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MECANISMO FISIOLOGICO DE LA
HIPNOSIS

La hipnosis se ha practicado durante siglos bajo distintos
nombres; sin embargo, se desconocía cómo se producía el
estado de trance. En general,cerebro se creía que el
hipnotizador tenía un poder especial.
Actualmente sabemos que es el propio paciente el que provoca
los cambios con la guía del profesional. Dichas
transformaciones se ocasionan desde el interior más que
desde el exterior. En la última década, los psiquiatras han
descifrado el enigma del desencadenamiento del proceso
hipnótico en el cerebro y han aparecido tres nuevos
conceptos.
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Neuropéptidos.
Se sabe que este compuesto químico natural es el
responsable de funciones tan básicas como el sueño, la
tensión, el apetito, el sexo o el placer. Los péptidos
son producidos por los sistemas nervioso y endocrino, y
se encuentran en la endorfina.
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Endorfina.
Hormona que se asocia a las sustancias opiáceas
producidas por el cerebro. La terapia hipnótica ayuda a
liberar esta hormona, que actúa de forma parecida a la
morfina y que alivia los problemas de respiración,
abatimiento, dolor de muelas y otros trastornos
dolorosos.
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Hemisferios cerebrales.
Este concepto está relacionado con la teoría de la
especialización de los hemisferios cerebrales. Se
considera que el lado derecho es la fuente de la
creatividad y de la imaginación; la visualización, la
estimulación sensorial y los sueños son algunas de sus
funciones. El izquierdo tiene encomendado el pensamiento
lógico y lineal así como la operación de traducir las
imágenes del hemisferio derecho en manifestaciones
físicas.
Conexión hipnótica
El enlace entre las imágenes del hemisferio derecho y la
actividad del izquierdo es una estructura tubular llamada
cuerpo calloso. En ella se alojan una serie de fibras
nerviosas que actúan como mensajeros entre el lado derecho y
el izquierdo. Los mensajes son autosugestiones o
heterosugestiones que viajan desde la imagen visualizada en
el lado derecho del cerebro al lado izquierdo para ser
actualizados.
Se ha descubierto que las neuronas del sistema nervioso son
las transmisoras de los mensajes del cerebro al cuerpo. Todo
está bajo control, desde los latidos del corazón y la
actividad motriz hasta la percepción sensorial o la
respuesta emocional. Los pensamientos y las emociones son
trasmitidos a un área especial del cerebro encargada de
clasificarlos.
La corteza cerebral es el analista del cerebro y actúa como
centro de recepción de la información que envía el sistema
nervioso. Billones de nervios interconectados intervienen en
las pautas de conducta individuales. La corteza controla
todos estos nervios y recibe pensamientos en forma de
sugestiones de la vista, el oído o cualquier combinación de
los sentidos. La corteza responde a las percepciones
sensoriales ordenando la actividad corporal, que a veces es
perjudicial y otras beneficiosa, según la actitud o el grado
de tensión emocional que vaya asociada a la sensación.
Cuando la tensión nerviosa o las emociones desordenadas se
asocian al pensamiento enviado a la corteza, interfieren en
el funcionamiento correcto de esa parte del cerebro.

Hipnosis y sueño
La hipnosis no es lo mismo que sueño. Mientras dormimos, la
mente consciente permanece inactiva, y tanto ésta como la
mente subconsciente son inaccesibles a la sugestión externa.
La hipnosis es más bien una suspensión: el cuerpo duerme
mientras que la mente permanece totalmente consciente y
receptiva. Una sensación de profunda relajación se extiende
por cada nervio y cada músculo del cuerpo. Este agradable
estado se combina con un sentimiento de beatitud.
El trance hipnótico es una prolongación provocada de una
experiencia natural. Parte del tiempo permanecemos
despiertos o estamos en trances de distinto grado. Todos
caemos en un estado alterado de consciencia al menos dos
veces al día: justo antes de despertarnos por la mañana y
justo antes de quedarnos dormidos por la noche. En esos
momentos, nuestros sentidos se desentienden de la influencia
exterior. A veces, también se entra en estado hipnótico
cuando se reflexiona y el pensamiento se concentra
intensamente. La diferencia entre la hipnosis accidental y
la programada está en el resultado. Y también en la
intencionalidad característica de la segunda, en la que no
permites que entre nada ajeno en el espacio curativo y
creativo. La hipnosis accidental no da resultados, mientras
que durante la hipnosis provocada se producen mejoras
notables.
Cuando exploras el mundo interior de la mente y sus vínculos
con el cuerpo, empiezas a descubrir y a sentir la belleza de
su interior, y aprendes a alcanzar las maravillas del mundo
que te rodea
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