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Kirsten Dunst repara el corazón de Orlando Bloom Viernes 30 de diciembre de 2005 La rutilante actriz regresa de la mano del galán
de moda en la comedia romántica "Todo sucede en Elizabethtown", que confirma su estatus de estrella. Aunque ella quiera bajarle el perfil.
A la prensa estadounidense le gusta mucho hacer clasificaciones y predicciones de todo tipo. Una de ellas es decir que Kirsten Dunst es la próxima Katharine Hepburn. Y más allá de que alguien pueda decir que entre ambas actrices no hay mucho en común, el tema es que la dimensión que Dunst está alcanzando en Hollywood es bastante llamativa.
No sólo ha sido considerada la "musa" del cine independiente gracias a cintas como "Las vírgenes suicidas" o "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos", sino que con pasmosa facilidad es capaz de liderar un enorme tanque hollywoodense como "El hombre araña", sin que nadie le reclame su doble militancia.
Prerrogativas de estrella, podrán decir, pero eso está muy lejos de la verdad. Es cierto que hoy por hoy, la rubia -y a veces colorina- chica es un comodín que se pelean los directores más prestigiosos, ya que combina glamour, talento y una cuota de sex appeal nada desdeñable con un detalle no menor en estas lides: no despierta antipatías muy marcadas (más bien, no despierta antipatía alguna). Pero en ella,
las ínfulas de estrella prácticamente no existen.
"Hollywood todavía no me ha destruido", le dijo al "New York Times" la actriz de 23 años. "He estado trabajando desde que tenía 11 y sé que mi vida no es más especial que la de nadie más que ande por ahí", explicó.
Ahora, la Mary Jane Watson de "El hombre araña" (y próxima María Antonieta en una película de Sofía Coppola) llega convertida en una singular aeromoza que a punta de ternura y excentricidad consigue sensibilizar el dolido corazón de Orlando Bloom, afectado por fracasos y desgracias recientes. La cinta es "Todo sucede en Elizabethtown", una comedia romántica de Cameron Crowe ("Casi famosos") que se estrena
la próxima semana y en la que dos de los jóvenes con más carisma de Hollywood se ven las caras por primera vez.
"Uno nunca sabe de quién se va a enamorar y en qué momento de la vida", le comentó al mismo diario. "Nos podemos enamorar cuando estamos en el peor punto de nuestra vida, pero no podemos impedir enamorarnos de alguien y quizás (los personajes) se hayan encontrado para ayudarse mutuamente".
Kirsten podrá no querer ser una celebridad, pero sin duda que esa dimensión la acompaña a todas partes. Tanto que ahora ha caído en las redes de los paparazzi (a quienes nunca les dio demasiado para comer) al ser vista en un par de ocasiones ebria en pubs, junto a amistades como la actriz Tara Reid, lo que ha preocupado a sus amigos. "Ella está en malas compañías, nunca fue de tomar tanto", reveló uno de
sus cercanos a la prensa. Pero ser estrella y no divertirse sería una combinación extraña. |
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