El
Ying y el Yang. Encuentra todo lo que debes saber,
sobre esta disciplina milenaria. los distintos tipos, y formas de
practicar el Feng Shui, sus beneficios y lo que debes tener en
cuenta , mas la mejor información sobre El Ying y el Yang.
EL YIN Y EL YANG
Estas dos fuerzas simbolizan -para la cultura oriental-
el principio de la dualidad, presente en to¬dos los
elementos de la naturaleza.
La armonía surge del equilibrio de estas dos fuer¬zas
que se oponen y se complementan.
Es importante que tengamos en cuenta que cuan¬do
hablamos de equilibrio no decimos que debe ha¬ber igual
cantidad de una fuerza co¬mo de la otra, sino de armonía
ener¬gética.
Un elemento puede tener mayor cantidad de fuerza yin o
yang, pero se equilibra con otro que le da lo que
compensa esa carencia.
Para los chinos, el yin es la fuerza que represen¬ta la
oscuridad, la pasividad, la quietud; y por otro lado, el
yang representa la claridad (luminosidad), la actividad
y el movimiento.
El yin se relaciona con lo femenino, y su opues¬to, el
yang, con lo masculino.
En la esfera celeste, la Luna se relaciona con el yin y
el Sol, con el yang.
YIN
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YANG
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Femenino
|
Masculino
|
Día
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Noche
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Oscuro
|
Claro
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Pasivo
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Activo
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Quietud
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Movimiento
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Paz
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Guerra
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Madre
|
Padre
|
En el equilibrio y la
perfección de la naturaleza, a cada fuerza le
corresponde otra opuesta que la complementa.
Cuando estos principios básicos se aplican al arte del
Feng Shui, se dice que la armonía en un hogar o en un
ambiente de trabajo es la resultante del equilibrio
perfecto de todas las fuerzas de la naturaleza (no
olvidemos que una de las formas de definir a esta
disciplina milenaria es "el arte que permite que el
hombre pueda vivir en armonía con la naturaleza y con
sus semejantes").
Para que se logre el equilibrio es necesario que ambas
fuerzas habiten el hogar, pues así como el exceso de una
fuerza rompe la armonía, también lo hace su ausencia.
Los elementos yin son tan importantes como los elementos
yang, y viceversa.
Tal como el Chi propicia la vida, la buena salud, la
felicidad, la prosperidad y la fortuna, el Sha no puede
estar ausente en una casa y lo que debe hacerse para que
no sea dañino es reencauzarlo, es decir, hacer que
circule hacia afuera y pueda en el exterior equilibrarse
con las restantes fuerzas.
No debemos olvidar que en la naturaleza siempre hay
armonía y equilibrio, y que lo que rompe esa armonía y
ese equilibrio es la acción equivocada del hombre.
Cuando en una casa se rompen esos principios naturales
se pierde el equilibrio y surgen los problemas que se
intentan solucionar aplicando las reglas y las técnicas
del Feng Shui.
Saber elegir el lugar propicio, en el momento debido; la
alimentación correcta con las direcciones del Universo,
combinando el uso eficiente de los objetos con la
reverencia mística, es armonía..., es paz..., es Feng
Shui.