| Destinos turísticos emergentes
El
turismo se ha convertido en un fenómeno mundial que ha generado, y genera, una
fuerza económica importante. El turista hoy quiere cosas nuevas y cada vez es
más exigente. Por eso los lugares más tradicionales para ir de vacaciones están
quedando de lado por los destinos emergentes, como Turquía, Grecia, China, Kenia,
Cabo Verde, Estambul, etc. La importancia del turismo El turismo
se ha convertido en un fenómeno mundial que ha generado, y genera, una fuerza
económica importante. Según la Organización Mundial del Turismo (OMT) esta actividad
será la primera fuerza económica de este siglo. Por ejemplo, en 1950 hubo 9 millones
de turistas en el mundo, en 1960, estalló el boom, 260 millones y en la actualidad
el mundo cuenta con 700 millones de personas que viajan. Esto se debe al
incremento del poder adquisitivo y nivel cultural en los países más desarrollados,
así como al manejo actual que hay de la información a través de Internet. A la
vez esto da origen a una clientela más exigente y sofisticada ante las ofertas
turísticas. Desde hace pocos años numerosos países han comenzado también a priorizar
el desarrollo del turismo internacional como una necesidad para su crecimiento
económico, sobre todo en Asía, Europa del Este, áfrica y América Latina. Hoy existen
en el mundo cientos de destinos turísticos que se esfuerzan para ofrecer más atracción
con una mayor cuota de mercado. A medida que el tiempo pasa todo cambia,
y los viajeros también, sobre todo en sus hábitos. Las nuevas tendencias en la
demanda turística tienen una preferencia por: la singularidad, la diferenciación,
la autenticidad aparente (tematización), los espacios no degradados, la experiencia
en el fenómeno turístico, la actividad. Es un turismo activo y participativo,
que ya no sólo quiere tomar sol y salir por la noche, sino que prefiere realizar
actividades complementarias, como excursiones, visitas culturales, deportes, etc.
Además, quiere decidir por sí mismo qué hacer y no estar condicionado a aquello
que planifiquen las agencias de turismo. Esto también se debe a que los
destinos donde el fenómeno turístico de masas tuvo lugar hace ya unos años (como
lo fue, principalmente, en el litoral mediterráneo occidental entre los años 50
y 60), a finales de los años 80 representó un modelo ya saturado, que no aportaba
nuevos atractivos para el turista, y donde la calidad de la oferta había disminuido
a medida que aumentaba la competencia. También es debido a la creciente
degradación del entorno natural. Y por último, a la aparición de nuevos destinos
emergentes, con una oferta renovada, de calidad y a precios competitivos. Los
nuevos destinos aportan ventajas de competencia -exotismo, calidad ambiental y
de servicios, precios asequibles, etc.- respecto a las tradicionales, que ha deben
reaccionar para afrontar la nueva competencia. Es verdad que las décadas
anteriores fueron testigo de la explosión del turismo exótico, el cual iba en
busca de experiencias lujosas, pero hoy la tendencia mundial además de querer
vacaciones de esa índole desea que sean menos fabulosas y más auténticas. Todo
esto demuestra que la trayectoria del turismo global parece estar dejando de ser
lo que fue durante los últimos veinte años. Nuevos destinos
El futuro del turismo mundial ya vislumbra otros caminos.
Esta industria, según la Organización Mundial de Turismo (OMT), se encuentra en
un momento de un gran crecimiento, el cual promete más, a la vez de estar acompañada
de un gran cambio de modalidad. Los turistas partirán de lugares nuevos, ya que
a medida que Asia, y en especial China, se incorpora a la economía mundial, crecerá
de forma notable el número de personas que desde esas regiones partan para disfrutar
de los placeres de visitar otros lugares. Según el pronóstico de la OMT,
hoy el viajero ya no es tan fanático de la playa de arenas blandas, sino que está
a la búsqueda de aventura, donde el ecoturismo, el turismo rural y cultura, y
las vacaciones deportivas cobran protagonismo en lugares cada vez más distantes,
como China, Kenia, Cabo Verde, Estambul. Esto
está ayudado por la globalización, la cual integra una serie de tendencias que
le confieren un carácter multifacético, caracterizado por un proceso de numerosos
e importantes cambios. La era de la globalización supone toda una serie de efectos
en el turismo de manera directa o indirecta: la expansión del turismo internacional
viene acompañada de nuevos mercados y de destinos turísticos emergentes que suponen
una paulatina redistribución de los flujos turísticos en el ámbito mundial, la
desregularización del transporte aéreo facilitará el desarrollo de los viajes
a larga distancia, la expansión empresarial hacia nuevos destinos es cada vez
mayor, así como los procesos de concentración empresarial; la comercialización,
y el marketing en general, de los productos turísticos incorporan de modo progresivo
nuevas tecnologías.
Aunque algunos de los mercados principales (como los
de EE.UU., Japón y Alemania) han seguido sufriendo el impacto de una economía
deprimida, algunos mercados emergentes en Europa del Este y Asia han mostrado
un notable aumento del número de viajes al exterior. Los años 2000 y 2001 fueron
años excepcionales para el turismo. En 2000, el turismo internacional creció en
45 millones de llegadas, alcanzando un crecimiento sin precedentes, tendiendo
un mayor éxito los países mediterráneos y los nuevos destinos como Turquía, Croacia
y Bulgaria. En estos países se puede encontrar el mismo producto de sol y playa
al que se está acostumbrado a disfrutar en España, pero con la salvedad de que
cuentan con precios un 30% más baratos. |