|
El Canto del Loco,
entrevista
"Nos da igual la crítica, nos reímos bastante de
ella"
¿Qué les gustaría transmitir con este disco?
Dani: Hemos querido contar qué es el Canto del Loco.
Sólo salen 50.000 copias, así que no lo hemos hecho
pensando en que pueda tener una gran repercusión a
nivel de ventas.
Tres fechas seguidas en la plaza de las Ventas de
Madrid. Ni que fueran los Rolling Stones…
D.: Lo que pasa es que ellos llenan en todo el
mundo, y nosotros sólo en Madrid (risas). Dentro de
unos años, cuando se termine toda esta vorágine, nos
daremos cuenta de lo que hemos hecho.
¿Cómo afecta la piratería a un grupo que vende
tanto?
D.: Me parece increíble que te puedas bajar un disco
entero en Internet. Es como si vas al carnicero y le
robas la carne. La cultura musical de este país se
ha abaratado desde Operación Triunfo. Ha sido
nefasto para la música. Le hemos enseñado a la
sociedad que la música es una verbena con gente de
pueblo cantando canciones populares sobre una base
de karaoke.
¿Les molesta ser calificados como un grupo para
quinceañeras? ¿Cómo afrontan las críticas?
Chema: Existe la sensación de que somos un grupo que
no gusta a la crítica. Es algo que me encanta,
porque nos da igual y a veces nos reímos bastante de
ella.
D.: La crítica ácida y destructiva sólo está en
Madrid y Barcelona. La regional habla muy bien de
nosotros. De todas formas, estoy cansado de
justificarme ante las críticas. Que digan lo que
quieran mientras yo me lo siga pasando tan bien.
Besos es su último single. Con tantas fans no les
faltarán…
D.: El acoso de las fans lo decides tú. No voy a
lugares donde me voy a encontrar a doscientas mil
niñas. Sigo saliendo con mis amigos de toda la vida,
que me tratan como a una persona normal. Lo de las
fans se queda en los conciertos, sobre todo.
Tendrán una buena colección de anécdotas...
D.: Una vez una señora de unos cuarenta y tantos se
bajó el sujetador delante de mí. Me han pedido que
firme en un támpax…
También le han confundido con otra persona...
D.: Lo más fuerte fue cuando me confundieron con un
rumano buscado por la Interpol que se llamaba como
yo. Tuve que bajar a la recepción del hotel en
calzoncillos, porque estaban los Geos armados hasta
los dientes. Uno de ellos me reconoció porque su
hija tenía pósters nuestros. Por eso en el nuevo
disco salgo como Dani rumano Martín (risas).

Fuente: 20minutos |