| ¿Qué son los troyanos?
Los
troyanos son un programa potencialmente peligroso que se oculta dentro de otro
para evitar ser detectado e instalarse de forma permanente en el sistema. De esta
forma permite el acceso a usuarios externos, a través de una red local o de Internet,
con el fin de recabar información. Peligros comunes que sufre el usuario
Desde el momento en que una persona se conecta a Internet, su equipo se encuentra
disponible a diversos tipos de ataques, desde virus hasta intrusiones. Debido
al continuo desarrollo de nuevos virus, y al descubrimiento de fallos de seguridad
en los sistemas operativos, actualmente es imposible garantizar al cien por cien
la inmunidad de una computadota. Por lo tanto, lo único que se puede hacer es
reducir el riesgo lo máximo posible. Para esto, es importante configurar
de forma correcta la computadora e instalar los programas de seguridad adecuados.
Los daños en la PC pueden ser muy diferentes dependiendo del virus o del ataque.
Algunos sólo muestran un mensaje de vez en cuando, realizan una determinada aplicación
o eliminan datos importantes del disco duro; mientras que otros generan peligros
no visibles a simple vista, que incluyen el envío de información privada, como:
los programas instalados, los datos personales del usuario o sus números de tarjetas
de crédito. Otros de los riesgos que se pueden pasar por alto, son el uso del
ordenador, conexión y dirección IP, para realizar accesos a terceros ordenadores
o efectuar operaciones ilegales. Funciones de los troyanos
Los troyanos son un programa potencialmente peligroso
que se oculta dentro de otro para evitar ser detectado e instalarse de forma permanente
en el sistema. Este tipo de software no suele realizar acciones destructivas por
sí mismo, pero entre otras funciones, tienen la capacidad de capturar datos, por
lo general contraseñas e información privada, enviándolos a otro sitio. Se
denomina troyano (o caballo de Troya -traducción del inglés Trojan horse- debido
a la historia mitológica) a un virus informático o programa malicioso capaz de
alojarse en computadoras y permitir el acceso a usuarios externos, a través de
una red local o de Internet, con el fin de recabar información. Suele ser un programa
pequeño alojado dentro de una aplicación, una imagen, un archivo de música u otro
elemento de apariencia inocente, que se instala en el sistema al ejecutar el archivo
que lo contiene.
Aunque estrictamente hablando, un troyano no es un virus,
sino cualquier programa que llega al ordenador de forma encubierta, bajo otro
programa en apariencia inofensivo, y que se ejecuta de forma transparente para
el usuario, sin su conocimiento. A veces es confundido con los virus comunes,
debido a que para que un archivo albergue en su interior un troyano, debe haber
sido modificado con software específico, que lo modifica, pero no lo daña. Una
vez instalado en el interior realiza otras tareas de las que el usuario no es
consciente. Por lo general, se utiliza para espiar, usando la técnica de instalar
un software de acceso remoto que permite monitorizar lo que el usuario legítimo
de la computadora hace y, por ejemplo, capturar las pulsaciones del teclado con
el fin de obtener contraseñas u otra información sensible. Otra de sus funciones
es dejar indefenso el sistema, abriendo brechas en la seguridad. De esta forma
se puede tomar el control total de forma remota, como si realmente se estuviera
trabajando delante de nuestra pantalla. La mejor defensa contra los troyanos
es no ejecutar nada que se desconozca el origen y mantener software antivirus
actualizado. Es recomendable también instalar algún software anti troyano, de
los cuales existen versiones gratis, aunque hay que tener en cuenta que muchas
de ellas constituyen a su vez uno. Otra manera de detectarlos es inspeccionando
de modo frecuente la lista de procesos activos en memoria en busca de elementos
extraños, vigilar accesos a disco innecesarios, etc. |