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Y no hay dos sin tres. Climax
sorprendió a todo el mundo a mediados del 2002 con Moto GP:
Ultimate Racing Technology, un simulador de motociclismo
rompedor en un género falto de exponentes en nuestra Xbox
que logró encandilar al público y a la crítica en general.
Tan sólo un año después, apareció en el mercado la segunda
entrega de este ya popular simulador de motociclismo con las
correspondientes mejoras gráficas respecto a su antecesor y
con la actualización de las licencias del campeonato de Moto
GP pero con el juego online mediante Xbox Live como gran
baza jugable, conviertiéndose así en uno de los juegos más
jugados a través del popular servicio online de Microsoft
para Xbox.
Y dos años después nos llega la
tercera parte de esta saga dispuesta a superar a sus
anteriores entregas. Un mejorado apartado gráfico, las
licencias del mundial de motociclismo de la temporada
anterior y sobretodo, la inclusión de un modo de carreras
callejeras son las principales novedades de esta tercera
entrega del simulador de motociclismo de Climax en exclusiva
para Xbox.
Hay que reconocer que
gráficamente, Moto GP: Ultimate Race Technology 3 no ofrece
una mejoría espectacular respecto a su antecesor, sino que
más bien se limita a mejorar y perfeccionar ciertos
aspectos, como pueden ser el modelado de las motos y el de
los pilotos a la vez que muestra unos circuitos algo más
detallados, por ejemplo. Por el contrario, las animaciones
de los pilotos al tomar una curva y en el momento de caer al
suelo como consecuencia de una mala maniobra de conducción
si que están claramente más depuradas, y se asemejan más a
las que podemos observar presenciando una carrera real de
Moto GP.
Los efectos de sonido continúan
siendo soberbios. Es todo un lujo el ruido de los motores de
las motocicletas, ya sea al acelerar, al decelerar o al
forzar el motor al máximo en una recta. Sin duda, uno de los
mejores momentos en este aspecto se produce en el instante
de tomar la salida en la carrera, en la parrilla de salida.
Resulta espectacular el rumor que producen los distintos
motores de las motos preparándose para tomar una buena
salida y poder así arañar unas cuantas posiciones. Y si
disponemos de un equipo de sonido 5.1, la experiencia
resulta tremendamente aterradora, no sólo en la parrilla de
salida, sino también durante la carrera, ya que gracias al
ruido del motor podremos adivinar si tenemos una moto cerca
nuestro o por que lado intentan rebasarnos. Todo un lujo. Y
la música no anda lejos tampoco. Dispondremos de un amplio
catálogo de música rock que servirá para amenizar las
carreras. Si bien es cierto, el juego se beneficia de la
inclusión de la música que podamos tener en el HDD de
nuestra querida Xbox por si la música original no resulta de
nuestro agrado. Y no sólo durante las carreras, sino también
en los propios menús del juego. Absolutamente nada que
reprochar a este apartado.
Como hemos mencionado con
anterioridad, la principal novedad de esta tercera entrega
la encontraremos en el ámbito jugable con la inclusión de un
interesantísimo modo de juego de carreras callejeras llamado
Extreme en tres vertientes o cilindradas diferentes: 600,
1000 y 1200, diferenciadas únicamente por la potencia de la
motocicleta, ya que los pilotos y los circuitos serán los
mismos. En “Extreme” correremos por 16 recorridos urbanos de
terrenos tan dispares como pueden ser la gravilla, el
asfalto o la arena, una carretera en la costa o un circuito
que atraviesa el corazón de una gran ciudad, todos ellos
ficticios pero localizados cada uno en un país y ciudad
real, como pueden ser los circuitos de Malay (Malasia),
Algarve (Portugal) o los dos circuitos localizados en
España, más concretamente en Sevilla y Barcelona. La
mecánica es la misma que en el modo Moto GP de los
anteriores MGP:URT y que la de esta tercera entrega: hemos
de crear un piloto desde cero, ponerle un nombre, elegir su
nacionalidad, el modelo de moto a pilotar y atribuir unos
puntos de desarrollo a nuestra moto (velocidad, frenada,
curvas y aceleración) para hacerla más competitiva y
ajustarla mejor al trazado de los circuitos. Además, gracias
a unas sencillísimas pero completas herramientas de edición
podremos personalizar estéticamente nuestra moto tal y como
se nos antoje, obteniendo así unos diseño muy
personalizados. Y a partir de ahí y según en la posición que
finalicemos en las carreras, obtendremos una mayor o menor
cantidad de puntos de desarrollo para poder evolucionar más
y mejor nuestra moto, aparte que iremos progresando en el
ránking del juego consiguiendo así modelos reales de motos
mejores y pilotos ficticios preestablecidos con una mayor
destreza para la conducción. Destacar también que en Extreme
la conducción de la moto resulta más arcade y veloz, amén de
costar más darse con las costillas en el suelo por una mala
maniobra con la moto, a la vez que al estar los circuitos
limitados mediante muros y vallas laterales la jugabilidad
cambia sensiblemente, haciendo que incluso podamos
beneficiarnos de estas limitaciones durante la carrera.
Respecto a los otros modos de
juego, encontramos a los clásicos modos disponibles en
cualquier otro “racing game”, como pueden ser una carrera
rápida, dónde simplemente tendremos que elegir el modo de
juego que queramos (Moto GP o Extreme 600, 1000 o 1200), el
piloto al que queramos manejar, nuestra moto preferida y un
circuito, aparte de configurar ciertos valores o ayudas de
los que queramos disponer en las carreras como una IA menor
de los rivales o las típicas flechitas de dirección;
contrarreloj, donde nuestro objetivo será el de pulverizar
una y otra vez nuestros mejores tiempos en ese circuito; y
el modo carrera, que engloba a su vez las distintas
cilindradas de “Extreme” y al modo rey del juego, “Moto GP”.
Este modo presenta pocas novedades respecto a su antecesor.
En él, competiremos en los mismos circuitos que en el
campeonato mundial de Moto GP de la temporada anterior en el
mismo orden de circuitos con la lógica actualización de
licencias de los pilotos de la temporada 2004/2005. Al
comenzar cada carrera visionaremos un video resumen de ese
mismo campeonato en la temporada anterior que nos servirá de
introducción al circuito. El sistema de juego será
prácticamente idéntico al de Extreme, es decir, tendremos
que crear un piloto desde cero, elegir un modelo de moto de
los ya disponibles, personalizarla con las herramientas de
edición y configurar a nuestro gusto los parámetros técnicos
de nuestra motocicleta. Y a medida que vayamos quedando bien
posicionados al finalizar las carreras, obtendremos mayor
cantidad de puntos de desarrollo. Añadir también que, a
medida que progresemos en el ránking del juego, obtendremos
como personajes jugables a los pilotos reales de Moto GP en
categoría de extras. Todo calcado al modo Extreme salvo por
el pilotaje de la moto, menos arcade y más simulador, y por
el hecho de que en vez de correr por circuitos cerrados,
aquí, obviamente, el circuito no está estrictamente limitado
por muros o vallas, por lo que si no andamos con cuidado
será frecuente que hagamos alguna excursión por la hierba o
la gravilla que se encuentra alrededor del recorrido del
circuito. Igualmente, se hecha en falta la inclusión de las
cilindradas menores del mundial de motociclismo, como son
las de las cilindradas de 125 y 250 respectivamente. No es
ningún fallo de consideración en absoluto, pero sería la
guinda perfecta para completar el juego. Esperemos que en
entregas posteriores puedan estar presentes también estas
dos cilindradas.
Además de los modos de juego
anteriormente mencionados, tendremos a nuestra disposición
también una serie de tutoriales donde se nos explicará como
tomar las curvas, a hacer un uso correcto de los frenos, a
acelerar de una manera progresiva… en definitiva, a aprender
a realizar conducción óptima de nuestra moto para obtener
mejores resultados en las carreras.
Otro punto del juego a comentar
es la IA de los pilotos de la CPU. Tendremos a nuestra
disposición cuatro modos de dificultad diferentes: novato,
profesional, campeón y leyenda. Sólo los dos primeros
(novato y campeón) serán seleccionables desde el principio,
y los dos restantes podremos seleccionarlos en cuanto
hayamos completado el modo carrera (ya sea en Moto GP o en
Extreme en cualquiera de sus cilindradas), en el nivel de
dificultad inmediatamente anterior a éste. Quizás el juego
cojea ligeramente en este aspecto, ya que a mayor nivel de
dificultad, aparte de mostrar la CPU una mayor destreza en
la conducción, arrasa con todo lo que encuentre por delante.
Por ejemplo, supongamos que vamos en cabeza y nos disponemos
a tomar una curva perseguidos por una moto o un grupito de
motos que intentan rebasarnos. Las motos controladas por la
CPU, en vez de intentar rebasarnos según nuestra si nuestra
negociación con la curva a sido la correcta o no, intentará
colocarse delante nuestro si o si, cueste lo que cueste, lo
que en la mayoría de veces acabará significando que nuestra
moto y que nosotros mismos acabemos irremediablemente
chocando nuestros huesos con el asfalto llegando a perder
muchas posiciones. Y cuanto más alto es el nivel de
dificultad, más a menudo acostumbra a pasar este hecho y más
difícil es remontar posiciones si caemos al suelo. Quizás a
primera vista no es un punto al que se le tenga que dar
demasiada importancia, pero tras jugar unas cuantas carreras
y subir de nivel de dificultad, muchas veces acabaremos un
pelín hartos de este comportamiento “kamikaze” de la CPU.
Y por si no fuesen pocos los
modos de juego de los que consta el título, hemos de sumar
además el ya célebre modo multijugador en tres vertientes
diferentes: mediante interconexión de dos Xbox, a pantalla
partida o mediante partidas online en el ya célebre Xbox
Live, lo que otorga al título la duración que nosotros
queramos darle exclusivamente. En Xbox Live, tal y como
viene siendo habitual, podremos desde jugar en la primera
partida que encuentre el juego (partida rápida), a buscar
partidas según una gran variedad de parámetros a configurar
como pueden ser el idioma de la partida, la clase de partida
que queramos hacer (Moto GP o Extreme), que estén las
colisiones activadas, que compitan también motos controladas
por la CPU… mediante el Optimatch. También podremos crear
nosotros mismos una partida de hasta 16 jugadores teniendo
como límite la capacidad de nuestra conexión, ver a que
están jugando nuestros amigos e invitarles para que se unan
a nosotros o consultar las puntuaciones y tiempos que hayan
realizado nuestros propios contactos o las mejores
puntuaciones registradas a nivel mundial. Todo un lujo.
Además, las partidas online adquieren otra dimensión jugable.
Es impagable la sensación de estar compitiendo contra otros
jugadores por situarse en la cabeza de carrera, por arañar
unos décimas de segundo en cada curva al corredor que va
delante de tuyo para conseguir rebatarle la posición o
simplemente para picarte con otros corredores y demostrar
quien es el más rápido en cualquier tipo de condición
atmosférica y en cualquier circuito, ya sea de Moto GP o de
Extreme. Aparte que según quedemos clasificados al finalizar
las carreras, al igual que en el modo para un único jugador,
obtendremos también puntos de desarrollo para mejorar
nuestra moto y podremos también ir mejorando en el ránking
del juego y conseguir mejores motos y pilotos sin necesidad
de estar compitiendo únicamente contra la CPU o en el propio
ránking de Xbox Live. Y otro punto muy interesante es que
podremos competir o bien con nuestra propia moto, la que
hayamos creado para competir contra la CPU o bien escoger a
los pilotos reales (en caso de jugar al modo Moto GP) del
campeonato de motociclismo o a los pilotos ficticios del
modo “Extreme”. Todo un lujazo.
CONCLUSION
Estamos delante del que
podríamos considerar como mejor juego de toda la saga, pero
que quizás salvo la actualización de las correspondientes
licencias del campeonato de Moto GP y la inclusión del modo
Extremo en el cual podremos conducir nuestras motos por una
amplio elenco de circuitos urbanos ficticios (y reales),no
aporte las suficientes novedades como para adquirir esta
tercera entrega a los no aficionados al mundo de las dos
ruedas teniendo ya la anterior entrega.
De todas maneras, se trata de
un grandísimo y completo simulador que de bien seguro
mantendrá al jugador horas y horas enganchado al mando,
compitiendo o bien contra la CPU o bien en apasionantes
campeonatos online contra otros jugadores mediante Xbox Live.
LO MEJOR
• La tremenda jugabilidad de la
que hace gala el juego.
• La suavidad de las carreras gracias a los 60 fps.
• El modo online.
• La inclusión del modo Extremo.
LO PEOR
• Gráficamente apenas mejora a
su antecesor.
• La no inclusión de las categorías inferiores de Moto GP.
• La IA podría estar algo más depurada. |
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