Biografía de Fernando
VII Reinó
entre 1808 y 1833, año de su muerte. En el medio llegó a renunciar,
casi obligado por Napoleón, pero volvió como rey a una nación
que lo aclamó y llamó el Deseado. Los últimos años
de su reinado se caracterizaron por la problemática de quién lo
sucedería, quedando su primogénita Isabel como heredera del trono. Complicado
reinado Fernando VII nació en San Lorenzo de El Escorial el
14 de octubre de 1784. Fue el tercer hijo de Carlos IV y de María Luisa
de Parma. Su padre ascendió al trono en 1788, por lo que él fue
reconocido como príncipe de Asturias. En 1802 se casó con
María Antonia de Nápoles, quien cuatro años después
falleció. Fernando en total se casó cuatro veces, pero sólo
su última mujer le dio descendientes, dos niñas. Como
príncipe conspiró contra Godoy, favorito de su padre, y contra el
mismo Carlos IV. A consecuencia del Motín de Aranjuez (1808), Godoy fue
destituido y Carlos IV tuvo que abdicar en su hijo. Fernando VII comenzó
a reinar España el 19 de marzo de 1808. Ese mismo año Napoleón
Bonaparte convocó al rey en Bayona, donde se encontraba exiliado Carlos
IV. El primero renunció a la Corona española a favor de su padre
quien abdicó en Napoleón. Éste, por su parte, nombró
rey de España a su hermano José I hasta 1813. Mientras, Fernando
VII se encontraba prisionero en Valencay, y se desarrollaba la Guerra de la Independencia.
En 1810 el Consejo de Regencia reunió las Cortes en Cádiz
y declaró único y legítimo rey de la nación española
a Fernando VII de Borbón. Las tropas francesas fueron derrotadas por los
españoles, lo cual llevó a la firma del Tratado de Valençay
(11 de diciembre de 1813) por el que la Corona española fue restituida
a Fernando VII. Éste regresó a España en 1814, muy
bien recibido por toda la nación, que lo llamó El Deseado. Un grupo
de diputados absolutistas le presentó el Manifiesto de los Persas, en el
que aconsejaban la restauración del sistema absolutista y la derogación
de la Constitución elaborada en las Cortes de Cádiz de 1812. Fue
así como primera acción declaró nulas la Constitución
y las disposiciones de las Cortes de Cádiz. A partir de 1822, esta
política reformista tuvo como respuesta una contrarrevolución surgida
en la Corte, llamada Regencia de Urgell. Al año siguiente se consolidó
el absolutismo como forma de gobierno, lo cual coincidió con la independencia
de la mayoría de las colonias americanas. Desde 1823 a 1833 imperó el absolutismo.
Los últimos años del reinado se caracterizaron por la problemática
por la cuestión sucesoria. Por un lado su hermano Carlos quería
sucederlo. Éste, que se casó con María Cristina de Nápoles,
derogó la ley Sálica, por la que se excluía a las mujeres
de la sucesión. Entonces el nacimiento de la princesa Isabel (hija
de Fernando VII), en 1830, originó la lucha entre Carlos y la futura reina.
A la muerte del rey, el 29 de septiembre de 1833, quedó como tutora y gobernadora
María Cristina durante la minoría de edad de la princesa, que luego
reinó como Isabel II. |