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Principios Básicos
del Método Pilates
1.
Concentración
Se debe prestar atención a los movimientos que se están
haciendo. Piensa en cada paso que das y empezarás a darte
cuenta de lo interrelacionados que están entre sí los
movimientos del cuerpo. Haz que la mente intervenga en cada
movimiento. Visualiza el siguiente paso, ¡esto hará que el
sistema nervioso elija la combinación de músculos correcta
para hacer el ejercicio! Cuando el cuerpo y la mente
funcionen como un equipo alcanzarás un programa de ejercicio
ideal.
2.
Control.
En el
Método Pilates es muy importante que la mente controle
completamente cualquier movimiento físico. En otras
palabras, el movimiento y la actividad descontrolados
producen un régimen de ejercicios fortuito y
contraproducente. Algunos programas de ejercicios no dan
importancia a este control y es por eso por lo que la gente
se suele lesionar.
3.
Centramiento.
El
cuerpo humano tiene un centro físico del que emanan todos
los movimientos. Joseph H. Pilates llamó a esta zona la
“Central eléctrica”: el abdomen, la parte inferior de la
espalda y las nalgas. El Método Pilates presta atención al
reforzamiento del este centro. Los músculos que están
relacionados con la Central eléctrica sujetan la columna
vertebral, los órganos internos y la postura que se adopta.
Prácticamente, todos los ejercicios Pilates se centran en la
Central Eléctrica con el fin de estabilizar el torso y poder
estirar y alargar el cuerpo. El centramiento mejora la
cintura, reduce el estómago y corrige la postura que se
adopta con el fin de prevenir tanto el dolor de espalda como
otras enfermedades.
4. Movimiento
fluido.
Romana Kryzanowska, la única
discípula viva de Joseph H. Pilates, suele definir el Método
Pilates como “un movimiento fluido que va desde un centro
fuerte hacia el exterior”. El ejercicio hace que realices
una gran cantidad de movimientos de una manera fluida y
controlada. No hay que apresurarse en ningún paso, hay que
hacerlos de una manera suave y uniforme, pues un movimiento
rápido puede causar lesiones. Se tiene que pasar al
ejercicio siguiente en cuanto se siente el esfuerzo,
debiéndose evitar los movimientos rígidos o espasmódicos.
5. Precisión.
La precisión va pareja al
segundo principio, el “control”. Pilates decía: “Cada vez
que hagas ejercicio, concéntrate en los movimientos
correctos, si no los harás mal y no
servirán para nada”. Hay
que coordinar todos los movimientos y, en cuanto se conocen
los pasos de cada ejercicio y uno se siente cómodo, se debe
tomar el control del cuerpo e intentar hacer los movimientos
correctos en cada ejercicio.
6.
Respiración. Pilates
hace hincapié en la importancia que tiene la pureza del
flujo sanguíneo. Esta pureza se mantiene respirando
correctamente mientras se hacen los ejercicios, al
oxigenarse la sangre y eliminarse los gases nocivos. Joseph
H. Pilates llegó a la conclusión de que la mejor técnica
respiratoria para expulsar lo malo y absorber lo bueno es
una exhalación plena forzada seguida de un hinchado completo
de los pulmones mediante una inhalación profunda. Con el
tiempo podrás coordinar la respiración con los movimientos
de cada ejercicio. Por regla general, se inhalará para
prepararse para un movimiento y se exhalará mientras se
ejecuta.
Principios básicos para empezar
a usar el método pilates, también información sobre que es,
su historia y filosofía, quienes lo pueden hacer, ejercicios
para realizar, el fundamento y todo lo que quieres saber de
Pilates. |