Ésta es la pregunta que seguramente todos nos hicimos cuando
Microsoft anunció el desarrollo de este título de conducción
para Xbox unos días antes del E3 del año pasado. Muchas
compañías han intentado crear el simulador de coches
definitivo, un simulador capaz de desbancar al auténtico rey
Midas de este género, como ha sido la saga Gran Turismo
desde su aparición a mediados de 1998 en PSX. Pero ninguna,
hasta la fecha, ha conseguido unos resultados del todo
satisfactorios.
Sabiendo Microsoft el enorme tirón que tiene este tipo de
juegos entre los aficionados al motor, ni cortos ni
perezosos, han decidido crear ellos mismos su “GT Killer”,
un juego capaz de arrebatar a GT el título de mejor
simulador de conducción aparecido hasta la fecha (con
permiso de ToCA, Richard Burns y algún otro, aunque no sean
del mismo sub-género)… y fruto de este ambicioso proyecto ha
nacido Forza Motorsport, en exclusiva para Xbox.
Vale la pena reseñar que a pesar de estar concebido, Forza
Motorsport, como un “GT Killer”, no nos encontramos ante un
clon del juego de Polyphony, sino ante un titulo con unas
claras señas de identidad, como puede ser el impresionante
abanico de posibilidades del que disponemos a la hora de
personalizar nuestro vehículo, la implementación de daños en
tiempo real o el ansiado y esperado modo online del que
dispone el juego.
No adelantemos acontecimientos y vayamos por partes, como
presuntamente dijo Jack.
GRAFICOS
Nada más ver la impresionante intro con que nos obsequian
los chicos de Microsoft, tenemos acceso a unos claros y
sencillos, a la vez que elegantes, menús del juego, todos
ellos rematados en un sobrio fondo blanco. Si hablamos de
gráficos, el juego ralla a gran nivel, mereciendo especial
atención la sobresaliente implementación de los daños en
tiempo real en nuestro vehículo, perfectamente recreados y
que pueden variar desde una simple rozadura que provoque la
pérdida de pintura de la zona afectada por la colisión,
abolladuras en el vehículo, rotura de cristales o el
desprendimiento del parachoques, tanto delantero como
trasero, dependiendo de la intensidad del golpe y de la
parte afectada del vehículo.
Los circuitos están perfectamente recreados y lucen unas
texturas más que correctas, destacando la hierba y el
asfalto del mismo, aunque quizás se eche en falta alguna
parte móvil en el circuito. Por su parte, los vehículos son
fieles reflejos de la realidad, aunque, quizás, sin la
buscada, gran cota de fotorrealismo, que tienen en la saga
GT en su cuarta entrega. A destacar también los estupendos
reflejos en tiempo real en la carrocería del vehículo así
como la iluminación que emana de los faros de los mismos, y
la muy bien conseguida sensación de velocidad, netamente
superior a la de su gran rival por el título de mejor
simulador de conducción. Quizás la única pega en este
apartado es que Forza "corre" a 30 frames por segundo,
mientras que GT4 "lo hace" a 60 frames.
En definitiva, uno de los mejores apartados gráficos que
podamos apreciar en juego de conducción alguno actualmente,
incluida la verdadera sensación de aceleración que carecen
otros juegos, pero sin llegar a recurrir a efectos demasiado
exagerados como en Burnout o algunos de tunning.
SONIDO
Quizás sea éste uno de los puntos más criticados y que menos
han convencido de todo el juego. Si bien es cierto que el
sonido de los coches es tremendamente realista y varía según
el modelo que conduzcamos, así como el sonido de los
neumáticos al apurar la frenada o al derrapar sobre el
asfalto, denotando un gran trabajo y dedicación de los
productores en este aspecto, la banda sonora resulta ser
algo justita y monótona, típica de este tipo de juegos pero
sin ningún tema digno de mención o que sobresalga por encima
de los otros y acaba desentonando con el acabado general del
juego, que es magnífico.
De todas maneras, este “punto oscuro” del juego es de fácil
solución, ya que la lista de canciones es totalmente
personalizable y podemos exportar nuestra propias melodías
del disco duro de la consola al juego, dando una dimensión
más personal a este apartado y más del agrado del sujeto en
cuestión y que resulta ser una opción realmente acertada, y
más en este caso.
Las opciones de sonido envolvente, con Dolby Digital 5.1
también añaden su dosis de emoción y realismo, sobre todo en
carreras reñidas donde resulta ser el mejor referente para
averiguar dónde está ese contrario que quiere adelantarte.
JUGABILIDAD
Y precisamente en este apartado es donde Forza Motorsport se
diferencia más de la saga creada por Polyphony y donde
consigue triunfar en los apartados en que GT aún no lo ha
hecho. Como buen simulador que es Forza, la conducción
resulta ser exigente y realista. Cada coche se conduce de
manera diferente a pesar de la gran cantidad de vehículos
que aparecen en el juego (pese a tener una cantidad inferior
de vehículos de la que nos ofrece el simulador de los chicos
de Polyphony, 230 de FM por unos 600 de GT4... pero a punto
de anunciarse la primera descarga de nuevos vehículos por
Xbox Live), siendo factores importantes la tracción del
vehículo, el peso del mismo que queda reflejado en la
maniobrabilidad a la hora de tomar las curvas, al frenar…
aparte de contar con una serie de ayudas en la conducción al
más puro estilo del mítico F-355 Challenge, que irán desde
la señalización del trazado “políticamente correcto” a
seguir en el circuito, al típico y necesario antibloqueo de
frenos (ABS) y al control de tracción y al de estabilidad
del vehículo (TCS y STM respectivamente). El poder
desconectar estas ayudas a nuestro antojo es un gran
acierto, ya que en cierta manera marcan la dificultad del
juego y nuestro nivel de progresión, aparte que dotan al
juego de un mayor carácter de simulador, si cabe.
Antes ya he comentado el buen trabajo que han hecho los
chicos de Microsoft Game Studios en la excelente
representación de los desperfectos en tiempo real que sufren
los vehículos pero estoy en la obligación de volver a tratar
este aspecto, ya que los daños sufridos por las colisiones
no se limitan a simplemente a desperfectos externos en los
vehículos, sino que también éstos se ven reflejados en la
conducción del propio vehículo, hasta el punto de, por
ejemplo, si la colisión es lo suficientemente importante,
poder fastidiar la dirección del coche y hacer que tienda a
desviarse hacia un lado u al otro o, incluso, correr a una
velocidad máxima muy por debajo de la real a la que podría
ir el vehículo. Todos estos daños, junto al desgaste de
nuestros neumáticos, quedan reflejados en un indicador de
estado de daños que tendremos en la parte derecha de la
pantalla. Un gran trabajo en este aspecto, sin lugar a
dudas, y que hará que nos replanteemos nuestra actitud en
carrera si queremos aprovechar todas las posibilidades de
nuestro vehículo y no vernos mermados de ellas a las
primeras de cambio.
Otro punto fuerte del juego lo encontramos en la gran
variedad de vehículos y marcas que tendremos nuestra
disposición, desde las clásicas y típicas marcas en estos
tipos de juegos como Mercedes, Mitshubishi, Nissan, BMW,
Opel o Jaguar hasta llegar a marcas tan exóticas como
Ferrari y Porsche; en total, 50 constructores de primera
línea mundial que convierten en todo un lujo correr con esta
gran gama de vehículos por los mas de 30 circuitos que
componen el juego.
Otro detalle es que las opciones están separadas por zonas
mundiales (USA, Europa y Japón) y dependiendo de la que
elijas, tendrás más facilidad para conseguir unos u otros
coches o piezas. Ésto se extiende a Internet, donde los
jugadores que se metan al completísimo sistema creado para
Xbox Live, tendrán que negociar con los de otras zonas
mundiales para completar sus colecciones.
Otra de las grandes novedades de Forza son las enormes
posibilidades que tenemos a la hora de personalizar nuestro
vehículo, lo que en el argot de la calle se denomina como “tunning”.
Como es normal en este tipo de juegos, podemos, por ejemplo,
aumentar la potencia de nuestro vehículo, mejorar la
relación de los cambios de marcha, cambiar los neumáticos,
comprar un juego de frenos mejores.. en resumen, potenciar
el vehículo para que gane en competitividad. Pero no queda
ahí el tunning al que podemos someter a nuestro coche, ya
que podemos también cambiarle o ponerle alerón, unos nuevos
faldones laterales más deportivos, un nuevo capó delantero
(o trasero) o incluso tintar en varios colores las lunetas y
cristales del vehículo, pero sin duda, lo más llamativo y
atractivo de todo, es el genial editor con el que podremos
crear, mediante una gran variedad de capas superpuestas unas
a otras (similar al editor de Moto GP URT2), una cantidad
inverosímil de diseños para nuestro vehículo, teniendo el
único límite a la hora de crearlos en nuestra imaginación.
Con un poco de práctica y paciencia pueden crearse
auténticas maravillas.
La IA artificial del juego es digna de mención, siendo
netamente superior a la del resto de juegos de este tipo.
Los conductores rivales harán todo lo posible por ganar la
carrera o quedar por delante de ti en la conclusión de la
misma: te cerrarán el paso, intentarán echarte fuera de la
pista… siendo el punto álgido de la IA el modo Drivatar, en
el que en resumidas cuentas, enseñamos a la IA del juego a
pilotar igual que nosotros para que, en determinadas
carreras, pueda correr la CPU en lugar nuestro imitando
todos y cada uno de nuestros movimientos en las diferentes
situaciones que se den en carrera. Todo un lujo.
El juego viene estructurado en un modo arcade de toda la
vida, donde para desbloquear nuevos vehículos (organizados
mediante clases de menor a mayor potencia) y nuevos
circuitos tendremos que llegar al término de la carrera
entre los tres primeros clasificados; el modo carrera,
similar al clásico modo “Gran Turismo” de la saga GT, donde
vamos consiguiendo dinero y nuevos vehículos al ganar
carreras para poder ir comprando nuevos vehículos y mejorar
los que ya tengamos aparte de para ir subiendo de nivel y
tener acceso a nuevos campeonatos de un nivel de dificultad
superior. Como veis, el dinero que podamos ir consiguiendo
es muy importante, y no sólo para mejorar o adquirir nuevos
coches, sino para tener accesos a otros campeonatos ; y los
clásicos también carrera libre y modo práctica. Aunque sin
duda, la joya de la corona y si bien seguro es donde
dedicaremos más horas es al modo online, un modo
completísimo y muy bien optimizado para Xbox Live que
funciona con una suavidad y rapidez pasmosa . En él, aparte
de las clásicas carreras contra otros jugadores (hasta ocho
en total) con los vehículos que consigamos desbloquear en el
modo arcade, podremos correr también con los coches que
previamente hayamos “tuneado” después de ir creando y
probando diseños para nuestro vehículo favorito. Otra de las
novedades del modo online, es que no sólo servirá para medir
nuestras fuerzas (y vehículos) con los de otros jugadores,
si no que también podremos intercambiarnos piezas del coche
o vender el propio vehículo a otros jugadores… interesante,
¿no? El juego trae la opción, además, de crear “Clubes
automovilísticos” para varios jugadores, lo que vendrían a
ser los famosos clanes, para poder así agruparnos con amigos
y poder desafiar a otros grupos de jugadores.
Sin lugar a dudas y por si no teníamos bastante con un gran
modo offline, los chicos de Microsoft Game Studios nos
deleitan con un excelente modo online que no dejará
indiferente a nadie. Y para los incrédulos, en las
repeticiones podrás comprobar que los efectos del
calentamiento, la fuerza G o el desgaste de las piezas está
totalmente calculado en tiempo real, gracias a los
contadores que puedes ver en las distintas ventanas del
juego.
CONCLUSION
Nos encontramos delante de un auténtico juegazo que hará las
delicias de todos los fans de los juegos de motor y de un
digno competidor en todos los sentidos de Gran Turismo,
mejorando e incluyendo jugosas novedades respecto al juego
de Polyphony Digital y en otros aspectos quedando algo por
debajo, como en el número y variedad de vehículos, la
calidad de la banda sonora del juego o en el numero de
frames por segundo (60 en el caso de GT y 30 en Forza
Motorsport, pero con elementos que compensan con creces el
menor refresco).
LO MEJOR
- El modo online por Xbox Live.
- El completísimo editor para personalizar nuestro vehículo.
- La sensación de velocidad.
- El sistema de daños en tiempo real.
LO PEOR
- Los 30 frames por segundo a los que corre el juego.
- La banda sonora podría ser de mejor calidad.