Enfermedades venéreas
Prevención
Una persona puede tomar varias medidas para evitar
contraer una enfermedad venérea o transmitir una
enfermedad venérea a otra persona. Aquí están algunos
hechos importantes a saber:
- Una relación sexual
monógama entre dos personas no infectadas es la
mejor manera de evitar contraer una enfermedad
venérea.
- Los bebés recién
nacidos pueden contraer ciertas enfermedades
venéreas de una madre infectada, incluyendo el SIDA,
la gonorrea, la sífilis, el herpes genital y la
chlamydia. En algunos casos, el riesgo puede
reducirse y hasta ser eliminado si la madre se
diagnostica y se trata contra las enfermedades
venéreas durante el embarazo.
- Cuando se realiza
actividad sexual, el uso correcto y consistente de
un condón de látex nuevo con cada acto sexual, es un
método sumamente eficaz para prevenir la transmisión
del virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) -el
virus que cusa el SIDA- y reduce el riesgo de
contraer otras enfermedades venéreas, incluyendo la
gonorrea, la sífilis, el herpes genital y la
chlamydia. El condón deberá lubricarse con base de
agua, ya que un lubricante con base de aceite (como
la jalea de petróleo) podría debilitar el látex.
Afortunadamente, la mayoría de los condones, que se
venden en el comercio ya vienen lubricados,
inclusive existen algunos en el mercado que
contienen un espermaticida como el nonoxinol-9, que
brinda un efecto protector mayor para evitar el
embarazo.
- Los condones de
membrana natural no son tan seguros como los de
látex, ya que tienen poros que ocurren naturalmente
que son lo suficientemente pequeños para prevenir el
paso del esperma, pero lo bastante grandes como para
permitir el paso de los virus en los estudios de
laboratorio.
- Según estudios de
investigación, "la eficacia de los espermicidas en
prevenir la transmisión del VIH es desconocida. Los
espermicidas empleados en la vagina pueden ofrecer
alguna protección contra la gonorrea y la chlamydia
cervical. No existe ningún dato que indique que los
condones lubricados con espermicidas, son más
eficaces que otros condones lubricados en proteger
contra la transmisión de la infección por el VIH y
otras enfermedades venéreas. En consecuencia se
recomiendan los condones de látex, con o sin
espermicida".
- Cuando no puede
usarse un condón masculino, las parejas deberán
considerar usar un condón femenino. Este consiste en
una envoltura lubricada de poliuretano con un anillo
en cada punta que se inserta en la vagina. Los
estudios de laboratorio indican que el condón
femenino es una barrera mecánica eficaz contra el
VIH y otros virus. Sin embargo, aunque no es
probable que los condones masculinos se deslicen o
rompan durante el uso adecuado, los estudios
clínicos indican que el condón femenino tiene una
tasa mayor de fracaso para la prevención de
embarazos.
- Aunque un condón se
use y funcione adecuadamente, no siempre proporciona
protección completa a los miembros de la pareja; por
ejemplo, un hombre con una lesión herpética en un
testículo podría infectar a una mujer durante el
sexo ya que el condón no cubre los testículos.
- Los niños
adolescentes deberán ser educados acerca de los
riesgos de la actividad sexual sin protección.
También deberán ser advertidos sobre los peligros de
manejar las agujas hipodérmicas y las jeringas, las
cuales pueden estar contaminadas con ciertas
enfermedades venéreas.
- Las mujeres que
sufren de infecciones vaginales deben recibir
tratamiento y curarse antes de usar el dispositivo
intrauterino (DIU). En el mundo, las infecciones
vaginales más comunes son las siguientes: vaginosis
bacteriana, causada por bacterias anaerobias entre
las que figura la Gardnerella vaginalis; la
tricomoniasis, infección protozoaria causada por
Trichomonas vaginalis; y la candidiasis (muguet),
infección micótica causada por Cándida albicans.
Los síntomas de la
vaginosis bacteriana pueden incluir flujo vaginal mal
oliente, aunque muchas mujeres infectadas no tienen (o
no reconocen) síntomas. La tricomoniasis puede causar un
flujo vaginal espumoso y amarillento, picazón o
malestar. La candidiadis puede manifestarse con un flujo
espeso y blanco y con picazón e hinchazón. Los síntomas
solos no sirven para identificar de forma fiable los
organismos vaginales específicos. Se pueden tratar con
antibióticos u otros medicamentos.
Una persona que sospecha que él o ella ha contraído una
enfermedad venérea, ha sido expuesta a una enfermedad
venérea, está tratándose contra una enfermedad venérea o
tiene una lesión herpética activa, deberá buscar
tratamiento u orientación médica antes de:
- Realizar más
actividad sexual.
- Tratar de concebir
a un bebé
- Donar sangre.
La persona diagnosticada
con una enfermedad venérea deberá notificarle a todo
compañero sexual que él o ella la puede haber infectado
inadvertidamente, e insistir que la persona o las
personas busquen atención médica profesional.
No se obtiene protección contra las enfermedades de
transmisión sexual con los métodos que no son de
barrera, incluidos los anticonceptivos hormonales (la
píldora, el Norplant), los dispositivos intrauterinos (DIU),
la esterilización, ni los métodos de planificación
familiar natural.
Es posible que los anticonceptivos hormonales se
relacionen con un mayor riesgo de contraer clamidiasis,
pero tal vez reduzcan el riesgo de sufrir enfermedad
pélvica inflamatoria sintomática (EPI).
Una vez que una persona se haya curado de una enfermedad
venérea, no se hace inmune a esa enfermedad venérea, en
otras palabras, es posible ser reinfectado.
Los chequeos regulares por un médico familiar o por un
ginecólogo pueden ayudar a detectar y diagnosticar las
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