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Algunos especialistas en hipnosis
médica dicen que solamente una persona de cada diez es
hipnotizable. Otros llegan a una de cada cuatro.
En el trabajo diario se ha llegado a la conclusión de que,
en la consulta médica, prácticamente todo el mundo puede
llegar a un estado de relajación hipnótica. Bien es verdad
que hay algunas excepciones, que ahora contaremos, pero la
mayor parte de la gente es capaz de entender el proceso
hipnótico... si se lo explican de la forma adecuada.
Cuando alguien acude al médico en demanda de ayuda, se
establece entre ambos (médico y cliente) una relación de
cooperación que llamamos alianza terapéutica. Ambos cooperan
para llegar al mismo objetivo.
Desgraciadamente, eso no sucede siempre. La masificación de
según qué consultas médicas y la sustitución de la relación
humana por un exceso de tecnología provoca un “enfriamiento”
de esta relación.”.
Si se crea este vínculo (que, por otra parte, exige casi
siempre la libre elección de médico) será fácil trabajar con
cualquier técnica. Si proponemos a nuestro cliente una
técnica útil, como la hipnosis, y le explicamos clara y
honestamente qué es y para qué sirve, el cliente aceptará la
oferta que le hace su médico, en quien confía, como persona
y como profesional. |