Biografía de Max Weber
Los
trabajos de este gran pensador alemán sobre la conexión entre los ámbitos económico,
político y ético-religioso abrieron nuevos caminos a la investigación sociológica;
y así junto a Marx, Pareto y Durkheim, fue uno de los fundadores de la sociología
contemporánea. Su obra más reconocida (también más polémica) fue el ensayo "La
ética protestante y el espíritu del capitalismo", la cual inició un trabajo
sobre la sociología de la religión y el auge del capitalismo. Su trabajo
Max Karl Emil Maximilian Weber nació en Erfurt, Prusia, el 21 de abril de 1864.
Se crió en una familia de ocho hermanos, siendo él el primero. Su padre era abogado
y político, perteneciente al partido liberal-nacional. En 1893 Max se casó con
Marianne Schnitger, una prima suya, conocida autora que posteriormente fue líder
del movimiento feminista en Alemania. Estudió Derecho, Economía, Filosofía
e Historia en Heidelberg y Estrasburgo, y en 1889 obtuvo un doctorado en leyes.
Trabajó como abogado y luego se desempeñó como profesor. Primero lo fue en Berlín
(1892), más tarde enseñó economía política en las universidades de Friburgo (desde
1894) y de Heidelberg (desde 1897). Fue editor, durante algunos años, del influyente
periódico alemán de sociología "Archivos de Ciencia Social y Bienestar Social".
En éste publicó algunos de sus más célebres artículos. A partir de 1897,
y supuestamente debido a la muerte de su padre, tuvo una grave y prolongada crisis
nerviosa, por lo que tuvo que dejar la docencia entre 1898 y 1903. Una vez recuperado
se encargó por completo a la investigación y a la redacción de sus principales
ensayos (para ese entonces surgieron sus primeros trabajos sobre el capitalismo).
En 1909 fundó la Asociación Sociológica Alemana. Y volvió a ejercer como
profesor en Viena (1918) y en Munich (1919). En esta última ciudad dirigió el
primer instituto de sociología de la universidad alemana. Pero vale destacar que
jamás ejerció una cátedra de sociología. Respecto de la política, Weber
fue un liberal democrático y reformista, que contribuyó a fundar el Partido Demócrata
Alemán. Criticó los objetivos expansionistas de su país durante la Primera Guerra
Mundial; después de perder la misma fue miembro del comité de expertos que acudió
en representación del gobierno alemán a la Conferencia de Paz de París (1918)
y fue colaborador de Hugo Preuss en la redacción de la Constitución republicana
de Weimar (1919). Max Weber murió de neumonía en Munich el 14 de junio de
1920. Debe aclararse que muchos de los trabajos que ahora se conocen, fueron reunidos
y publicados póstumamente. Pensamiento y obra Los trabajos de este gran pensador alemán
sobre la conexión entre los ámbitos económico, político y ético religioso abrieron
nuevos caminos a la investigación sociológica. Junto a Marx, Pareto y Durkheim,
fue uno de los fundadores de la sociología contemporánea. Mientras Pareto y Durkheim
trabajaron en la tradición positivista, Weber lo hizo sobre una tradición antipositivista,
idealista y hermenéutica. Sus trabajos iniciaron la revolución antipositivista
de las ciencias sociales, logrando marcar la diferencia entre éstas y las ciencias
naturales, en especial debido a las acciones sociales de los hombres. Los primeros
trabajos de Weber estaban relacionados con la sociología industrial, pero son
más conocidos los últimos que tratan sobre sociología de la religión y sociología
del gobierno. En términos generales, se puede decir que se esforzó por comprender
las interrelaciones de todos los factores que confluyen en la construcción de
una estructura social; y en particular reivindicó la importancia de los elementos
culturales y las mentalidades colectivas en la evolución histórica, rechazando
la exclusiva determinación económica defendida por Marx y Engels. Weber
diferenció la Sociología de la Historia, afirmando que la primera se ocupa del
estudio de modos o tipos de manera estadística y aproximativa, mientras que la
segunda intenta captar las acciones particulares y su significado. En su
trabajo teórico la obra más destacada es "La ética protestante y el espíritu
del capitalismo" (1904-1905) que fue la más polémica y célebre. Con ella
intentó demostrar que los valores éticos y religiosos habían ejercido una importante
influencia en el desarrollo del capitalismo. Insistió sobre este tema en sus últimos
libros, al analizar las religiones asiáticas y afirmar que las ideas religiosas
y filosóficas que dominaban en las culturas de Oriente habían impedido el desarrollo
del capitalismo en estas sociedades, a pesar de la existencia de factores económicos
favorables para que se produjera dicha evolución. Se hallan además: "Economía
y sociedad" (obra póstuma), "Sobre la teoría de las ciencias sociales"
(1971), "Ensayos sobre metodología sociológica" (1958) o "Ensayos
de sociología contemporánea" (1972), "Ciencia como oficio", etc.
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