ILy
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Ubicación: Bajando por la escotilla!!
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| Publicado: Sab May 05, 2007 6:42 pm Asunto: Centros adelgazamiento no respetan aspectos básicos nutrició |
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Dos de cada tres centros de adelgazamiento no respetan aspectos básicos de nutrición y salud
Dependientes sin formación atienden en herbolarios, parafarmacias y centros dietéticos, según un estudio en mñas de cien establecimientos.
Un estudio realizado sobre más de un centenar de centros de adelgazamiento realizado por Consumer Eroski revela que dos tercios de este tipo de establecimientos no respetan aspectos fundamentales de salud en general, y de nutrición en particular, al establecer un tratamiento de pérdida de peso para sus clientes. Además, resulta que amas de casa, biólogos o comerciales atienden estos negocios sin mayor formación relacionada con la salud de las personas.
El estudio consistió en una visita de 22 técnicos de Consumer que se presentaban como clientes (algunos con peso idóneo y otros con más o menos kilos de más) a 103 centros de adelgazamiento (herbolarios, parafarmacias, locales de dietética, consultas en domicilios particulares y centros franquiciados) repartidos en 18 ciudades del país.
Dos de cada tres establecimientos analizados (el 68%) suspendan el examen planteado por esta revista, basado en la información proporcionada a los clientes en la primera consulta. Sólo el 18% aprueba con holgura según el estudio.
De acuerdo con los criterios de calidad en la información a los clientes en la primera consulta fijados en el informe, el 68 por ciento de los establecimientos suspendió. Entre los defectos más comunes, la mayoría no identifican de manera adecuada el problema, explican mal y detallan aún peor el tratamiento que proponen al usuario. Uno de cada tres centros de adelgazamiento plantea pérdidas de peso excesivamente rápidas para que resulten saludables y duraderas. También uno de cada tres centros los clientes no son atendidos por médicos especializados o expertos en nutrición.
Ni peso ni tensión
Además, el 46% recomienda tratamientos con "productos estrella" (productos o suplementos dietéticos en lugar de una dieta personalizada que tenga en cuenta los hábitos alimentarios y estilos de vida del paciente). Uno de los aspectos criticables más comunes de estos centros es que se identifica el problema del paciente con ligereza, bien porque no se pesa ni mide al cliente, bien porque no siempre atiende un profesional cualificado en dietética y nutrición. Según afirman los responsables del estudio, para efectuar un correcto diagnóstico, es imprescindible elaborar un informe exhaustivo, que incluya mediciones antropométricas, Índice de Masa Corporal (IMC), hábitos de alimentación y antecedentes patológicos, entre otros.
El 42% de los centros no realizó una adecuada medición de estos parámetros, error que imposibilita el diseño de un tratamiento idóneo. Por si fuera poco, más del 65% de los centros ni se interesaron ni revisaron la tensión arterial del cliente.
De esta forma, sólo un 58% efectuó una exploración física al paciente, mientras que apenas la mitad preguntó al cliente si se había hecho de forma reciente una analítica de sangre, aspectos ambos indispensables para un buen diagnóstico. nicamente el 37% de los centros indagó acerca de tres o más antecedentes patológicos personales o familiares del paciente (problemas hormonales, digestivos, vasculares, intolerancias, etc.). Uno de cada tres no solicitó información al paciente sobre la ingesta de fármacos, un aspecto fundamental que puede condicionar el tratamiento y aumentar sus riesgos.
Los técnicos-clientes acudieron principalmente a centros de adelgazamiento que ofrecían una primera consulta gratuita. La mayor parte de los centros estudiados utilizan el mensaje de "primera consulta gratuita" como gancho comercial, pero se ha comprobado que esta visita no proporciona al cliente información suficiente para decidir si le conviene comenzar con el tratamiento o si éste resultará efectivo en su caso concreto.
Únicamente el 30% de los profesionales facilitó una información aceptable sobre las posibles soluciones. Se considera aceptable cuando el tratamiento se adapta a las necesidades del paciente (personalización de la dieta tras un estudio completo previo) y cuando se propone una pérdida de peso de 0,5 a 1 kilo por semana.
Por otro lado, el informe recuerda que únicamente los médicos especializados en Nutrición y los diplomados y técnicos superiores en Dietética están cualificados para establecer valoraciones nutricionales y hacer recomendaciones dietéticas. Sin embargo, en casi uno de cada cuatro establecimientos visitados se comprobó que los profesionales que atienden en la primera visita a este tipo de centros no poseían la cualificación adecuada para ejercer estas labores. Así, se vio que en algunos de ellos las personas que atendían eran amas de casa, biólogos, naturistas, psicólogos o comerciales.
En el aspecto económico, de los centros de adelgazamiento estudiados, el 21% ponía como condición pagar el tratamiento completo, en lugar de cobrar por consulta. La media por tratamiento asciende hasta los 1.396 euros, aunque los precios se mueven entre los 350 euros de los dos más "económicos" hasta los 3.879 euros del más caro, centro localizado en Sevilla. En cuanto al cobro por consulta y/o por los productos que venden (se ha hecho una estimación considerando la frecuencia de visitas y el uso de productos sugeridos en cada centro) la media se ha fijado en los 163 euros mensuales. Los precios oscilan entre los 600 y los 40 euros al mes. |
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ILy
Registrado: 03 Sep 2005
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| Publicado: Dom May 06, 2007 12:24 pm Asunto: |
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Centros de adelgazamiento: una falta de rigor muy gruesa y una información muy liviana
El 68% de los centros suspende, el 46% propone tratamientos con 'productos estrella', uno de cada tres plantea pérdidas de peso poco saludables y en más del 30% los clientes no son atendidos ni por médicos ni por expertos en nutrición
La operación bikini ya ha comenzado para muchas personas. Las farmacias, parafarmacias, herbolarios, centros de dietética y establecimientos similares ofrecen una multitud de productos destinados a la reducción del peso corporal. Según los últimos estudios, en 2003 los españoles nos gastamos más de 2.000 millones de euros en todo tipo de tratamientos adelgazantes. Anuncios que prometen pérdidas de peso rápidas y sin apenas esfuerzo, dietas personalizadas para cada cliente y primeras consultas gratuitas, remiten a los destinatarios de esta publicidad a centros que, como se ha comprobado, no siempre disponen de personal cualificado en nutrición.
En algunos casos, las personas que atendieron a los técnicos fueron naturistas, biólogos, psicólogos, comerciales o amas de casa
La pregunta que cabe hacerse es si estos establecimientos informan o aconsejan correctamente a sus usuarios. Y la respuesta que aportan los datos recogidos en este estudio es concluyente: no. Lejos de mejorar los paupérrimos resultados de un estudio similar realizado cinco años atrás, las conclusiones del nuevo informe de CONSUMER EROSKI describen un panorama nada halagüeño. No se puede catalogar de otra forma el hecho de que dos de cada tres establecimientos analizados (el 68%) suspendan el examen planteado por esta revista y de que, de ellos, el 84% reciba un 'muy deficiente'. Sólo el 18% aprueba con holgura.
Los defectos más comunes: la mayoría no identifican de manera adecuada el problema, explican mal y detallan aún peor el tratamiento que proponen al usuario. Uno de cada tres centros de adelgazamiento plantea pérdidas de peso excesivamente rápidas para que resulten saludables y duraderas, proporción que coincide con la de centros en los que los clientes no son atendidos por médicos especializados o expertos en nutrición. Además, el 46% recomienda tratamientos con 'productos estrella' (productos o suplementos dietéticos en lugar de una dieta personalizada que tenga en cuenta los hábitos alimentarios y estilos de vida del paciente).
Ésta es la inquietante radiografía que han obtenido los técnicos de CONSUMER EROSKI que, haciéndose pasar por clientes interesados en perder peso, han realizado una visita a 103 establecimientos repartidos en 18 ciudades del país: 10 en Madrid y Barcelona, 7 en Valencia y Bilbao, 6 en Málaga, Sevilla y Zaragoza, 5 en A Coruña, Alicante, Córdoba, Murcia, San Sebastián, Valladolid y Vitoria y 4 en Granada, Oviedo, Pamplona y Santander. De los 22 técnicos que visitaron los centros, la mitad de ellos no necesitaban adelgazar, cinco padecían un ligero sobrepeso (un problema esencialmente estético) y el resto, 6 personas, eran obesos de distinto grado.
Se establecieron, contando con la colaboración de expertos en dietética y nutrición y con el asesoramiento médico pertinente, los criterios que podrían determinar si un centro de este tipo permite al cliente perder peso de una manera eficaz y saludable. Los resultados de estas visitas tienen un denominador común: sus promesas para perder peso y los tratamientos que proponen suscitan la desconfianza de los expertos en dietética y nutrición, por fijar metas imposibles de conseguir con dietas saludables.
Mismo nombre, diferente servicio
Los técnicos de CONSUMER EROSKI visitaron 103 establecimientos representativos de la amplia tipología de negocios especializados en tratamientos de adelgazamiento y estética corporal. Entre ellos, se analizaron herbolarios, parafarmacias, locales de dietética, consultas en domicilios particulares y también centros que desarrollan su labor con el mismo nombre en diferentes ciudades.
Sin embargo, a pesar de compartir denominación y pertenecer a una misma franquicia (forma de funcionamiento más común), el tratamiento y la información que facilitan al cliente difiere según los centros, por lo que no se ha considerado pertinente valorar de forma conjunta el funcionamiento, ya sea positivo o negativo, de cada una de las franquicias o establecimientos que operan bajo una misma marca. Entre las estudiadas se encuentran Corporación Dermoestética (se analizaron once centros), Naturhouse (se visitaron trece centros), Herbolife (cuatro centros) y Corposan (cinco centros).
Sólo uno de cada cuatro centros pertenecientes a estas franquicias aprueba con holgura el examen planteado por CONSUMER EROSKI, mientras que un 12% obtiene un mediocre 'regular' y el resto de centros franquiciados (hasta un 64%) suspende con valoraciones situadas entre el 'deficiente' y el 'muy deficiente'. Por tanto, los resultados son muy similares a los obtenidos por los demás centros.
Uno de los aspectos criticables más comunes de estos centros es que se identifica el problema del paciente con ligereza, bien porque no se pesa ni mide al cliente, bien porque no siempre atiende un profesional cualificado en dietética y nutrición.
Para efectuar un correcto diagnóstico, es imprescindible elaborar un informe exhaustivo, que incluya mediciones antropométricas, Índice de Masa Corporal (IMC), hábitos de alimentación y antecedentes patológicos, entre otros. Sin embargo, el 42% de los centros no realizó una adecuada medición de estos parámetros, error que imposibilita el diseño de un tratamiento idóneo.
Los datos son concluyentes: sólo un 58% efectuó una exploración física al paciente, mientras que apenas la mitad preguntó al cliente si se había hecho de forma reciente una analítica de sangre, aspectos ambos indispensables para un buen diagnóstico. Unicamente el 37% de los centros indagó acerca de tres o más antecedentes patológicos personales o familiares del paciente (problemas hormonales, digestivos, vasculares, intolerancias, etc.), mientras que uno de cada tres no solicitó información al paciente sobre la ingesta de fármacos, un aspecto fundamental que puede condicionar el tratamiento y aumentar sus riesgos. Más del 65% de los centros ni se interesaron ni revisaron la tensión arterial del cliente.
Los resultados no son tan negativos si se evalúa el examen de datos antropométricos, fundamentales para identificar el posible exceso de peso, la distribución y cantidad de la grasa corporal, etc. Sin embargo, llama poderosamente la atención que el 13% de los centros visitados no tomaran ni siquiera el dato del peso, y un 17% no apuntaran la talla. Además, sólo uno de cada tres midió los perímetros de cintura, cadera, etc. del paciente y únicamente una cuarta parte de los profesionales se tomaron la molestia de medir la cantidad de grasa total del cuerpo, fundamentalmente mediante impedancias (máquinas que sirven para cuantificar la cantidad de grasa, de agua y de masa libre de grasa de forma rápida y eficaz).
Apenas la mitad de los centros se interesó por la evolución del peso del paciente en el tiempo, necesaria para conocer el origen de su posible exceso de peso, y sólo en dos de cada tres centros preguntaron sobre los hábitos nocivos del paciente (por ejemplo el consumo de alcohol y tabaco) y sobre el grado o clase de actividad física que practicaba. Los aspectos psico-sociales (comportamiento ante la comida, preferencias y aversiones frente a los alimentos, estado de ánimo, etc.) sólo fueron correctamente analizados en un 30% de los centros. |
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