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Nacido
en Toronto, Canadá, en julio de 1914, a la edad de 10 años,
Joe Shuster emigró con sus padres a Cleveland, Ohio, donde
pasó a estudiar en un colegio en el que conocería y se haría
amigo de otro estudiante de su misma edad llamado Jerry
Siegel. Cuando éste concibió su idea sobre Superman,
rápidamente se la contó a su amigo y dibujaron todo un comic
book que presentaron para su publicación en la revista
'Detective Dan'. Sin embargo, fue rechazado, y Joe,
deprimido, rompió todas las páginas, aunque Jerry se quedó
con la portada, que es lo único que se conserva hoy en día.
En ella, Superman iba vestido simplemente con una camiseta y
unos pantalones ajustados. Era el año 1933.
Si bien Jerry y Joe trabajaron con otros personajes de
cómics, como el Dr. Occult en la revista 'New Fun', Federal
Men en 'New Comics' y otros como Henry Duval, The Spy y Slam
Bradley, siempre siguieron con su tentativa de vender
Superman. Por ello, en 1934, presentaron de nuevo su idea,
adaptada para el formato de tira diaria de periódico, pero
el McClure Syndicate mostró su negativa a dar luz verde al
proyecto.
El dibujo de Shuster en todas sus historietas era rápido y
espontáneo, y en algunas obras se le menciona como el más
importante dibujante de historietas de comic books. En
realidad Shuster fue un pionero y modificó y revolucionó el
formato de dibujo para comic book al crear la denominada 'Splash
Page', es decir, la primera página de la aventura, donde la
primera viñeta es de mayor tamaño (ocupando a veces toda la
página, y de allí le viene el nombre) y aparece el logo del
personaje y un texto que esplica de qué irá la aventura. La
forma en que Shuster llegó a esta creación fue debida a la
libertad que le dió la editorial en la realización de Slam
Bradley, cambiando el formato tradicional de página de comic
book con seis viñetas, reduciéndolo a cuatro, tres, dos e
incluso una sola. Ello proporcionaba gran espectacularidad a
sus dibujos y encantaba a los niños, hasta que los editores
le llamaron la atención,
Por
fin, en 1937, Harry Donnenfeld y Vincent Sullivan ,
editores, vieron la potencionalidad que había en la idea de
Superman y decidieron incluirlo en una nueva revista que
tenían pensado editar, denominada 'Action Comics'. El
material que Harry Donnenfeld vio de Superman era el que el
McClure Syndicate tenía como material desechado, por lo que
llamó a sus autores diciéndoles que tenían que modificar su
creación y darle el formato de pagina de comic book.
Así apareció el número uno de 'Action Comics' (junio 1938),
el primer cómic de la Golden Age, el comic más valioso del
mundo. La tirada normal de los comic books en aquella época
era de doscientos mil ejemplares al mes. Sin embargo, el
número 4 de 'Action Comics' vendió quinientos mil. Esto
provocó que Harry Donnenfeld investigara y, al preguntar a
los vendedores, éstos dijeron que los chicos no pedían 'Action
Comics', sino 'la revista con Superman'.
En 1938, Shuster ya tenía problemas con la vista y la
creciente demanda de aventuras de Superman le obligó a
solicitar ayuda. Así fue como puso este anuncio: 'Se
necesita ayuda. Artistas con habilidad para dibujar tiras de
aventuras y acción. Enviar muestras. Joseph E. Shuster.
10905 Armor Ave., Cleveland, Ohio'.
Sus primeros ayudantes fueron Wayne Boring y Paul Cassidy,
siguiendo a continuación Leo Nowack, Dennis Neville, Eddie
Dobrotka y John Sikela. De éstos, Wayne Boring sería el que
cogería las riendas y el peso del trabajo de Superman,
llegando a considerársele también como padre de la creación
del superhéroe por su prolífico trabajo en todos los medios
donde aparecía el Hombre de Acero. También John Sikela
dibujaría muchas aventuras del Superman adulto y,
principalmente, de Superboy.
Shuster nunca utilizó ningún modelo para dibujar a Superman,
se basó exclusivamente en su recuerdo de los gestos y figura
del actor Douglas Fairbanks Sr. Sin embargo, sí usó una
modelo para dibujar a Lois Lane con más relaismo. Puso un
anuncio y entrevistó a Joanne Carter, que tiempo después
llegaría a ser la esposa de su amigo Jerry Siegel. No
obstante, enseguida pasó Shuster a dibujar únicamente los
esbozos de las historias, y principalmente la cara de
Superman, siendo su equipo de ayudantes quienes terminaban
el trabajo.
Como era costumbre en aquella época, Siegel y Shuster se
vieron obligados a vender su creación y ceder sus derechos
de autor a la editorial, que les pagó diez dólares por
página. Pero poco después, en muy poco tiempo, el éxito del
nuevo personaje, que calmaba las insatisfacciones
inconscientes generadas por los problemas sociales de la
gran depresión económica de EE.UU., fue tan enorme que
rápidamente obtuvo su propia revista, titulada 'Superman', y
poco después otra del estilo de 'Action' titulada 'World's
Finest'. Además, a partir del 16 de enero de 1939, en tiras
diarias, y del 5 de noviembre del mismo año, en páginas
dominicales, Superman saltó a los periódicos que tantas
veces lo habían rechazado en el pasado.
En
1940, las ganancias que Superman dio a la editorial
ascendían a la cantidad de 950.000 dólares. Siegel y Shuster
se sentían incómodos al ver que su personaje enriquecía a
todo el mundo menos a ellos, hasta que en 1947 ya no
pudieron más y llevaron a juicio a la editorial, que en 1945
había lanzado por su cuenta y sin el consentimiento de
Siegel, la figura de Superboy en la revista 'More Fun Comics',
eso sí, indicando en la 'Splash Page': 'Superboy. Creado Por
Siegel y Shuster'.
En el juicio, ganaron la demanda de Superboy, por lo que
percibieron cincuenta mil dólares, pero el resto fue
rechazado, y, además, la editorial los despidió. A partir de
esta fecha, Shuster ya no dibujaría apenas nada. Hubo una
tentiva de lanzar un nuevo comic book, denominado 'Funny Man',
ayudado por John Sikela y Creig Flessel, pero tuvo una breve
duración. Sin embargo, Jerry Siegel sí pudo volver a
escribir sobre Superman en numerosas ocasiones.
En 1978, a raíz del enorme éxito alcanzado por la película
'Superman, the Movie', le editorial decidió concederles una
pensión anual de por vida por valor de 25.000 dólares, al
sentir una obligación moral para con ellos.
En 1992, a la edad de setenta y ocho años, ha muerto Joe
Shuster, un artista que se podría decir truncado, por sus
problemas visuales al principio y por los devaneos de la
vida después. Sin embargo, su nombre ha pasado a la
historia.
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