

Harry Potter, luego de cumplir 17 años, se dirige a reunirse con la Orden del Fenix y sus amigos Ron Weasley y Hermione Granger, y en la reunión son atacados por el mismo Lord Voldemort y los mortífagos, donde apenas logran escapar.
Harry, Ron y Hermione escapan a Londres donde son atacados nuevamente por mortífagos, los derrotan y salen en búsqueda del guardapelo que está en el ministerio, lo toman y huyen descubriendo que no puede ser destruído, por lo que lo llevan colgado al cuello por turnos. El efecto del guardapelo induce a ataques de ira, por lo que Ron se enoja con Harry y abandona el grupo.
En el camino, Harry y Hermione pelean contra Nagini, la serpiente de Voldemort, logran huir de ella pero la varita de Harry se rompe. Luego encuentran la espada de Gryffindor, Ron regresa para ayudar a destruír el guardapelo, cosa que logran con la espada.
Llegan a la casa del Señor Lovegood en busca de información, él los informa de la existencia del símbolo que representa las Reliquias de la Muerte, las reliquias son las que darán a su poseedor la vida eterna, estas son La Varita de Saúco, la Piedra De La Resurrección y la capa de invisibilidad.
Harry, Ron y Hermione van al bosque donde son secuestrados por Carroñeros, que los llevan a la Mansión Malfoy. Allí viven Lucius, Narcisa, Draco y Bellatrix. Harry y Ron son encerrados en un clabozo y Hermione es torturada para confesar el paradero de la espada de Gryffindor.