Enfermedades del conejo: maloclusión


11 La maloclusión, o defectuosa oclusión dental, es el resultado de una mala alineación de los dientes frontales superiores e inferiores del conejo.

En una dentadura normal, los incisivos superiores pasan por delante de los inferiores.

Y de esta forma el conejo puede cortar las hierbas que come. Los dientes de los conejos nunca dejan de crecer, y se van desgastando naturalmente si están bien alineados. Si se encuentran levemente desviados, crecen desmedidamente y sobresalen de los labios del animal.

Se trata de un grave defecto genético. En un conejo con maloclusión los dientes inferiores salen erguidos hacia delante de los superiores, lo que le impide que pueda alimentarse normalmente. Llegan incluso a extenderse por fuera de la boca, y pueden alcanzar proporciones desmedidas si no se los controla. Los dientes superiores inevitablemente crecen hacia abajo, incrustándose en las encías inferiores, provocando graves lesiones e infecciones si esta malformación no es tratada a tiempo. En los casos leves, un constante control y limado de los incisivos por parte del veterinario podría contribuir a mantener la longitud de los dientes en su punto justo.

En los casos graves el conejo deberá ser sacrificado, ya que de lo contrario sufriría mucho y hasta podría llegar a morir de inanición. Como esta enfermedad es hereditaria, todos los conejos que muestren esta inclinación habrán de eliminarse de la cría. El conejo holandés enano tiene más tendencia a esta malformación que las demás razas, a causa de la configuración plana de su cara. Relacionados: Enfermedades del conejo: generalidades Consejos para evitar la obesidad en conejos.