Sencillo ante la grandeza
de su carrera
MADRID
- Luis Fonsi sigue siendo el mismo chico común que odia
hacer maletas, que olvida la uña de su guitarra antes de
salir a cantar y que
adora comer el arroz con tocino, corn beef y amarillitos
"a punto de mime" que le hace su abuela.
Sigue siendo el mismo hombre que sabe beber a ricos
sorbos la vida que en estos últimos meses le ha tocado
vivir. Y no es para menos. Su fama en España ha crecido
y sus pasos en la Península Ibérica han sido rápidos y
seguidos, uno tras otro: en un corto lapso de
tiempo visitaría Valencia, Andalucía, Sevilla y
Barcelona.
Recién llegado de Miami a la ciudad de Madrid charló con
El Nuevo Día sobre la gira promocional que emprenderá en
unos días por la Madre
Patria y tantas otras cosas más.
"¿A que no sabes lo primero que hice cuando llegué al
hotel? Pues averiguar quién había ganado entre Venezuela
y Puerto Rico en la Serie
Mundial de pelota. Pero me enfogoné, porque perdimos. Me
encanta el béisbol y siempre estoy bien pendiente",
contó a su llegada el
martes sin imaginar el triste desenlace que le esperaba
días después a la novena boricua al quedar fuera de
competencia.
Acabado de almorzar (una sopa con pechuga de pollo) y de
camino el miércoles a la grabación de uno de los
primeros programas para
Televisión Española en los que se presentaría, el
puertorriqueño analizó que a sus 27 años ha logrado lo
que había soñado hace un tiempo.
"No me quejo", dice con humildad.
En relación al éxito que ha tenido en España, el
cantante comenta que se siente sorprendido y agradecido.
"España es un país al que siempre cuesta entrar
musicalmente. Y geográficamente hablando uno lo ve tan
lejos, que llegar aquí significa
mucho para mí. Hay mucho trabajo, pero estoy disfrutando
de todo esto, por lo que hemos sembrado. Semanalmente
tenemos que añadir
presentaciones. O sea, ¡estuvimos aquí hace un par de
días! Están pasando muchas cosas buenas y eso me alegra,
el ambiente es
impresionante".

Con un poco de gripe y
carraspera en la garganta, el artista rememora además
cuándo fue la primera vez que pisó la Península.
"Una de mis primeras presentaciones aquí fue en Islas
Canarias. Yo le tengo mucho cariño a esas islas, primero
porque tienen cierto parecido
con nosotros y segundo porque me dieron la oportunidad".
Pero Fonsi no cambia su fanaticada boricua. Aunque dice
no comparar sus respectivos públicos, confiesa que le
encanta la audiencia española
pues ha aceptado su trabajo sin reservas.
"Nunca me había sentido así, pero sé que es por el hecho
de que no soy de aquí. A diferencia de la Isla, en donde
también me quieren
mucho, pero es porque ya me conocen y conocen mi
trabajo. Me gusta España porque es muy histórica y
cultural", explica el cantautor
mientras detalla seguido su plato favorito de la cocina
española.
"A mí me gusta el jamón de aquí. Dame un buen jamón que
con eso soy feliz. No me des tenedor, no me des nada más
que me lo como
con las manos. He tratado de robarme una pata de jamón
de aquí ¡pero es que no me dejan! (risas) También me
gusta mucho el fideua,
que es un plato de paella con fideos medio tostadita...
Es una cosa espectacular".
Por otro lado, comenta el lado negativo de andar de gira
en gira, "si pudieran crear un sistema anti-maletístico
yo sería feliz".
"Me da pereza el asunto de hacer y deshacer maletas. Soy
malísimo haciéndolas, increíble, después de siete años
de estar en el mismo trajín.
De hecho, la ropa que me pongo para las presentaciones
es la primera que veo en la maleta y la menos estrujada
que esté. No tengo un
consejero que me diga qué ropa ponerme, me pongo la
primera camiseta y vámonos que es tarde. Ahora, trato de
no repetir y de
comprarme una que otra cosita en los países que visito".

Los conciertos en la
Isla
Respecto a su próximo concierto en la Isla, Fonsi
contesta que hay pequeños detalles que están
establecidos y que antes de finalizar esta
semana, terminará los aspectos de producción.
"No te puedo adelantar mucho del concierto, pero el
disco nuevo está muy presente. También una que otra
cosita vieja, pero todo bien
trabajado y diferente al que hago en otros países. Al de
la Isla le doy más cariñito y me importa mucho que el
fanático que está sentado en
la última fila se sienta igual de atendido que el que se
sienta en arena. Sin duda, es un orgullo porque me
presento en el Coliseo José Miguel
Agrelot y eso es algo nuevo para mí", enfatiza.
Acerca de su novia, Adamari López, Fonsi dijo que ya se
encontraba mejor y que no sabía si asistiría a su
concierto en la Isla, "todo depende
de su agenda".
Con miles de millas de vuelo acumuladas, "Panino"
(nombre exclusivo por el cual lo llama su ahijado de
tres años al intentar decirle "padrino")
sigue siendo el mismo soñador que escribe cuando menos
se lo espera, que se cansa de tanto viajar, que piensa
que la Humanidad necesita
paz, que la guerra es innecesaria, que las mujeres son
su mayor fuente de inspiración y que la música es su
idioma favorito.
Con su última producción, que según dice es más madura
que las anteriores, pues en ella logró desahogar todas
las situaciones personales
por las que atravesaba en el aquel entonces, ha
catapultado la Isla al otro lado del mundo.
Y en las calles madrileñas, ya se escucha a las
españolas gritarle "¡Ole guapo!"
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