Castrado vs no castrado


11 A veces nos preguntamos si la esterilización no le traerá cambios a la personalidad de nuestra mascota.

Esos cambios sólo estarán relacionados a la conducta sexual, dominada por las hormonas producidas en los animales enteros.

Todo lo demás, queda. La esterilización o castración se llama ovariectomía (se quitan los ovarios) u ovariohisterectomía (ovarios más útero) en hembras, y orquiectomía (se quitan los testículos) en machos. Las gatas castradas dejarán de maullar y atraer gatos, y además no quedarán preñadas.

Esa es la única diferencia.

Pero seguirán cuidando de sus crías y cuidarán a las ajenas, ya que eso es parte del instinto. Las perras castradas dejarán de sangrar en el período de celo, dejarán de atraer machos y no tendrán embarazos psicológicos.

En los dos casos lo más importante es que no correrán riesgos de padecer piómetras, infecciones del útero producidas por desbalance en las hormonas sexuales que pueden costarles la vida. Los gatos castrados dejarán de orinar muebles, personas, libros, cortinados, etc, dejarán de maullar y pelearse con otros gatos.

No habrá problemas de territorio y serán menos agresivos hacia sus dueños los que no hayan tenido una buena infancia. Al no buscar a las hembras disfrutarán de una siesta, de la compañía de sus dueños, y algunos dirán que son más perezosos (Garfield es un ejemplo de una minoría!). Los perros castrados conservarán su naturaleza compañera, juguetona y al mismo tiempo tranquila, aunque no desearán tanto marcar el territorio, lo harán por costumbre; no se preocuparán mucho por la jerarquía hacia otros perros o los humanos, ya no harán esas conocidas demostraciones de cariño hacia nuestras piernas, y los agresivos dejarán de serlo en un gran porcentaje..