Después de atravesar la
frontera y de abandonar su país donde no tuvieron suerte,
los hermanos Reyes Guerrero consiguen
instalarse
en una pequeña y agitada ciudad, donde montan una panadería
que los ayuda a mantenerse. Juan, el mayor de ellos es quien
dirige el trabajo y se constituye en el jefe de aquel hogar.
Es un hombre recio, emprendedor y responsable, pero
demasiado estricto y algo primario, cosa que disgusta a sus
demás hermanos que lo ven como un padre severo, incapaz de
tolerara ninguna falta. Le sigue Oscar, quien se diferencia
de él por su desmedida astucia, muy ambicioso y calculador,
no se conforma con la suerte, y siempre busca el dinero de
la manera menos sospechada. El tercer hermano es Franco,
físicamente atractivo como sus hermanos, pero mucho más
débil de carácter, ya que es un bohemio que sueña con
mujeres hermosas, y se enamora perdidamente, como en el caso
de Rosario Montes, la cantante de un bar, cuyos encantos
consiguen trastornarlo. Libia Reyes, la menor, cuenta apenas
con diecisiete años. Es la alegría y la gran preocupación de
sus hermanos, quienes la celan exageradamente, por ser la
única mujer. Y los problemas se presentan por culpa de ella.
La
inexperta joven se enamora de Bernardo Elizondo, un hombre
mayor quien a su vez se enloquece por ella. Los dos viven un
secreto y tórrido romance, que es descubierto por los
hermanos Reyes. Indignados, intentan separarlos, sobre todo
Juan, quien no admite aquella relación bajo ningún punto de
vista. La situación se complica, cuando Libia confiesa que
está embarazada, ante lo cual no queda más remedio que
aceptar la unión de Libia y de Bernardo. Desgraciadamente,
Bernardo oculta un secreto más: es casado.
La
familia de Bernardo está compuesta por Gabriela, su esposa,
una mujer soberbia, intolerante y prejuiciosa, acostumbrada
a imponer sus órdenes por encina de los intereses ajenos.
Sofía, la hija mayor, tan hermosa como desdichada, ya que
fue víctima de una violación , y se encuentra casada con un
hombre que rechaza, impuesto por su voluntariosa madre. Sus
otras hijas son Jimena y Sarita, manipuladas por Gabriela,
quien les niega el derecho a vivir plenamente su juventud,
manteniéndolas constantemente vigiladas y reprimidas.
Martín
Acevedo, el padre de Gabriela , es el único que parece
escapar a su insoportable dictadura. Es un viejo militar,
que quedó inválido, y está reducido a una silla de ruedas en
la que se desplaza por rodos los rincones de la casa
vociferando, manoseando a las empleadas y averiguando
secretos. Divertido y procaz, tierno y comprensivo, es un
personaje que no se intimida para expresar lo que piensa,
aunque escandalice y mortifique.
Un
miembro más de esta familia, es Fernando Escandón, el esposo
de Sofía. Distinguido, elegante y culto, se casó por
interés, ya que su familia está arruinada. Vive como un
parásito, ya que no le gusta trabajar, y es amigo de
despilfarrar el dinero en los casinos y los elegantes
salones que frecuenta. Todos ellos viven en una hacienda, a
las afueras de la ciudad. Y a esta familia, Bernardo
Elizondo está resuelto a renunciar, para dedicarse
únicamente a Libia Reyes, cuando la muerte lo sorprende, en
un inesperado accidente.
Al
enterarse de la muerte de Bernardo y descubrir que es
casado, Libia acude a la hacienda de los Elizondo,
presionada por los malos consejos de unos vecinos que la
convencen de que tiene derecho a reclamar. Lejos de obtener
algún beneficio, Libia es maltratada y humillada por la
implacable Gabriela, quien la echa de la hacienda. En su
desesperación, Libia termina con su vida, arrojándose de un
puente.
Los
hermanos Reyes la sepultan y juran vengar su muerte. Días
después consiguen la dirección de la hacienda Elizondo, y
hacia allí se encaminan para acabar con aquella familia.
Pero las circunstancias los llevan a ser confundidos con
unos trabajadores que deben construir una cabaña en el fondo
de la hacienda, y ni cortos ni perezosos se hacen pasar por
ellos, para esperar con paciencia el momento de lograr una
venganza satisfactoria.
El
profundo odio comienza a cambiar, cuando los Reyes conocen a
las hijas de los Elizondo, y aquella hacienda se convierte
en un campo de batalla, donde se enfrentan el amor y los más
feroces sentimientos. Los resultados son insospechados.