| La osteoporosis.
La
osteoporosis afecta a una de cada cinco mujeres de más de 45 años y a cuatro de
cada diez de más de 75. Es una enfermedad en la que existe una pérdida de hueso,
lo cual se asocia con un aumento de riesgo de fracturas. Hay mucho que se puede
hacer para prevenir la osteoporosis, demorar su progreso y protegerse de fracturas...
La realidad de esta enfermedad La osteoporosis afecta a una de cada
cinco mujeres de más de 45 años y a cuatro de cada diez de más de 75. Es
un problema importante de salud que afecta, por ejemplo en Estados Unidos, a 28
millones de personas y contribuye a un estimado de 1.5 millones de fracturas de
hueso al año. Una de cada dos mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 65
años sufrirá un hueso fracturado debido a osteoporosis. Muchos de éstos son fracturas
dolorosas de la cadera, espina (columna), muñeca, brazo y pierna que con frecuencia
ocurren como resultado de una caída. Sin embargo, hasta las simples tareas del
hogar pueden producir una fractura de la columna si los huesos se han debilitado
por la enfermedad.
La fractura osteoporótica más seria y debilitante es
la de la cadera. La mayoría de los pacientes con fractura de cadera que antes
vivía de forma independiente, requerirán ayuda de su familia o cuidado de un profesional
de la salud en el hogar. Por eso es importante interiorizarse sobre esta enfermedad
que bien se puede prevenir. ¿Qué es la osteoporosis? Es
una enfermedad en la que existe una pérdida de hueso, lo cual se asocia con un
aumento de riesgo de fracturas. Literalmente significa hueso poroso. Con frecuencia
se desarrolla de forma inadvertida a través de muchos años, sin síntomas o malestares,
hasta que se produce una fractura. La columna, con frecuencia, puede ocasionar
una pérdida de altura y joroba (una espalda superior severamente redondeada).
Por
lo tanto, la osteoporosis es una disminución de la masa ósea y de su resistencia
mecánica que ocasiona susceptibilidad para las fracturas. Es la principal causa
de fracturas óseas en mujeres después de la menopausia y ancianos en general.
No tiene un comienzo bien definido y, hasta hace poco, el primer signo visible
de la enfermedad acostumbraba a ser una fractura de la cadera, la muñeca o de
los cuerpos vertebrales que originaban dolor o deformidad. Causas
Los especialistas no saben los factores médicos exactos que ocasionan la osteoporosis,
pero sí saben de los muchos factores importantes que pueden conducir a la enfermedad:
- Envejecimiento: todos pierden hueso con la edad. Después de los 35 años
el cuerpo construye menos hueso nuevo para reemplazar pérdidas de hueso viejo.
En general, cuanto más vieja sea una perdona menos será su masa ósea total y mayor
su riesgo para osteoporosis. - Herencia: un historial de fracturas en la
familia, un cuerpo pequeño y delgado, tez clara y antecedentes asiáticos o caucásicos
pueden aumentar el riesgo para osteoporosis. - Alimentación y estilo de vida:
la pobre alimentación, incluyendo una dieta baja en calcio, bajo peso del cuerpo
y un estilo de vida sedentario se han vinculado a la osteoporosis, al igual que
el fumar y uso excesivo de alcohol. - Medicamentos y otras enfermedades:
esta enfermedad se ha vinculado a algunos medicamentes, incluyendo esteroides
y otras enfermedades tales como problemas de la tiroide. Una mayor probabilidad
de desarrollar osteoporosis se relaciona con: menopausia precoz, natural o quirúrgica,
períodos de amenorrea, artritis reumatoide y problemas que bloquean la absorción
intestinal de calcio, dieta pobre en calcio por períodos prolongados, especialmente
durante la adolescencia y la juventud, y por último tener una vida sedentaria.
Cómo prevenirla Hay mucho que se puede hacer a lo largo
de la vida para prevenir la osteoporosis, demorar su progreso y protegerse de
fracturas. Por ejemplo, incluir cantidades adecuadas de calcio y vitamina D en
la dieta. Durante los años de crecimiento, al cuerpo le hace falta calcio para
construir huesos fuertes y para crear un abastecimiento de calcio en reserva.
Ingerir calcio inadecuado durante el crecimiento puede contribuir al desarrollo
de la osteoporosis más tarde en la vida. Cualquiera que sea la edad o condición
de salud, se necesita calcio para mantener los huesos saludables, ya que continúa
siendo un alimento esencial después del crecimiento porque el cuerpo pierde calcio
todos los días. Aunque el mismo no puede prevenir la pérdida gradual de hueso
después de la menopausia continúa siendo esencial para mantener la calidad ósea.
Es importante destacar que aunque ya se haya experimentado la menopausia o si
se tiene osteoporosis, al aumentar el consumo de calcio y vitamina D se puede
disminuir el riesgo de fractura. Los productos lácteos, incluyendo el yogur
y quesos, son fuentes óptimas de calcio. Otros alimentos ricos en calcio incluyen
sardinas con hueso y hortalizas de hojas verdes, como el brécol y vegetales verdes.
Si la dieta no contiene calcio suficiente, los suplementos dietéticos pueden ayudar;
pero antes es importante hablar con un médico. También es importante realizar
ejercicio de forma regular, ya que a los músculos y a los huesos les hace falta
para permanecer fuertes. Sin importar la edad, el ejercicio puede ayudar a disminuir
la pérdida de hueso mientras provee muchos beneficios adicionales de salud. Los
médicos creen que un programa de ejercicio moderado (tres o cuatro veces a la
semana) es efectivo para la prevención y manejo de la osteoporosis. Los
ejercicios recomendados son: caminar, correr, marchar, subir escaleras, bailar
y levantar pesas. Asimismo, las actividades que enfatizan entrenamiento de equilibrio,
tales como Tai Chi, se pueden tener en cuenta. Siempre es importante consultar
al médico antes de comenzar cualquier programa de actividad física. Tratamiento
El mejor tratamiento de la osteoporosis es la prevención. Ingerir adecuadamente
calcio y realizar ejercicio físico durante la adolescencia y la juventud, puede
incrementar y fortalecer la masa ósea, lo cual provoca una reducción de la pérdida
de hueso y un menor riesgo de fractura en años posteriores. Por lo tanto, el consumo
adecuado de calcio y de vitaminas durante la madurez es esencial para la salud
del hueso. Las mujeres con menopausia precoz deben tomar estrógenos para
prevenir la pérdida posmenopáusica de hueso. El tratamiento hormonal sustitutivo
requiere un estricto control ginecológico y una cuidadosa selección de pacientes.
Para las mujeres posmenopáusicas con baja masa ósea o osteoporosis establecida
y que tengan contraindicación para el tratamiento hormonal sustitutivo, los Bifosfonatos
(Alendronato o Etidronato) y la Calcitonina, son medicamentos efectivos para prevenir
la pérdida de hueso. El caminar y los ejercicios de extensión de la columna
pueden estabilizar o incluso incrementar ligeramente la masa ósea y mejorar el
balance y la fuerza musculares, previniendo caídas y fracturas. Las fracturas
vertebrales se deben tratar en un inicio con reposo, analgésicos, lumbostato y
rehabilitación. Otros posibles tratamientos, actualmente en estudio, incluyen
vitamina D, fluoruros y hormona paratiroidea. |