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VIDA
AMOROSA DE KATE MOSS
A pesar de lo sobreexpuesta que ha sido su vida,
Kate Moss guarda un secreto. Un pequeño corazón
tatuado en la mano izquierda la vincula a un amor
que nunca ha querido revelar. “Yo era joven y estaba
enamorada”, ha sido su única explicación.
Prematura en todo el sentido de la palabra, la musa
del modelaje pierde la virginidad a los 14 años en
un viaje a Las Bahamas, casi al mismo tiempo en que
es descubierta y lanzada al estrellato y sólo un
poco después de comenzar su incursión en el mundo
del alcohol y el cigarrillo.

Con una vida llena de excesos, sus relaciones han
estado marcadas por el escándalo –la mayor de las
veces-, los encuentros pasajeros y las drogas. Sí,
porque “la diosa blanca” de las pasarelas ha buscado
compañía en hombres que sólo han aumentado su
adicción.
A la par que su carrera, la vida amorosa de Kate ha
sido seguida de cerca por la prensa, vinculándola
con el modelo Mario Sorrenti, el guitarrista de
Spacehog, Antony Langdon; el cantante de Lemonheads,
Evan Dando, los artistas plásticos Jake Chapman y
Jesse Wood, los actores Billy Zane, River Phoenix,
Leonardo DiCaprio, Daniel Craig (el nuevo James Bond)
y Mark Guerriero, amigo de su juventud.
Hasta ahora la relación más famosa fue la que
sostuvo durante tres años con Johnny Depp (“la
pareja de la década”, según la revista Vanity
Fair).Durante los casi cuatro años que están juntos,
ambos aparecen involucrados en toda suerte de peleas
de borrachos, incluida la destrucción de la suite de
un hotel en Manhattan.
A fines de 1998, la tormentosa relación, que
concurre entre un departamento en París y otro en
Nueva York, termina abruptamente cuando Kate Moss es
retratada besándose en un club nocturno con el
cantante Lenny Kravitz.
Al poco tiempo, concede una entrevista al editor de
la revista “Dazed & Confused”, Jefferson Hack, con
quien rápidamente se empareja; ella pasaba,
entonces, por uno de sus peores momentos que
terminan con su internación en una clínica
psiquiátrica.
El 29 de septiembre de 2002, Moss dio a luz una
niña, Lila Grace, fruto de su unión con Jefferson
Hack, editor de la revista Dazed & Confused, de
quien se separó dos años más tarde.
El 2004, cuando sus lazos con Hack son mínimos, se
vincula al actor Daniel Craig (el nuevo James Bond)
y durante los pocos meses que están juntos ella
tiene que pagar 3,6 millones de dólares al padre de
su hija para impedir que ventile sus secretos. Como
una forma de agradecer “su gratitud y paciencia” le
compra además, una mansión en Londres.
A
comienzos de 2005 empieza a salir con el cantante
punk Pete Doherty y, aunque en agosto de ese año es
fotografiada de la mano de Kravitz, por Nueva York,
–en lo que se entendió como una suerte de
reconciliación-, la modelo mantiene su relación con
el niño terrible de los ingleses. Líder de dos
afamadas bandas, su vida también está marcada de
vicios y excesos y, precisamente, en una de sus
fiestas es que Kate Moss es grabada aspirando
cocaína y lanzada a la polémica portada del tabloide
“Daily Mirror”.
Kate Moss se separa poco despues del escandalo.
De la modelo también se ha dicho, que ha tenido
relaciones homosexuales con la estrella de
televisión británica Davinia Taylor y con Sadie
Frost, alegando incluso un trío entre ellas y entre
Frost y su entonces esposo, el actor Jude Law.
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