|
|
La Doma

El
hombre cómodamente sentado recibe a su compañera que se encaja a su cuerpo
sentándose también sobre la erección de él. La mujer puede hacerse desear
tomando el pene con la mano y posándolo sobre su vagina haciendo movimientos
suaves sobre ella, pero sin introducirlo. El hombre puede imponer su voluntad
presionando a la mujer hacia su miembro lentamente, mirándola a los ojos. La
pasión del abrazo, los juegos de lengua y las espaldas de ambos al alcance de
la mano para causar escalofríos en el otro son algunas de sus bondades. La doma
puede ser un camino hacia un orgasmo intenso e inolvidable
OTROS
ARTICULOS DISPONIBLES
Pildora
Abortiva
El Punto G
El Arte del Taoismo
Estimula su cerebro
bajo las sabanas
¿Qué hacer con los
superveloces?
¿Dónde está el punto G?
Los Hombres también
tienen punto G
Las mujeres , ¿fingimos
el orgasmo?
Hasta que punto es
importante el sexo en una relación