Biografía de Leonardo Da Vinci
Está
considerado el genio más completo de todos los tiempos, ya que su obra abarca
la totalidad de los conocimientos de su época., no sólo en el campo de las artes,
sino también en el de las ciencias y la filosofía. Un genio que se animó a todo.
La genialidad sin tiempo Leonardo da Vinci es uno de los grandes
genios del Renacimiento, que se destacó como pintor, escultor, arquitecto, ingeniero,
biólogo, músico, escritor y filósofo, además de inventor y descubridor. Está considerado
el genio más completo de todos los tiempos, ya que su obra abarca la totalidad
de los conocimientos de su época., no sólo en el campo de las artes, sino también
en el de las ciencias y la filosofía. Nació en 1452 en Vinci, siendo hijo
ilegítimo de un notario florentino, con quien se crió en Florencia. Fue discípulo
del pintor Andrea del Verrocchio, quien tomó al joven de catorce años como aprendiz.
Con 20 años ya era maestro independiente, sin embargo, continuó ligado al taller
de Verrocchio hasta prácticamente su marcha de Florencia. Su reputación fue creciendo
y los encargos aumentando. Da Vinci mantuvo su vida privada en secreto,
hasta el extremo de escribir sus diarios en código. Se sabe que era estrictamente
vegetariano, por sus cartas y escritos sobre anatomía, en los que llamó a los
omnívoros "devoradores de cadáveres". También, parece bastante probado,
que Leonardo era homosexual, por lo que fue perseguido y por lo cual estuvo a
punto de enfrentarse a la Inquisición, pero sus protectores consiguieron siempre
que eludiera el juicio público. Leonardo permaneció soltero y sin hijos. En
1482 se trasladó a Milán como embajador de Florencia, dentro del plan de los Medici
que querían difundir el arte florentino como motivo de prestigio e instrumento
de propaganda cultural; a la vez ofreció sus servicios a Ludovico Sforza, Duque
de Milán. En esta ciudad estuvo durante 17 años, trabajando en variados proyectos
de todo tipo, tanto artísticos como científicos, siendo la experimentación su
principal objetivo. Luego de la invasión de Milán por las tropas francesas,
regresó a Florencia para trabajar como ingeniero militar. Por estos años realizó
múltiples disecciones, mejorando y perfeccionando su conocimiento de la anatomía.
En Florencia recibió el encargo de decorar una sala de la Cámara del Consejo,
que nunca acabó. En 1506 regresó a Milán y al año siguiente entró al servicio
de Luis XIII de Francia, para quien trabajó como pintor e ingeniero. Entre
1513 y 1516 estuvo en Roma, pero consciente de que no podía competir con Miguel
ángel aceptó la invitación de Francisco I de Francia y se trasladó allí, falleciendo
en el castillo de Cloux, cerca de Amboise, en 1519. Murió una semana antes de
cumplir 67 años, y fue enterrado en la capilla de Saint-Hubert en el castillo
de Amboise. Su extraordinaria obra Era en ex-tre-mo exigente
y riguroso con su trabajo, de manera que con frecuencia abandonaba las obras sin
terminarlas, al observar que no podía realizarlas de la forma que las había soñado;
por ejemplo, en 1481 se le encargó la decoración del altar "La adoración
de los Magos", y después de grandes proyectos y numerosos bocetos, la obra
fue abandonada sin terminar. Se dice que nunca quiso desprenderse de sus dos cuadros
favoritos, "La Gioconda" y "San Juan bautista", y que durante
años siguió modificando y agregando algunos detalles a ambas pinturas con el fin
de mejorarlas. Se lo ha conocido bien por su obra pictórica, entre la
que destacan la ya citada "La Gioconda" (la que más representó su arte)
y "La última cena" (de igual magnitud). Sin embargo, a la actualidad
sólo llegaron 70 pinturas y ninguna de sus esculturas. Sus detallados estudios
de la anatomía, como por ejemplo el Hombre de Vitruvio, son quizá más impresionantes
que sus trabajos pictóricos, al igual que sorprenden sus trabajos sobre ingeniería,
los pájaros, el vuelo y otras áreas, todos productos de su insaciable curiosidad.
Las invenciones que llevaba a cabo Leonardo
eran registradas por él mismo con minuciosidad. En esos registros intentaba de
la mejor manera posible materializar sus ideas; sin embargo, como si no quisiera
revelar del todo sus descubrimientos, Leonardo, que era zurdo, realizaba sus escrituras
reflejadas, escribiendo de izquierda a derecha, como visto por un espejo. Para
comprender los fenómenos que le interesaban, los describía y dibujada hasta sus
últimos detalles, con la idea de realizar una gran enciclopedia. Sus notas contienen
dibujos de numerosas innovaciones, como: diversas máquinas para volar, un helicóptero,
armas de fuego, tanques armados, un submarino y un dispositivo con engranajes
que se cree era una máquina para calcular. Leonardo nunca publicó los contenidos
de sus manuscritos que permanecieron inéditos hasta el siglo XIX. Sus contribuciones
a otras artes, por ejemplo la escultura, y a ciencias como ingeniería, mecánica,
física, biología, arquitectura, anatomía, geología y matemáticas fue decisiva.
Pero lo más curioso de su vida es que fue un experto en organización de fiestas,
diseñó vestidos y uniformes para el personal palaciego. Ideó artilugios para picar
y moler alimentos, para eliminar el mal olor y limpiar las cocinas. Y hasta creó
recetas de cocina, que se podrían agrupar en lo que hoy se llama "nouvelle
couisine". Leonardo rompió, por decirlo de alguna manera, con los modelos
universales establecidos durante el Quattrocento, por lo que se opuso al concepto
de belleza ideal, defendiendo la imitación de la naturaleza con fidelidad, sin
tratar de mejorarla. Así contempló la fealdad y lo grotesco, como en sus dibujos
de personajes deformes y cómicos, considerados las primeras caricaturas de la
historia del arte. Su dominio del color y la atmósfera lo hizo también el primero
en ser capaz de pintar el aire. La perspectiva aérea o atmosférica, como hoy se
conoce, es una característica inconfundible de su obra, en especial de los paisajes.
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