Frases Célebres

   





Frases Célebres: Frases de Felicidad

 



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El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigir mucho de sí mismo y muy poco de los otros.

La felicidad es tanto mayor cuanto menos la advertimos.

El bien de la humanidad debe consistir en que cada uno goce al máximo de la felicidad que pueda, sin disminuir la felicidad de los demás.

Si eres feliz, escóndete. No se puede andar cargado de joyas por un barrio de mendigos. No se puede pasear una felicidad como la tuya por un mundo de desgraciados.

La sociedad debe juzgarse por su capacidad para hacer que la gente sea feliz.

La felicidad siempre viaja de incógnito. Sólo después que ha pasado, sabemos de ella.

La felicidad que da el dinero está en no tener que preocuparse por él.

Si quieres comprender la palabra felicidad, tienes que entenderla como recompensa y no como fin.

La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante.

La verdadera felicidad consiste en hacer el bien.

Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego.

El hombre no es nunca feliz, pero se pasa toda la vida corriendo en pos de algo que cree ha de hacerle feliz. Rara vez alcanza su objetivo, y cuando lo logra solamente consigue verse desilusionado.

La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.

Esperar una felicidad demasiado grande es un obstáculo para la felicidad.

El hombre feliz es el que vive objetivamente, el que es libre en sus afectos y tiene amplios intereses, el que se asegura la felicidad por medio de estos intereses y afectos que, a su vez, le convierten a él en objeto de interés y el afecto de otros muchos.

La felicidad es un artículo maravilloso: cuanto más se da, más le queda a uno.

Estando siempre dispuestos a ser felices, es inevitable no serlo alguna vez.

No vivimos nunca, sino que esperamos vivir; y disponiéndonos siempre a ser felices, es inevitable que no lo seamos nunca.

La felicidad es una estación de parada entre lo poco y lo demasiado.

Queremos ser más felices que los demás, y eso es dificilísimo, porque siempre les imaginamos mucho más felices de lo que son en realidad.

La felicidad está más con el pobre que considera que tiene bastante que con el rico, que nunca cree que tiene bastante.

Quien busca la felicidad fuera de sí es como un caracol que caminara en busca de su casa.

El hombre más feliz es el que hace la felicidad del mayor número de sus semejantes.

No está la felicidad en vivir, sino en saber vivir.

La felicidad no está en la ciencia, sino en la adquisición de la ciencia.

Hay dos maneras de conseguir la felicidad, una hacerse el idiota; otra serlo.

La felicidad no consiste en adquirir y gozar, sino en no desear nada, pues consiste en ser libre.

La felicidad no consiste en desear cosas sino en ser libre.

La felicidad consiste principalmente en conformarse con la suerte; es querer ser lo que uno es.

No llames jamás feliz a un mortal hasta que no hayas visto cómo, en su último día, desciende a la tumba.

Nunca somos tan felices ni tan infelices como pensamos.

La felicidad para mi consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia.

El destino de los hombres está hecho de momentos felices, toda la vida los tiene, pero no de épocas felices.

La felicidad no es algo que se experimenta sino algo que se recuerda.

No tenemos más derecho a consumir felicidad sin producirla, que a consumir riqueza sin producirla.

La felicidad radica, ante todo, en la salud.

Bebed porque sois felices, pero nunca porque seáis desgraciados.

La felicidad es un sentimiento fundamentalmente negativo: la ausencia de dolor.

Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna….

Ser estúpido, egoísta y estar bien de salud, he aquí las tres condiciones que se requieren para ser feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos.

Con frecuencia, algunos buscan la felicidad como se buscan los lentes cuando se tienen sobre la nariz.

La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.

La felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación.

Creedlo, para hacernos amar no debemos preguntar nunca a quien nos ama: ¿Eres feliz?, sino decirle siempre: ¡Qué feliz soy!.

La felicidad es mejor imaginarla que tenerla.

Hay una especie de vergüenza en ser feliz a la vista de ciertas miserias.

Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.

El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.

El hombre feliz es aquel que siendo rey o campesino, encuentra paz en su hogar.

Todo se soporta en la vida, con excepción de muchos días de continua felicidad.

Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.

Pregúntate si eres feliz y dejarás de serlo.

He sospechado alguna vez que la única cosa sin misterio es la felicidad, porque se justifica por sí sola.

La felicidad no necesita ser transmutada en belleza, pero la desventura sí.

La felicidad general de un pueblo descansa en la independencia individual de sus habitantes.

Si el dinero no te da la felicidad devuélvelo.

Cuando se es feliz, queda mucho por hacer: consolar a los demás.

El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere sino querer siempre lo que se hace.

Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo.

No hay más que una manera de ser feliz: vivir para los demás.

Felices los que nada esperan, porque nunca serán defraudados.

Hacer felices a otros hombres: no hay nada mejor ni más bello.

El cuarenta por ciento de la felicidad depende de los genes.

Felicidad es el sueño del amor y tristeza su despertar.

Sólo un idiota puede ser totalmente feliz.

Cuán feliz era yo cuando era una infeliz.

Cuando uno dice que sabe lo que es la felicidad, se puede suponer que la ha perdido.

Una de las ventajas de no ser feliz es que se puede desear la felicidad.

La felicidad no es cosa fácilmente digerible; es, más bien, muy indigesta.

Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame.

Cualquier hombre puede llegar a ser feliz con una mujer, con tal de que no la ame.

Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.

Existe un solo procedimiento para ser feliz merced al corazón, y es no tenerlo.

Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad.

Así como la desgracia hace discurrir más, la felicidad quita todo deseo de análisis; por eso es doblemente deseable.

Ningún hombre es feliz a menos que crea serlo.

No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices.

La manera de conseguir la felicidad es haciendo felices a los demás.

El ánimo gozoso hace florida la vida; el espíritu triste, marchita los sucesos.

He cometido el peor de los pecados, quise ser feliz.

La felicidad de los grandes consiste no en sentirse felices, sino en comprender cuan felices piensan otros que han de ser ellos.

Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta.

El saber es la parte más considerable de la felicidad.

La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más.

La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.

No son las riquezas ni el esplendor, sino la tranquilidad y el trabajo, los que proporcionan la felicidad.

La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.

El deber tiene una gran similitud con la felicidad de los demás.

Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.

La única manera de ser feliz es que te guste sufrir.


 

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