Sinónimo de innovaciones y vehículos de
calidad superlativa, Mercedes-Benz cumple su primer
siglo de vida, desde aquel 22 de diciembre de 1900 en
que Daimler - Motoren - Gesellschaft (DMG) fabricó
su primer vehículo asociado a la marca. Desde
aquella circunstancia, se ha producido un dinámico
desarrollo que condujo en línea directa a la
conformación de DaimlerChrysler, compañía
global de reconocido liderazgo y fortaleza.
Con más de 19 millones de vehículos
fabricados en la historia, existen actualmente más
de 9,5 millones de productos de la marca, pertenecientes
al segmento más exigente del mercado, y en cuyos
vehículos se implementaron las continuas innovaciones
que le son reconocidas: los mejores motores diesel,
los frenos con anti bloqueo (ABS), el Programa Electrónico
de Estabilidad (ESPÒ), la suspensión ABC,
el Brake Assist (BAS), el control de frenos Sensotronic
(SBC) el sistema de frenos C-BRAKE, entre otros desarrollos
tecnológicos.
Históricamente, la ambición
compartida por la gente de Mercedes-Benz ha sido desarrollar
los vehículos como objetos de gran valor. En
1900, cuando la producción anual de Daimler era
de apenas 96 vehículos construidos a mano por
344 personas, era imposible pensar en volúmenes
más altos de producción. Las estadísticas
demuestran que en esa época se necesitaban 3,6
empleados por año para construir un vehículo.
Hoy en día este número es menor a 0,1.
En 1902, se duplica la producción
y en septiembre de ese año se registra la marca
“Mercedes”, nombre surgido en 1899 cuando
el Cónsul General de Austria en Niza, Emil Jellinek,
inscribió su coche Daimler modelo Phoenix en
una competencia. El auto, que ganó esa y sucesivas
carreras con gran ventaja sobre sus competidores, llevaba
pintado en el capó el nombre de su hija Mercedes.
En 1926, se unieron las compañías
fundadas por los inventores del vehículo, Gottlieb
Daimler y Karl Benz, dando origen a “Daimler-Benz”
(hoy, DaimlerChrysler). Al mismo tiempo, la marca “Mercedes”
se convirtió en “Mercedes-Benz”