Toxoplasmosis: Verdad y mito. Parte 2


11 Acerca del mito de "el gato trasmite la toxoplasmosis" hay una serie de cosas a saber: 1) Los gatos que se contagian son los que se alimentan de carnes o vísceras crudas, o de ratones y aves infectados.

Esto no sucede con aquellos que son alimentados con alimentos cocidos, balanceados secos o de latas, y aunque cacen a presas portadoras del parásito rara vez las comen.

A los pocos días de infectarse, el gato empieza a eliminar oocistos (que son los huevos de Toxoplasma), pero sólo durante 2 ó 3 semanas en toda su vida, por lo que la incidencia de contagio a causa del gato es muy baja. La enfermedad produce anticuerpos suficientes en el gato como para no volver a enfermarse por el resto de su vida. 2) Los huevecillos (oocistos) no son peligrosos en las heces frescas.

Deben primero madurar durante 24 a 48 horas, en condiciones de humedad y temperatura propicias, y es muy difícil que dejemos la bandeja sanitaria sin higienizar durante tanto tiempo.

La única manera en que nos contagiamos es llevando los huevecillos (o quistes en el caso de las carnes) directamente a la boca. Los gatos son extremadamente limpios, por lo que nunca, PERO NUNCA, encontraremos huevecillos provenientes de sus heces en su pelaje, saliva, etcétera, y mucho menos pretendiendo que esa suciedad permanezca sobre el gato más de dos días. 3) El mayor peligro para las embarazadas y personas inmunosuprimidas no es el gato, sino el mal manejo de sus deposiciones, la cocción incompleta de carnes, los vegetales mal lavados y la mala higiene de las manos al manipular las carnes crudas o luego de los trabajos de jardinería, al tocar tierra contaminada y llevarnos las manos a la boca sin haberlas lavado antes.

Las mujeres que hayan tenido contacto con el toxoplasma en algún momento de su vida (tengan o no gato) serán inmunes en forma permanente, por lo que no tendrán problemas al momento de quedar embarazadas. Nuestro consejo es informarnos bien por un veterinario o un médico especialista en zoonosis, antes de volver a echarle la culpa al gato! .