EL OLLIE

Como en
todo aprendizaje, vamos a empezar desde el principio,
por un truco que es la base del 90% de las virguerías
que pueden realizarse sobre una tabla de skate: el ollie,
que es ni más ni menos que dar un salto elevando la
tabla para que se mantenga pegada a tus pies.
La posición de inicio: el pie delantero en la
mitad de la tabla, y el trasero en la "orilla" (parte
trasera), pero siempre manteniendo una buena
estabilidad.
El impulso: Agáchate preparado para saltar. Salta
con tu pie de delante, mientras con el de atrás pisa la
parte trasera de la tabla con fuerza (cuanto más fuerte,
más alto volará la tabla).
El equilibrio: Ya estás en el aire, y ahora
depende del pie delantero estabilizar la tabla, ya que
con él debes empujar la tabla ligeramente hacia adelante
y hacia arriba. La posición correcta del "vuelo" es en
cuclillas.
El aterrizaje: La tendencia natural es bajar un
poco el pie de atrás para caer primero con él sobre la
tabla. Esta es la forma correcta de aterrizar, que como
te decimos va a ser la instintiva. Pero si por lo que
sea, una vez en el aire notas que vas a caer primero con
el pie delantero sobre la tabla, debes intentar corregir
el aterrizaje bajando el pie trasero. Justo después de
apoyar sobre la tabla el pie trasero, aterriza con el
delantero. Ya sólo te queda mantener el equilibrio sobre
la tabla, lo que es más fácil si vas agachado... Y ya
está... ¡has realizado tu primer Ollie!
Antes de finalizar, queremos advertirte algo: realizar
un primer ollie requiere mucha práctica y muchos
intentos fallidos. De hecho, después tendrás que
trabajar menos para conseguir algunos de los trucos que
se deriban de éste. Y, como siempre, la mejor forma de
practicar es con un profesor al lado, que sepa hacer el
truco y que te dirija en la realización del mismo. |