"Una Mujer Bonita" encuentra
esta y otras entrevistas realizadas a la famosa
actriz, en donde habla de todo, sus proyectos, su
vida y mas sobre "Una Mujer Bonita". |
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"Dios bendiga a cualquier chico que quiera de verdad
sentarse a solas conmigo en un restaurante y cenar"
Después de convertirse en la nueva sensación de la noche
a la mañana tras el éxito de Pretty Woman, la llamada
novia de América cayó en un periodo gris donde su vida
personal eclipsó por completo su trabajo. Sus más
fervientes admiradores, sin embargo, siempre mantuvieron
la llama de la esperanza encendida. Tarde o temprano, se
decían, Julia Roberts volvería a brillar. No se
equivocaron.
La actriz ha estrenado en los Estados Unidos con un
éxito espectacular dos películas con pocas semanas de
diferencia, La boda de mi mejor amigo y Conspiración.
Nadie se esperaba una respuesta tan masiva. Sólo ella
parecía conocer de antemano sus posibilidades.
Es imposible no sonreír cuando Julia Roberts lo hace con
su mueca característica. Si a su encantadora sonrisa se
le añade sonido, el espectáculo es embriagador. Aunque
no posee una belleza, llamémosla clásica, el efecto que
produce está enteramente fuera del control de uno.
Parece una muñeca de porcelana cargada de carácter y
personalidad. Una mezcla explosiva que tomada en grandes
dosis puede ser indigesta.
Pregunta.-Su personaje en La boda de mi mejor amigo está
un poco lejos de lo que estamos habituados a verla en
estos últimos años.
Respuesta.-Cuando me cayó el guión en las manos, lo
primero que se me vino a la cabeza fue que era una buena
chica cometiendo algún que otro error de forma
inconsciente, bueno, no tan inconsciente. Pero me gustó
todo lo que hacía, todas las estratagemas que se montaba
para conseguir su objetivo. Es una mujer que se guía
exclusivamente por sus emociones.
"Todos necesitamos a gente a nuestro alrededor que nos
apoye. Es parte de las necesidades primarias"
P.-La película se rodó en Chicago. Sin duda dejó su
huella allí, ¿no?
R.-¿A qué te refieres, a la historia con el policía?
Bueno, no sé si huella o no, pero fue una experiencia
curiosa. Estábamos Dermot Mulroney y yo paseando
nuestros respectivos perros por la noche cuando pasamos
por delante de una valla publicitaria donde hay un
policía, el Agente Jim que intenta recaudar fondos para
los Special Olympics. Nos acercamos y nos explicó la
historia, indicándonos una especie de tonel donde la
gente depositaba las donaciones. En ese momento, no
tenía ni un duro encima. Así que le dije que volvería al
día siguiente para poner mi dinero. El hombre,
evidentemente, no me creyó; pensó que le estaba dando
largas. Sin embargo, quedó muy sorprendido al verme otra
vez. Como no quería que nadie supiera cuánto dinero iba
a poner, porque cuando haces una buena obra, la haces y
punto, me cuidé expresamente de que mi donación quedara
anónima. En estos casos no se trata de sacarse una foto
con el billete para quedar inmortalizada. Irónicamente,
a la mañana siguiente, mi acto apareció en los medios de
comunicación anunciando que había puesto menos dinero
del que dejé en realidad. Entonces pensé: "Maldita sea,
al final sí que me hubiera tenido que sacar la foto".
P.-Dermot Mulroney, el coprotagonista de La boda de mi
mejor amigo, dice que es usted una gran cantante y que
se fueron a un local de karaoke de incógnito y empezaron
a cantar para practicar una de las escenas de la
película. ¿Es cierto?
R.-Sí, pero él se rajó a la mitad (risas). Fue muy
divertido porque como hay tanta gente tienes que dar el
nombre y te llaman por turnos. Evidentemente no podíamos
decir quiénes éramos así que nos inventamos un par de
nombres: Tom y Nicole. Puedes imaginarte lo absurdo de
la situación.
P.-¿Cómo fue la experiencia de trabajar con un director
relativamente novato con el juego de Hollywood?
R.-Estaba borracho todo el tiempo (risas). Es broma.
Quedé impresionada de su película La boda de Muriel. Me
di cuenta que era un hombre capaz de entender el balance
entre la comedia y la sinceridad de los momentos más
sombríos de la vida.
P.-¿Ha perdido la cabeza por un hombre como le sucede a
su personaje en La boda de mi mejor amigo?
R.-Nunca he sido de las que han aplicado la filosofía de
"todo vale", pero cuando estaba en el bachillerato quedé
prendada de un chaval a quien yo no podía importar
menos. Salimos una noche pero a él no le importaba lo
más mínimo estar conmigo.
P.-Últimamente se le ha visto bastante con Lyle Lovett,
el que fue su marido durante dos años, ¿existe todavía
alguna cosa entre ustedes?
R.-Le quiero mucho. Tenemos una relación muy bonita, qué
más puedo decir. Le dejé un mensaje ayer. Esto es todo
lo que tengo que decir. No, tenemos una relación muy
fuerte. Somos muy afortunados porque entre nosotros
existe un amor complicado e interesante. ¿Qué más se
puede pedir?
P.-¿Es posible para usted salir a cenar con alguien sin
que se desate algún tipo de rumor?
R.-Es difícil para mis amigos. Es una cruz que hay que
llevar, un precio que hay que pagar para ser mi amigo.
Dios bendiga a cualquier chico que quiera de verdad
sentarse a solas conmigo en un restaurante y cenar.
P.-¿Ha cometido alguna vez algún acto maquiavélico para
conseguir a un hombre?
R.-No, pero quizá algún día. Aún estoy a tiempo.
P.-¿Cree que existe una relación perfecta entre dos
personas?
R.-¡Ojalá! Sí, claro que sí.
P.-¿Cómo describiría la importancia de los amigos en su
vida como estrella de cine?
R.-Son vitales, importantísimos. No tiene que ver mi
profesión, creo que la amistad es inherente a todos. Es
una cosa necesaria. Todos necesitamos a gente a nuestro
alrededor que nos apoye y para quererla. Es parte de las
necesidades primarias.
Fuente: elmundo.es
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