preguntas por el Devil Come To
Me te dicen que ya no saben, que sobrepasaron los quinientos
mil hace mucho.
El caso es que están sonrientes, para ellos comienza el
curso con este nuevo trabajo y no tienen presión alguna por
las ventas, las piraterías o lo que tiren delante. The Flame
es un disco que la compañía guarda en la caja fuerte,
haciendo audiciones a los medios de comunicación en los
despachos de los jefe de producto. Con esto empezamos.
¿Sabéis por qué no se da un adelanto del disco a la prensa?
Es cosa de la compañía, será que tienen miedo a que lo
pongan los de la manta.
El disco apenas llega a los cuarenta minutos de duración,
las canciones son de menos de tres minutos. ¿Es a posta el
adoptar este patrón para The Flame?
(Amparo): Por un lado es inconsciente y por otro no. Al
empezar este disco nos habíamos dado cuenta de que
llevábamos dos discos con las canciones cada vez mas largas,
las ampliábamos con riffs, solos, puentes… por reacción de
todo aquello, queríamos resumir, hacer canciones concisas en
la medida de lo posible.
¿Ha habido una reflexión verdadera sobre esa duración
excesiva de los temas en los anteriores trabajos?
(Cristina): Ha sido realmente de una manera espontánea, si
en el anterior nos habíamos extendido, en éste tocaba. En el
primero, Sister, las canciones eran muy cortas, en Devil
empezaron a alargarse, así ha ido siendo. Ahora son cortas,
pero creo que es una reacción inconsciente. Nosotros tocamos
canciones de todos los discos en directo, eso nos hace estar
al tanto de toda nuestra creación y valorar, luego, con eso,
nos ponemos a componer.
El disco lo habéis grabado al lado de casa (menos Álvaro que
reside en el centro, el resto de Dover viven por el
extrarradio madrileño y el disco lo han grabado en Boadilla)
¿No os convencieron las Américas?
(Amparo): Con el anterior disco fuimos a Los Ángeles y
vinimos un poco aburridos, se nos hizo pesada la grabación y
la estancia, fueron dos meses. Coincidió eso y que a Rick
Will le venía bien venirse a trabajar a Madrid, que nos
apetecía estar cerca de casa…
(Cristina): Como mucho, hubiésemos ido a Nueva York, pero
vimos que era muy caro. Nosotros no somos de concentrarnos y
olvidarnos del mundo, nosotros tratamos de concentrar la
energía, cuando grabamos creo que salen mejor las cosas si
estamos relajados. Cuando preparamos el disco estuvimos muy
concentrados ensayando y oyendo todo, pero para eso no
necesitamos irnos a un desierto, nos concentramos aquí, nos
pusimos una rutina para ensayar y empezamos a hacer este
disco.
(Jesús): Lo de grabarlo en directo ha sido también muy
positivo. Los cuatro hemos tocado a la vez y siempre lo
habíamos hecho por turnos. Estábamos con los amplis dentro,
en una habitación, ha sido muy divertido, ha sido sugerencia
de Rick.
En el disco hay una canción que se titula Mi sombrero, la
única en castellano, aunque la letra sea en inglés.
(Cristina): Siempre hay una en todos nuestros discos y lo
cierto es que ya es casi como que tiene que ir.
El equipo para componer en Dover lo formáis Cristina y
Amparo, ¿por qué los chicos no aportáis composiciones?
(Álvaro): Es muy difícil superarlas.
(Cristina): Imagino que todo es ponerse, pero en el grupo
está todo estructurado de forma muy natural, es decir, no se
me ocurriría pedir las baquetas a Jesús para tocar yo en un
tema, no surge así, no encajamos así. En el local componemos
poco y cuando esto ocurre, por ejemplo Jesús, se hecha la
siesta encima de la caja, Álvaro habla por teléfono… no
surge.
(Jesús): Cada grupo trabaja a su manera, nosotros lo hacemos
sobre melodías, sobre riffs. No somos de trabajar a la vez
para sacar un tema.
(Amparo): Trabajar a la vez no sé si funcionaría, pero en un
momento dado, ellos podrían traer algo al local, ellos
tienen guitarra en casa.
A eso sí que estamos abiertos, además sabemos que el peso de
componer cansa, hay veces que no se te ocurre nada y todo te
parece una mierda y no sabes por dónde salir… si trajesen
algo, seguro que se escucharía. Yo traigo muchas cosas al
local que no terminan de convencer y no llegan a nada y
Cristina lo mismo, es decir, no todo lo que hacemos termina
en canción y va al disco por pelotas. Entre todos vemos si
funciona o no, lo mismo para nosotras que para ellos.
Una pregunta amarilla: ¿Cómo va tu paternidad, Jesús?
(Jesús): Bien, gracias. Te condiciona más, te quita tiempo
en general, sueño, te duele la espalda. Tiene un año y dos
meses, lo peor ya pasó.
Ahora que empezaréis una gran gira, ¿cómo son los
preparativos?
(Amparo): Nos sentamos con Carlos (Mariño), nuestro manager,
y le planteamos las presentaciones, hablamos de la gente que
currará con nosotros, los pipas, el de las luces, somos muy
cocinillas para esas cosas. Nos sentamos juntos y elegimos
incluso la furgoneta, los conductores. Lo miramos todo.
¿Cómo lleváis el tema de los autógrafos, que se os reconozca
por la calle?
(Amparo): Lo peor es esto de la promoción con periodistas.
Lo de los autógrafos ocurre cuando has tocado y eso es lo
más divertido para nosotros, tocar y que a la gente le
guste.
(Cristina): Hacer en una oficina de EMI o en un NH sesiones
de entrevistas con cientos de periodistas, pues no. Nos
gusta hablar o tocar con la gente que se compra nuestros
discos, que se vienen a vernos tocar, esa es nuestra gente
real. Hace seis años éramos un grupo que no valía una
colilla, hoy hay gente que hace cola para que le firmemos un
disco, esa gente nos hace estar ahí.
Sé que vais dos o tres veces al año por Europa, que empezáis
a llenar salas de mil personas. ¿Alguna anécdota?
(Jesús): Es concierto, borrachera y concierto. Nos vamos a
Alemania y estamos mes y medio seguido, tocando.
(Cristina): Hemos pinchado muchas ruedas por Alemania,
perder horas, y llegar a cinco minutos de salir a tocar.
(Jesús): Un conductor nos perdió y casi llegamos tarde a un
festival. Llevamos un autocar para no dormir en hoteles, el
tío se despistó y salimos a tocar con la vibración del
autocar en el cuerpo.
(Cristina): Tocamos en Suiza en el Moka Café, esta en un
pueblo pequeñito que se llama Thung. El tío era un friki de
cojones, vivía en una Casa Cultural, nos hacía cenar en una
mesa puesta con mantelería y cubertería de navidad, nos
ponía una sopa con tropezones muy extraños, nos despidió
tirando unos petardos enormes y lanzando bengalas, eran las
dos de la mañana, el ayuntamiento le subvencionaba y tenía
todo lleno de pintadas contra el ayuntamiento,
impresionante.
fuente: esquinalatina.com
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