|
El Canto del Loco
entrevistado
Después de llenar el estadio Vicente Calderón junto
a Hombres G el verano pasado, El Canto del Loco
vuelve a darse un baño de masas en su nueva parada
en Madrid: tres bolos seguidos en la Plaza de Toros
de Las Ventas, para los que no queda una entrada.
Jandro (batería), David (guitarra), Dani (voz) y
Chema (bajo) -de izda. a dcha. en la foto-
presentarán, una vez más, su disco 'Zapatillas'
(2005).
PREGUNTA.- Del Calderón a llenar tres días las
Ventas. ¿Dónde cabe más gente?
DANI.- Está ahí, ahí. El año pasado juntamos a
54.000 personas y la plaza tiene un aforo de
18.000... Así que multiplica. En esta ocasión, por
la vivencia que tuvimos en el Calderón, decidimos
sonar de puta madre tres días y estar más cerca del
público.
JANDRO.- En el aspecto audiovisual, es mucho mejor
hacerlo en un recinto más pequeño, porque no es plan
de que, quien esté en la última fila, vea el
concierto en una pantalla. Preferimos estar más
arropados. Lo vamos a ganar nosotros y la gente.
P.- ¿Se ven con fuerzas?
D.- Si un músico con 29 años no puede hacer tres
días seguidos de conciertos, mal vamos.
J.- Además, lo de dormir en casita, comer la
tortilla de tu madre y luego irte a tocar es lo
mejor del mundo.
P.- Las entradas se pusieron a la venta en diciembre
y se agotaron rápidamente. ¿Cuál es su reflexión
ante este éxito?
CHEMA.- Si vienen 18.000 personas durante tres días
seguidos, significa que algo les hemos demostrado
antes, que no somos un grupo que acaba de empezar y
ha tenido el pelotazo. Aparte, nuestro show de
'Zapatillas' es impresionante: un equipo de luces,
de técnicos de sonido.
D.- Pero, bueno, tampoco somos una banda de la que
se pueda hablar mucho en cuanto a estadísticas. No
hemos vendido millones de discos ni arrasamos en
Sudamérica. A fin de cuentas, El Canto Del Loco es
un grupo madrileño.
DAVID.- Tenemos muy claro cómo funcionamos: yendo a
los sitios, que la gente vea el concierto, que
repita y que lleve a sus amigos, que éstos repitan y
lleven a más amigos.
P.- ¿Cómo responden las chicas cuando Dani les
incita a que hagan los cuernos?
J.- Me parece que te fijas sólo en las 10 primeras
filas.
D.- Yo lo hago porque lo llevo viendo a Leño,
Rosendo, Los Ronaldos, Red Hot Chili Peppers, y
porque me sale de dentro.
DAVID.- La niña que va a un concierto de Metallica
con una camiseta de Manowar y un mechón rojo es la
misma que viene a nuestro concierto con dos coletas
y un polo de Ralph Lauren. Lo de los cuernos es un
simbolismo del rock & roll y, para mí, hacemos rock
& roll.
D.- Lo que está claro es que no tenemos un público 'indie'
ni de culto, porque vendemos muchos discos. Si no
vendiésemos tanto, tal vez seríamos dioses para
ellos y sonaríamos en Radio 3 como sonábamos al
principio y el señor Jesús Ordovás decía que éramos
los nuevos Nikis.
P.- ¿Cómo va a ser la puesta en escena?
D.- El escenario representa un parque, una plaza de
un barrio, de nuestro barrio. Estamos allí, con los
colegas, cantando canciones. La gente canta,
nosotros también cantamos y ya está.
P.- Muy madrileño.
J.- 'Ej' que somos muy madrileños.

Fuente: Elmundo |