La incurvacion
peneana
Tratamiento
Farmacológico: Si es cierto que en la fase inicial
disponemos de diferentes productos de farmacia como la
Vitamina E, Potaba, Procarbacina, Corticoides,
Colagenasa, Tiomucasa, Orgoteina, Tamoxifeno e incluso
láser terapia, también es cierto que ninguno de estos
productos garantiza la regresión de la enfermedad y su
curación. Aunque también se han visto curaciones de
forma espontánea sin ningún tratamiento. El hecho seguro
es que si persiste el problema más allá de 1 año o 18
meses, su curación espontánea o con fármacos es
prácticamente imposible.
Quirúrgico: Existen diversas técnicas en función
del problema a resolver. Citaremos:
- Plastia de la
albugínea.
- Plicatura de la
albugínea.
- Exeresis de la
placa y sustitución por injerto.
- Colocación de
prótesis peneana.
Nos referiremos a las
dos técnicas más utilizadas, por su facilidad de
ejecución y por sus resultados satisfactorios:
Plastia de la albugínea: Es la más común.
Descrita por Nesbit en 1965 y que ha sufrido múltiples
retoques o modificaciones a la largo de estos cuarenta
años. Básicamente consiste en extirpar una pequeña
cantidad del tejido que cubre el cuerpo cavernoso
contra-lateral (albugínea) y sutura de nuevo el ojal,
consiguiendo con esta sencilla maniobra el
enderezamiento del pene. Su realización suele ser más o
menos fácil en función del lugar y tamaño en el que se
encuentra ubicada la placa fibrosa. En prácticamente la
totalidad de los casos implica un acortamiento del pene
en unos 3 cm. de media, hecho que podemos compensar si
en el mismo acto quirúrgico realizamos un alargamiento
del pene. Dicha maniobra quirúrgica únicamente requiere
del conocimiento, voluntad y habilidad el cirujano para
su realización. En nuestra experiencia hemos conseguido
un grado de satisfacción alto por parte del paciente,
dado que el tamaño del pene sigue siendo el mismo o en
casos desafortunados perdemos de 1 a 1 1/2 cm. como
máximo. La cirugía se realiza con anestesia local o si
el paciente lo prefiere, regional. La estancia clínica
se limita a unas horas y los cuidados post-quirúrgicos
son parecidos a los de una fimosis.

Plicatura de la albugínea: Persigue el mismo fin
que la plastia de la albugínea sin resecar ningún
segmento o porción de la misma. En casos de poca
incurvación es eficaz. En los de mayor afectación puede
ser insuficiente o provocar una rugosidad en el lugar de
la plicatura que incomode al paciente. En otros casos la
técnica combinada de resección y plicatura puede ser de
gran ayuda.
Prótesis de pene: Su aplicación se reserva a los
casos más rebeldes. Recidiva tras la cirugía
convencional y especialmente cuando la enfermedad de La
Peyronie se asocia con la disfunción eréctil severa, con
falta de rigidez peneana y por lo tanto imposibilidad
para la realización del coito.

Experiencia
Cirugía frecuente, aunque el paciente lo crea una rareza
que solo le afecta a él. Realizamos alrededor de 18 a 25
intervenciones al año.
En la actualidad acompañamos a la corrección de la
incurvación la técnica combinada: Corrección de la
curvatura más elongación dorsal del pene . De esta forma
compensamos el acortamiento que implica la rectificación
de la incurvación con la elongación, con el objetivo de
que el tamaño final del pene sufra la mínima pérdida de
longitud.
Cirugía que compensa por sus buenos resultados, tanto
estéticos como funcionales
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