Tipos de suelo: Suelo arenoso


11 En estos días hemos estado hablando sobre los suelos.

Sus principales generalidades, la importancia de su profundidad y comenzamos a ver los diferentes tipos de suelos con los que nos podemos tomar a la hora de cultivar, como el caso del suelo arcilloso.

Hoy veremos las características del suelo arenoso. El suelo arenoso demanda riego frecuente debido a su incapacidad para almacenar el líquido. El suministro de agua en cada ocasión debe ser reducida.

Las plantas que se desarrollan es este tipo de sustrato sufren la sequía en forma más aguda que en los arcillosos, salvo que se trate de especies propias de desiertos y zonas de extrema sequedad. El resultado de esta imposibilidad de retención es el lavado de nutrientes de la zona de las raíces.

Cuando el agua penetra fácilmente al interior de la tierra, arrastra consigo los minerales dispersos y los conduce hasta sitios de mayor profundidad. Entonces, luce un terreno empobrecido que provee escasos nutrientes a las plantas que no desarrollan raíces suficientemente prolongados como para absorber a los nutrientes ocultos.Para contrarrestar esta situación, se puede abonar la tierra con fertilizantes que demoren su disolución y permitan que la raíz los absorba poco a poco, y que la pérdida con cada riego sea mínima.

Al igual que en el caso del riego, la fertilización se debe producir con frecuencia pero suministrando poca cantidad en cada ocasión.

Las especies que prefieren un suelo arenoso son los bonsáis y los cactos..