Biografía de John F. Kennedy
El
presidente más joven ha dejado una marca en la historia. Aun habiendo estado en
el poder poco tiempo, su muerte hizo que su figura se transformara en un mito,
más allá de su actividad política. La leyenda de un presidente John
Fitzgerald Kennedy nació en Brookline (Massachusetts) el 29 de mayo de 1917. Fue
el segundo hijo del financiero Joseph P. Kennedy, embajador en Gran Bretaña durante
el gobierno de Franklin D. Roosevelt. Su padre creó un imperio económico a partir
del patrimonio heredado de su abuelo Patrick, de origen irlandés. La inmensa fortuna
fue obtenida con las inversiones en la industria cinematográfica, el negocio del
alcohol en los tiempos de la Ley Seca o el alquiler de viviendas populares. Siendo
fundador de una dinastía política y económica, la ambición personal del padre
de John se proyectó a partir de entonces en él y sus hermanos, a quienes preparó
para asumir en el futuro altos cargos en la administración norteamericana. Se
graduó por la Universidad de Harvard en 1940, y participó en la II Guerra Mundial
como oficial de Marina. La carrera política de John se inició en 1946, al conseguir
un puesto de congresista por el estado de Massachusett (se sabe que fue su padre
quien estuvo detrás de su nominación). El mismo año de su elección como
senador, 1952, conoció a su futura esposa Jacqueline Lee Bouver, quien por aquel
entonces era periodista del Washington Times Herald. El papel de su mujer, con
quien tuvo dos hijos, fue fundamental en su carrera política, ya que contribuyó
en su imagen de hombre de familia. Incluso tras la muerte de John, la figura de
Jacqueline jugó un papel simbólico de primer orden en la sociedad norteamericana. Durante
su recuperación de una operación de la espina dorsal, Kennedy escribió su libro
"Perfiles de Coraje", en el cual completó bosquejos biográficos de dirigentes
políticos (1956). Un año más tarde ganó el premio Pulitzer por esta obra. Reelegido
para el senado en 1958, fue designado por la Convención como candidato para las
siguientes elecciones nacionales. A consecuencia reunió en torno a sí a un grupo
de trabajo formado por jóvenes liberales, entre los que destacó su hermano Robert
-como director de la campaña-. Ganándole en las elecciones a Richard M. Nixon
-candidato republicano -, se convirtió en el presidente más joven y el primero
católico de la historia de Estados Unidos. Denominó a su programa como "Nueva
Frontera", con el cual prometió emprender una renovación de las estructuras
sociales, políticas y económicas que acabasen con las desigualdades raciales y
económicas. Los objetivos del nuevo gabinete fueron el desarrollo económico, elaborar
una eficaz política de defensa frente a la URSS y el comunismo, reformar la Administración
e intervenir en América Latina -a través de una política llamada Alianza para
el progreso- que, a partir del desarrollo económico, impidiera la expansión del
comunismo. Para garantizar estos objetivos en Latinoamérica, Estados Unidos
se comprometía a cooperar en aspectos técnicos y financieros. No obstante, el
programa fracasó debido a que, tras el asesinato de Kennedy, sus sucesores limitaron
la ayuda financiera estadounidense a estos países, prefiriendo acuerdos bilaterales
en los que primaba la cooperación militar. En el poder, Kennedy respaldó
la invasión de Cuba por un grupo de exiliados en Estados Unidos (Bahía de Cochinos,
1961) que fracasó. Poco después, 1962, se enfrentó a la URSS cuando este país
instaló misiles nucleares en Cuba, e inició la intervención armada en Vietnam. En
política interior su iniciativa fue paralizar la inflación, a la que siguió el
establecimiento de un salario mínimo, la implantación de un programa de obras
públicas y la reducción de impuestos. Su política social incluyó algunos programas
de distribución de alimentos a los grupos desfavorecidos y la subvención de la
enseñanza pública. Sin embargo, la promoción de una igualdad entre negros y blancos
no resultó del todo ya que sólo realizó ínfimos avances, por ejemplo elevó al
Congreso la ley de derechos civiles a favor de los negros, aunque recién fue aprobada
en 1964. Triste final En 1963 Kennedy comenzó a planificar su
estrategia para la reelección. El 22 de noviembre, mientras viajaba en un automóvil
descapotable por Dallas (Texas), Kennedy recibió varios disparos falleciendo al
instante. Se llegó a la conclusión, en septiembre de 1964, de que el único asesino
había sido Lee Harvey Oswald, antiguo soldado estadounidense. éste, que fue detenido
horas después del asesinato en un cine próximo, fue asesinado dos días después
por el propietario de un bar nocturno de Dallas, mientras era conducido desde
la ciudad a la prisión del condado. Investigaciones posteriores afirmaron
que a Kennedy le dispararon al menos dos francotiradores, de frente y por detrás,
identificando a varios posibles promotores del crimen, incluida la mafia y los
exiliados cubanos descontentos. A partir de entonces la duda se convirtió en la
protagonista del hecho, y así el asesinato de Kennedy conmocionó a la opinión
pública, la cual ha hecho conjeturas varias, sin llegar a la verdad. A la vez
este crimen contribuyó, aun más que su carrera política, a crear un mito.
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