Sardinas a la plancha con salsa de tomate


11 En esta receta vamos apreciar el verdadero sabor de la sardina y en cuanto a su elaboración es muy rápida y sencilla, contiene acido graso, el omega 3, componente muy bueno para los problemas del corazón.

Si este se consume a la plancha no suma mas calorías por lo que lo hace un menú perfecto en cuanto a calorías se tratan y mas si combinan con verduras y con un buen aceite de oliva virgen extra. Ingredientes Sardinas Tomate de pera Cebolla Dientes de ajo Zanahoria Aceite de oliva Azúcar o edulcorante Sal Preparación Primero limpia las sardinas y quítales la cabeza, las tripas y sus espinas.

En la pescadería de confianza puedes pedir que te hagan esto y así ahorrarte el trabajo de sacarlo todo. Luego pon las sardinas ligeramente saladas en una plancha muy caliente con aceite de oliva, y cuando estás empiecen a estar cocinadas por el lado de la carne, dale la vuelta y vuelta. Otra forma de cocinar las sardinas es tapándolas en una sartén, con fuego moderado y con un poco de aceite de oliva. Sirve las sardinas calientes, acompañadas de salsa de tomate casera. Para preparar la salsa de tomate, con la ayuda de un cuchillo, pela las cebollas, las zanahorias y el ajo.

Una vez pelados, córtalas en tiras muy finas y rehógalas en una cazuela con un poco de aceite de oliva. Una vez cocinadas, añade los tomates, previamente lavados y por supuesto eliminando la parte del tallo. Cuando se empiece a cocinar, es importante que aplastes los tomates con una espumadera, para que vayan soltando los jugos y se cocinen bien junto con las verduras. Una vez elaborada la mezcla, pasa el pasapurés por un colador.

Pon la salsa a punto de sal y de dulzor, ya que ésta suele ser un poco ácida. Para ello utiliza un poco de azúcar o de edulcorante con cuidado, ya que el objetivo no es endulzar la salsa, sino corregir sólo la acidez. Se recomienda que no pases la salsa por la batidora, pues esta puede introducir el aire durante el batido, esto puede hacer perder el color por la oxidación producida.

Después de que pases la salsa por el pasapurés y por el colador, ponlo de nuevo a hervir.

Una vez hervida, dale un último punto de sabor a la salsa en caso necesario. Si no tienes tiempo para elaborar la salsa de tomate casera, recurre a una salsa de tomate ya elaborada de las que puedes encontrar envasadas..