Tumores del
cuerpo uterino:
Carcinoma del endometrio
En países desarrollados es el tumor genital invasor más
frecuente. Se dan en dos grupos de pacientes:
Mujeres perimenopáusicas: generalmente con algún
factor de riesgo (obesidad, diabetes, hipertensión,
infertilidad), solteras y nulíparas. En este grupo el
tumor están relacionado con hiperestrogenismo: a) en
mujeres con ciclos anovulatorios, b) con lesiones
ováricas productoras de estrógenos, c) más síntesis de
estrógenos en la hipodermis en mujeres obesas, en la
menopausia, d) más síntesis de estrógenos a partir de
andrógenos suprarrenales. En el 80% de los casos el
tumor está limitado al cuerpo uterino y se trata de
tumores bien diferenciados o moderamente diferenciados.
El hiperestrogenismo se acompaña de hiperplasia del
endometrio como lesión preneoplástica.
Mujeres postmenopáusicas: de mayor edad; el tumor
se desarrolla en ausencia de hiperestrogenismo y de
hiperplasia endometrial. Generalmente son menos
diferenciados y más agresivos.
Morfología
Macroscópicamente el útero puede estar abombado y
globoso en tumores grandes, aunque en úteros atróficos
también pueden encontrarse carcinomas endometriales
extensos. La cavidad endometrial por lo común presenta
un aspecto mamelonado, irregular, granuloso en relación
con el tumor, que puede estar circunscrito a un foco o
abarcar toda la cavidad. Rara vez se trata de una lesión
poliposa, sésil que protruye en la cavidad. El tejido
tumoral generalmente es blanquecino, blando, a veces
hemorrágico.
Histológicamente existe un continuo morfológico entre
hiperplasias acentuadamente atípicas y carcinomas bien
diferenciados, que pueden ser difíciles de diferenciar.
En el carcinoma, en general, existen cribas (brotes
epiteliales con varios lúmenes sin estroma entre éstos),
acentuada irregularidad de las formaciones glandulares e
intensa atipia celular. La invasión del miometrio es
signo inequívoco de carcinoma.
El 75% de los casos corresponden a carcinomas
endometrioides. No es redundante hablar de carcinomas
endometrioides del endometrio porque puede haber otros
tipos histológicos, paramesonéfricos, de adenocarcinomas
primarios del endometrio, como el mucosecretor -más
frecuentemente endocervical- o seroso papilar -más
frecuentemente ovárico. El adenocarcinoma endometrioide
tiene un patrón glandular cribiforme, aunque puede ser
papilar. Las formaciones glandulares tumorales
generalmente presentan borde luminal regular, células
cilíndricas de citoplasma denso y estratificación
nuclear. En el 25% de los carcinomas endometrioides
existen focos de diferenciación escamosa (carcinoma
adenoescamoso).
En el 25% restante se encuentran otros tipos
histológicos: seroso papilar, mucinoso, carcinoma de
células claras, carcinoma escamoso puro (raro).
El carcinoma del endometrio se disemina como los
carcinomas en general: primero, a ganglios linfáticos
regionales (pelvianos), después, a más distantes (paraaórticos);
localmente se extiende a órganos vecinos, puede haber
diseminación transperitoneal, transtubaria y hematógena.
Factores pronósticos
Existen dos variables independientes que determinan el
pronóstico: 1) nivel de penetración en el miometrio: si
infiltra el 1/3 interno, hay 5% de casos con metástasis
ganglionar linfática; si infiltra hasta el 1/3 medio, el
porcentaje sube hasta casi el 25%, y si llega al 1/3
externo, las metástasis se encuentran en el 33% de los
casos; 2) grado de diferenciación: para el carcinoma
endometrioide y según la extensión de áreas sólidas, se
distinguen el grado 1 (menos de 5% de áreas sólidas) con
80% de sobrevida a 5 años, grado 2 (de 5 a 50% de áreas
sólidas) con cerca de 75% de sobrevida a 5 años, y grado
3 (más de 50% de áreas sólidas) con 50% de sobrevida a 5
años. A mayor grado, más atipias nucleares.
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