Biografía de Henry Ford
Su
primer coche lo construyó en 1896, y en 1903 fundó la Ford Motor Company, convirtiéndose
cuatro años después en el presidente de la misma. Como empresario se destacó por
revolucionar el sistema de producción llegando a los quince millones de unidades,
entre 1908 y 1924, producto del montaje en cadena del famoso modelo T. A raíz
de esto logró ser uno de los hombres más ricos del mundo, y su empresa una de
las mayores compañías industriales hasta estos días. Toda una visión que lo transformó
en una figura legendaria. Ver el futuro Nació el 30 de julio en
Greenfield, Estados Unidos, en el año 1863. En 1879 se mudó a Detroit, consiguiendo
un empleo como aprendiz en la empresa "James Flower and Brothers Machina",
en la que trabajaba diez horas por día. Después de aproximadamente un año, pasó
a trabajar en "Detroit Dry Dock". Allí se formó como técnico maquinista.
Cuando, hacia 1885, aparecieron los alemanes Daimler y Benz lanzando al
mercado los primeros automóviles, a Ford le llamó la atención sobremanera el invento
por lo que empezó a construir sus propios prototipos. Su primer coche lo creó
en 1896; y tres años después inauguró la Detroit Automobile Company. A lo largo
de este tiempo continuó fabricando automóviles, pero cada vez más perfeccionados.
En 1903, junto con otros doce socios, fundó la Ford Motor Company, convirtiéndose
cuatro años más tarde en el presidente de la misma, tendiendo el absoluto control.
Fue con este tercer intento empresarial cuando Ford conoció el éxito. La
forma de trabajar en esta empresa consistía en fabricar automóviles sencillos
y baratos destinados al consumo masivo de la clase media americana. Hasta ese
momento el automóvil se fabricaba de modo artesanal, por lo que tenía un precio
muy alto, estando destinado a un público muy limitado y exclusivo. Y fue con su
famosísimo modelo T (el cual se llegó a fabricar en 93 minutos), que Henri Ford
puso el automóvil al alcance de todos. Como empresario se destacó por revolucionar
el sistema de producción llegando a los quince millones de unidades, entre 1908
y 1924, producto del montaje en cadena de este famoso modelo. Por lo tanto,
la clave del éxito consistió en la producción en serie, siendo el procedimiento
para reducir los costos de fabricación. La producción en cadena, con la que revolucionó
la industria automovilística, fue una apuesta arriesgada, ya que sólo iba a resultar
factible si encontraba un público capaz de aceptar su masiva oferta. Y esa demanda
existió, y la fabricación en cadena permitió ahorrar pérdidas de tiempo de trabajo,
al no tener los obreros que ir de un lugar a otro de la fábrica, haciendo total
caso a las recomendaciones de la "organización científica del trabajo"
del economista Frederick Taylor. De esta manera se llegó a crear una filosofía
del trabajo. El éxito de ventas del Ford T, convirtió
a su fabricante en uno de los hombres más ricos del mundo, e hizo de su empresa
una de las mayores compañías industriales hasta estos días. No intentó monopolizar
sus hallazgos en materia de organización empresarial, sino todo lo contrario,
los difundió. En consecuencia, surgieron competidores dentro de la industria automovilística
y pronto la fabricación en cadena se extendió a otros sectores y países, abriendo
una nueva era en el ámbito industrial. Henry Ford murió el 7 de abril de
1947, en Dearborn. Desde entonces se tornó una figura legendaria, dejando muestra
de ello con dos libros que hablan de su propia experiencia a lo largo de su vida:
"My Life and Work" (1922) y "Today and Tomorrow" (1926), ambos
escritos en colaboración con Samuel Crowther. Antes de su muerte transfirió
gran parte de sus propiedades para la Fundación Henry Ford, la cual se convirtió
en una de las más ricas instituciones filantrópicas del mundo. La Ford Motor Company
permaneció en manos de la familia hasta 1956, cuando una sociedad pasó a administrarla
teniendo como líder a su nieto, Henry Ford. |