Los parches adelgazantes
Se
trata de unos parches que, a través de la absorción transdérmica, consiguen reducir
el apetito. Pero aún este tratamiento no ha sido comprobado científicamente. Por
lo tanto, esta nota sólo intenta informar, tanto el funcionamiento de estos parches
como la advertencia que hacen al respecto los especialistas. Características
generales Existen en el mercado varios tipos de parches que se comercializan
como producto homeopático, asegurando reducir peso sin sacrificio. Por lo general
estos parches adelgazantes están realizados en base a alcanfor, fucus, romero,
hiedra, arnica, hamamelis, extractos cítricos, trusaniss, aceite de almendra,
algas, etc., y su modo de accionar es a través de la absorción transdérmica, lo
cual consigue la reducción del apetito. Se deben aplicar en el hombro, en el brazo
o en el torso (previamente limpiar la zona con alcohol) y cambiarlo por uno nuevo
cada uno o dos días, según la marca del producto. Habitualmente el tratamiento
se realiza durante 10 semanas. Los resultados que pudieran llegar a obtener
no están totalmente comprobados. Pero el uso del parche no implica eso solo, sino
que se debe combinar con una dieta libre de contenido calórico, ingestión de un
litro de agua por día y realización de ejercicio (mínimo tres veces por semana),
por lo que muchos especialistas consideran que estos últimos hábitos son los que
en realidad consiguen que la persona pierda peso. Existen, por ejemplo,
unos parches con olor a vainilla que parecen tener un desconocido efecto sobre
el cerebro que inhibe en buena medida el deseo de comer chocolate. Sin embargo,
aún no ha sido explicado por los científicos. También existe otro tipo de parche
adelgazante que contiene extractos de plantas marinas, las cuales se transfieren
a la piel a través de los poros, asegurando su efectividad. Esta moda de
los parches existe desde hace algunos años, y es la misma que se utilizó en los
problemas de la adicción a la nicotina y en el control de dificultades cardíacas.
El sistema funciona mediante la absorción en la piel de la sustancia que se quiere
atacar. Los parches, en especial los adelgazantes, tienen como componente principal
las algas marinas, componente que ha sido aprobado por el Instituto Americano
de Homeopatía. Hay otros parches, unas bandas adhesivas de 2 x 2 centímetros,
impregnadas de fucus vesiculosus, un extracto de alga marina que ha sido utilizado
por los chinos desde hace más de 100 años para controlar la obesidad. Los nutrientes
que se encuentran en las algas marinas, incluyendo el yodo, estimulan la glándula
tiroidea, que es la que se encarga de manejar el metabolismo. Supuestamente,
los parches adelgazantes tratan de raíz el problema del sobrepeso. Es decir, atacan
el desequilibrio metabólico del cuerpo. En cuanto a las contraindicaciones,
las personas que tienen problemas con la glándula tiroidea, deben consultar con
su médico antes de utilizarlo. Las mujeres embarazadas, en proceso de lactancia,
los diabéticos y los niños no deben usar el producto. Básicamente es recomendado
para personas de entre 20 y 50 años. En realidad, es ideal que cualquiera que
desee probarlos consulte a su médico. También apareció otra marca de parches
reductores, que promete bajar muchos kilos en poco tiempo. La Federación de Consumidores
en Acción (FACUA) lo ha denunciado, pidiendo que sean retirados del mercado. A
mediados de junio de 2005, esta federación denunció unos parches adelgazantes
que fueron anunciados en un diario nacional. Según argumentaba la publicidad estos
parches emplean una tecnología que acelera el metabolismo y aplaca el apetito:
"Pierda hasta 12 kilos en 28 días". Según los denunciantes, se trata de un negocio
fraudulento multimillonario. Son compañías que se anuncian en grandes medios y
que, en ocasiones, actúan a nivel internacional. Y al hacerlo en medios de comunicación
de cierta credibilidad resultan más confiables para el consumidor. En cuanto
a la seguridad de los parches, los expertos explican que el fucus es una sustancia
muy rica en yodo, y que por vía oral ha demostrado numerosos efectos secundarios
por su capacidad para alterar la hormona tiroidea. Aunque también advierten sobre
la cafeína, diciendo que su absorción a altas dosis puede provocar taquicardia,
nerviosismo, ansiedad. Es imprescindible consultar al médico en todo tratamiento
que se desee hacer, la salud es lo más preciado que tiene el ser humano, y la
debe cuidar con absoluta responsabilidad. |