Frases Célebres

   





Frases Célebres: Frases de Guerra

 



Frases de Guerra, encuentra la mayor colección de frases, refranes, proverbios, y dichos, separados en categorías. Encuentra frases sobre felicidad, amor, amistad, filosofía, guerra y Frases de Guerra.
 

El gran Cartago lideró tres guerras: después de la primera seguía teniendo poder; después de la segunda seguía siendo habitable; después de la tercera ya no se encuentra en el mapa.

Para la mayoría de los hombres la guerra es el fin de la soledad. Para mi es la soledad infinita.

Si la tercera Guerra Mundial se hace a golpes de bombas atómicas, los ejércitos de la Cuarta Guerra Mundial combatirán con mazas.

La guerra no es más que un asesinato en masa, y el asesinato no es progreso.

La guerra es un método de desatar con los dientes un nudo político que no se puede deshacer con la lengua.

No existe la guerra inevitable. Si llega, es por fallo del hombre.

La justicia se defiende con la razón y no con las armas. No se pierde nada con la paz y puede perderse todo con la guerra.

La guerra es una enfermedad como el tifus.

Para hacer la paz se necesitan dos; pero para hacer la guerra basta con uno sólo.

Cuanto más larga es la hierba, mejor se corta.

Se tardan veinte o más años de paz para hacer a un hombre, y bastan veinte segundos de guerra para destruirlo.

Jamas hubo una guerra buena o una paz mala.

¿Puede haber algo más ridículo que la pretensión de que un hombre tenga derecho a matarme porque habita al otro lado del agua y su príncipe tiene una querella con el mío aunque yo no la tenga con él?.

Las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el de los ojos.

Un hombre puede ser destruido pero no derrumbado.

Cualquier guerra entre europeos es una guerra civil.

La guerra es de por vida en los hombres, porque es guerra la vida, y vivir y militar el una misma cosa.

Combatirse a sí mismo es la guerra más difícil; vencerse a sí mismo es la victoria más bella.

La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido.

El único medio de vencer en una guerra es evitarla.

La guerra es un asunto demasiado grave para confiárselo a los militares.

Inteligencia militar son dos términos contradictorios.

La guerra deja ardua herencia de guerras.

Cada guerra es una destrucción del espíritu humano.

Ningún hombre es tan tonto como para desear la guerra y no la paz; pues en la paz los hijos llevan a sus padres a la tumba, en la guerra son los padres quienes llevan a los hijos a la tumba.

La guerra es la mejor escuela del cirujano.

En la lucha con un adversario superior, la retirada no es ninguna vergüenza.

Sólo hay una guerra que puede permitirse el ser humano: la guerra contra su extinción.

La guerra es la obra de arte de los militares, la coronación de su formación, el broche dorado de su profesión. No han sido creados para brillar en la paz.

La guerra terminaría si los muertos pudiesen regresar.

Todas las guerras son santas, os desafío a que encontréis un beligerante que no crea tener el cielo de su parte.

La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos.

Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren.

No se puede ganar una guerra como tampoco se puede ganar un terremoto.

La guerra incondicional no conduce ya a la victoria incondicional.

El hombre tiene que establecer un final para la guerra. Sino, ésta establecerá un fin para la humanidad.

La victoria tiene un centenar de padres, pero la derrota es huérfana.

No puedo creer que me condecoren. Yo creía que era necesario conducir tanques y ganar guerras.

Hay que evitar el combate en lugar de vencer en él. Hay triunfos que empobrecen al vencido, pero no enriquecen al vencedor.

Una era construye ciudades. Una hora las destruye.

Cuando los tambores hablan, las leyes callan.

Preferiría la paz más injusta a la más justa de las guerras.

En las horas de peligro es cuando la patria conoce el quilate de sus hijos.

Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas sociales se acerca a la muerte espiritual.

Si no acaba con la guerra, no es una victoria.

En la guerra como en el amor, para acabar es necesario verse de cerca.

La guerra es un juego serio en el que uno compromete su reputación, sus tropas y su patria.

La actitud ociosa de un ejército es su más seguro camino hacia la derrota.

Mientras la guerra sea considerada como mala, conservará su fascinación. Cuando sea tenida por vulgar, cesará su popularidad.

La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran.

El guerrero es transparente en sus acciones y secreto en sus planes.

La paz hace crecer las cosas pequeñas; la discordia destruye las grandes.

Basta el instante de un cerrar de ojos para hacer de un hombre pacífico un guerrero.

En las amarguras desearéis la dulzura, y en la guerra, la paz.

El supremo arte de la guerra es doblegar al enemigo sin luchar.

La guerra no consiste sólo en la batalla sino en la voluntad de contender.

Las nociones de rectitud e ilicitud, justicia e injusticia, no tienen lugar en la guerra.

La guerra es la salida cobarde a los problemas de la paz.

Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo.

La guerra es una invención de la mente humana; y la mente humana también puede inventar la paz.


 

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